jueves, agosto 20

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El petrolero Universal Winner, descrito como el primer buque surcoreano en salir del estrecho de Ormuz tras permanecer varado allí desde el inicio de la guerra en Irán, llega al puerto de Ulsan, Corea del Sur, el 10 de junio de 2026.(Foto de Hwawon Ceci Lee / Anadolu vía AFP).

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El ejército de Estados Unidos ha abierto, de manera discreta, una ruta por el canal sur del estrecho de Ormuz para facilitar el ingreso y salida diaria de buques cargados de petróleo. Se trata de un notable avance en la búsqueda del restablecimiento de la normalidad en una zona por donde transita el 20% del crudo mundial y que fue cerrada por Irán tras el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.

Según funcionarios estadounidenses citados por Axios, portal que publicó la exclusiva, la operación permite sacar actualmente unos 10 millones de barriles de petróleo al día, aproximadamente la mitad del volumen que transitaba por el estrecho antes de la guerra.

Sin embargo, el mismo reportaje reclaca que algunas noches el flujo habría alcanzado entre 15 y 20 millones de barriles.

Axios refiere que por el corredor que controla, Estados Unidos organiza el tránsito nocturno de entre 15 y 20 buques cisterna.

Ubícación del estratégico estrecho de Ormuz. (AFP).

/ SYLVIE HUSSON VALENTINA BRESCHI OMAR KAMAL NALINI LEPETIT-CHELLA

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Agrega que la operación no solo consiste en escoltar a los petroleros cargados, también facilita la entrada de buques vacíos desde el mar Arábigo, para que carguen crudo en los países del Golfo y posteriormente regresen por el mismo corredor.

El grupo de trabajo que supervisa la operación es dirigido desde el cuartel general del Ejército en Fort Bragg, Carolina del Norte. Desde ahí se coordina con los socios de EE.UU. en el Golfo Pérsico las listas de barcos, horarios y ventanas de entrada y salida.

Los buques se desplazan en convoyes o grandes filas, siguiendo las indicaciones del Ejército estadounidense, que protege la operación desde el aire con aviones de combate, que son los encargados de interceptar drones y misiles de crucero iraníes.

Imagen facilitada por el CENTCOM el 3 de abril del 2026 que muestra operaciones de vuelo en el portaaviones USS Abraham Lincoln en medio de la guerra con Irán. (EFE/ CENTCOM).

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¿Pero cómo se estableció el corredor y por qué no es neutralizado por Irán? Las fuentes de Axios explican que la ruta fue posible después de una campaña militar de dos semanas con bombardeos que degradaron los radares y sistemas de vigilancia marítima iraníes, lo que redujo la capacidad de Teherán para detectar los barcos en la zona.

De todas maneras, Irán ataca el corredor con drones y misiles, pero lo hace “a ciegas”, señala la información. Pese a ello, algunos barcos han sido alcanzados, mientras que otros ataques fueron interceptados por EE.UU.

Las fuentes de Axios recalcan que la importancia estratégica de la operación es que se está devolviendo millones de barriles al mercado mundial y con ello se busca reducir el impacto de la interrupción petrolera sobre los precios internacionales del crudo.

El presidente estadounidense Donald Trump habla durante una reunión con ejecutivos de criptomonedas y mercados de predicción en la Casa Blanca, el 19 de agosto de 2026. (EFE/EPA/AL DRAGO).

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“Está saliendo una cantidad tremenda de petróleo del estrecho de Ormuz”, dijo Trump a Axios el miércoles.

Una operación militar compleja y costosa

Buques de carga anclados cerca del Estrecho de Ormuz, frente a la costa oriental de los Emiratos Árabes Unidos en Khor Fakkan. (Foto de AFPTV / AFP).

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Para Francesco Tucci, director de la carrera de Comunicación y Periodismo de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), el corredor representa una operación militar de alta complejidad y costo, porque Washington no solo debe garantizar el tránsito de los buques petroleros, sino mantener una presencia permanente capaz de responder a las múltiples amenazas que todavía conserva Irán.

Sostiene que uno de los principales peligros es la presencia de minas en el área, a lo que se suman las lanchas rápidas que aún posee, drones tácticos y otros sistemas capaces de amenazar la navegación.

“Estados Unidos deberá mantener desplegados buques de guerra y aeronaves embarcadas para proteger a los barcos civiles durante su tránsito. No se trata de una vigilancia pasiva, es una vigilancia activa y permanente, y eso tiene un costo alto”, refiere.

Por su parte, el analista internacional Francisco Belaunde Matossian indica que la operación podría contribuir a aliviar la presión sobre el precio internacional del petróleo, al permitir que una parte importante del crudo vuelva a salir del Golfo.

Belaunde advierte que el beneficio económico debe contrastarse con el costo que supone para Estados Unidos mantener una operación militar permanente en la zona, en momentos en que el Pentágono continúa destinando millonarios recursos a la guerra.

“Hay que observar en las próximas semanas cuál será el impacto económico de la estrategia estadounidense, y si la recuperación del flujo de petróleo compensa los recursos que Washington debe destinar para garantizar la seguridad del corredor”, sostiene.

¿Irán puede verse obligado a negociar?

Esta fotografía, obtenida por AFP de la agencia de noticias iraní Tasnim, muestra una embarcación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) participando presuntamente en una operación para interceptar barcos que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, el 21 de abril de 2026. (FOTO: AFP).

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Tucci cree que la operación también forma parte de una estrategia de presión de la administración de Donald Trump sobre Teherán. Indica que Washington estaría buscando demostrar que puede mantener abierto un corredor marítimo sin necesidad de negociar con Irán sobre el libre tránsito por Ormuz.

Otro factor decisivo para el éxito de la operación será la disposición de las empresas petroleras a utilizar el corredor, anota Tucci, quien recuerda que la guerra elevó considerablemente las primas de los seguros para los buques que atraviesan Ormuz, por lo que otra de las apuestas de Washington sería demostrar que la ruta puede operar con un nivel de seguridad suficiente para reducir esos costos.

Belaunde considera poco probable que la apertura del corredor, por sí sola, obligue a Irán a aceptar una negociación sobre el libre tránsito por Ormuz. “Teherán mantiene una posición dura y todavía dispone de distintas alternativas para intentar obstaculizar la operación estadounidense”, agrega.

El analista menciona la posibilidad de que Irán ataque a países vecinos aliados de Estados Unidos o directamente a los buques que utilicen el corredor. Una acción de este tipo podría desencadenar una nueva respuesta militar de Washington y elevar nuevamente la tensión en la región.

También recuerda que recientemente Irán amenazó con atacar blancos de Estados Unidos en algunos países de Europa.

“Los iraníes están con una posición muy dura y no se sabe qué tipo de reacción podrían tener”, dice Belaunde.

Una mujer camina junto a una valla publicitaria contra Donald Trump en Teherán, Irán, el 19 de agosto de 2026. (EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH).

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Respecto a la aparente pérdida de capacidad iraní para atacar el corredor tras la destrucción de sus radares y sistemas de vigilancia, Tucci advierte que la amenaza no depende exclusivamente de esos sistemas.

Indica que si Teherán tiene dificultades para realizar ataques coordinados contra los buques, mantiene la posibilidad de generar suficiente incertidumbre como para afectar el tránsito marítimo.

Es suficiente la amenaza del daño para paralizar el estrecho de Ormuz, no necesariamente se debe concretar, por lo que el precio de los seguros se dispara”, advierte.

Tucci estima que la situación seguirá siendo impredecible. “La amenaza es múltiple, no se trata solo de ataques coordinados con radares. Los ataques a ciegas también pueden infligir daños”, inisiste.

Belaunde cree que Teherán enfrentará dificultades para recuperar rápidamente sus radares. Agrega que si los instala, “los estadounidenses los van a destruir de nuevo. No va a ser tan fácil”.

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