Tradicionalmente las sesiones de orientación vocacional para adolescentes han estado en manos de los psicólogos; sin embargo, en el Perú apenas hay 2.291 profesionales de esta área para 82 mil instituciones públicas, a pesar de que La ley 29719 exige que haya un especialista por colegio. Además, el déficit es tal que en el país solo hay aproximadamente 60 mil psicólogos colegiados, lo que equivale a 176 psicólogos por cada 100 mil habitantes.
Para enfrentar esta situación, Food for the Hungry Perú, organización cristiana de ayuda humanitaria y desarrollo, propone que esta labor también sea desarrollada por docentes. Por ello, organizó el Programa de Capacitación: “Acompañamiento para la orientación educativa y vocacional en la escuela”, que busca fortalecer las capacidades de los docentes de instituciones educativas en zonas vulnerables para que puedan brindar una orientación educativa y vocacional más efectiva a los estudiantes de 3°, 4° y 5° de secundaria.
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Un total de 120 docentes, especialistas y promotores de 45 instituciones educativas públicas de los distritos de Lima (San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y San Juan de Lurigancho) y Huancavelica (Lircay, Palca, Huando, Huancavelica, Ascensión, Anchonga y Huayllay Grande) culminaron exitosamente esta formación gracias a una alianza entre Food for the Hungry Perú y el Centro de Investigaciones y Servicios Educativos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y al trabajo articulado con la UGEL de cada zona de intervención.
Este grupo de docentes recibió formación en orientación educativa vocacional en la adolescencia y el proceso de elaboración de un plan de vida con un enfoque de tutoría estratégica durante cinco meses, por lo que están listos para aplicar sus conocimientos en el aula y guiar a cientos de estudiantes en su camino hacia una formación profesional, técnica u oficio que les permitan salir de la pobreza.
“En el Perú hay brechas de servicios de orientación vocacional, de servicios de acompañamiento, especialmente en zonas periurbanas y rurales, que es donde viven los jóvenes más vulnerables. Se ha recogido las necesidades de estas comunidades para brindar este programa. Ahora los docentes y tutores tienen las herramientas y conocen de estrategias de diagnóstico para poder orientar en la elección profesional a sus alumnos, quienes llegan al colegio con diferentes problemáticas. Tenemos que seguir trabajando y apostando por el futuro de estos estudiantes”, indicó Yenny Mendoza, especialista de género y juventudes de Food for the Hungry Perú.
Mendoza explicó que este programa se realizó en el marco del proyecto “Plan Edu: Orientación Educativa para un Futuro Brillante”, cuyo propósito es promover la inserción exitosa de adolescentes vulnerables en la educación superior y contribuir al fortalecimiento de su potencial.

La organización también alerta que en el Perú al menos el 20% de jóvenes de entre 15 a 29 años son “Ninis”, es decir que más de 1.5 millones de este grupo poblacional no estudian ni trabajan, de acuerdo a datos oficiales de la OCDE. De este grupo, observan una evidente inequidad por género, pues el 28,1% de afectadas son mujeres frente al 13% de hombres. Ante esta situación, el programa formativo brindado a los docentes incluyó el enfoque de género, a fin de animar a más niñas y adolescentes a ser autónomas en la elección de su futuro, logren insertarse con éxito a la educación superior de calidad y se animen por carreras vinculadas a la ciencia y la tecnología.
El dato:
El aplicativo Plan Edu es una herramienta en la que los jóvenes pueden acceder a un test de preferencias vocacionales académicamente validado, así como información de becas y más. Se puede descargar en este Link














