miércoles, enero 21

Amémuseo nació de la curiosidad de un público que quería saber más. Tras el éxito de Experiencia América Estudios, donde miles de visitantes recorrieron los estudios de Pachacámac y preguntaban cómo se hacía la televisión “de antes”, Maki Miró Quesada comprendió que el archivo de América Televisión no podía seguir guardado en silencio. En un espacio que alguna vez se pensó para un gimnasio, empezó a tomar forma la idea de un lugar donde los vestuarios, cámaras y luces no fueran solo objetos olvidados, sino testigos de la historia audiovisual del Perú.

Fue casi una consecuencia natural”, recuerda Miró Quesada, presidenta del directorio de América TV y gestora del proyecto que este 17 de setiembre abrirá sus puertas como el primer museo de la televisión en el país. “Experiencia América tuvo una acogida impresionante. La gente quería saber más: cómo se hacían los contenidos antes, cómo evolucionó la televisión. Y América era depositaria de un archivo inmenso que nunca habíamos compartido”.

La semilla de la idea encontró pronto terreno fértil: un espacio amplio y sin uso en los estudios de Pachacámac, un equipo con experiencia en museografía liderado por el director de América Estudios, Martín Bonavetti, y un acervo que parecía esperar el momento preciso para ser mostrado. “Al principio lo imaginé sola, luego lo compartí con Fernando (Muñiz, CEO de América Multimedia) con el directorio. La respuesta fue inmediata: hagámoslo”, relata.

Vestuario del Tío Johnny, recordado programa infantil de América TV. (Foto: Joel Alonzo/GEC)

El resultado es Amémuseo, un recorrido que combina nostalgia y modernidad. Allí conviven las primeras cámaras y televisores de tubo con vestuarios icónicos de “Esto es guerra”, “Al fondo hay sitio”, de Ernesto Pimentel o Rulito Pinasco.

Quise un museo que contara una historia”, subraya la gestora. Y esa historia se despliega como una línea de tiempo que empieza en los orígenes de la televisión en el mundo, pasa por su llegada al Perú y se enraíza en la trayectoria de América Televisión.

Pero Amémuseo no solo mira atrás, también explica cómo se transformó el consumo audiovisual, del cable al streaming, de la antena abierta a la multiplataforma.

Queríamos terminar con esa leyenda urbana de que la televisión abierta está muerta. Hoy tenemos más audiencia que en el 2023 y el 2024”, afirma con convicción Miró Quesada.

La propuesta es autosostenible y se integra a Experiencia América. En el futuro, sumará una versión virtual dedicada a la inteligencia artificial y, como todo museo de referencia, contará con merchandising exclusivo que despertará la emoción y la memoria de sus visitantes.

Lo más bonito es que gran parte del público viene de provincias. Se organizan semanas antes, viajan desde Huacho, Trujillo o Huancayo solo para vivir la experiencia. Incluso ya hemos recibido grupos de Colombia y pronto llegarán de Bolivia”, cuenta Miró Quesada. Esa acogida confirma que la televisión, más que un medio, es un patrimonio compartido.

Amémuseo se presenta, así, como un espacio único en el país: un lugar para aprender, recordar y sentir orgullo.

Siempre pensamos que para lograr la excelencia había que traer algo de afuera. Pero este museo demuestra que en el Perú también hacemos contenidos que compiten en el mundo. Queremos que la gente salga con esa sensación de pertenencia, de orgullo de estar en una industria de punta”.

El 17 de setiembre se inaugura Amémuseo. Más que una colección de objetos, será un viaje emocional por la memoria y la vigencia de la televisión, un recordatorio de que lo que alguna vez nos reunió frente a una pantalla, sigue siendo parte de nuestra identidad colectiva.

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