Japón afirmó este martes que la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos y Corea del Sur es “fundamental” para la estabilidad de la región, después de que el presidente Donald Trump alarmara a sus aliados al reducir los ejercicios militares con Seúl mientras elogiaba a Pyongyang.
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En medio de las tensiones con Washington, el presidente surcoreano Lee Jae Myung deberá reunirse esta semana en Seúl con el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, anunció el despacho del mandatario.
China es un aliado clave de Corea del Norte, al tiempo que es el principal socio comercial del Sur.
Por su parte, el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, respaldó este martes firmemente la cooperación de seguridad conjunta con Washington, su principal aliado en materia de defensa, y con el vecino Seúl.
“Dado que Japón se enfrenta al entorno de seguridad más grave y complicado de la posguerra, la cooperación entre Japón, Estados Unidos y Corea del Sur es fundamental para la paz y la estabilidad de la región”, dijo Koizumi a los periodistas durante una visita a Australia.
Su par australiano, Richard Marles, señaló que Canberra estaba “muy preocupada por el programa nuclear de Corea del Norte, así como por su programa de misiles, y hemos dejado claro este punto de manera constante”.
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Funcionarios surcoreanos han indicado que las maniobras comenzaron según lo previsto y que esperaban que la química personal entre Trump y Kim los llevara de vuelta a las negociaciones.
Sin embargo, el Ministerio de Unificación surcoreano, encargado de las relaciones con el Norte, señaló que no podía confirmar si hubo comunicaciones entre Kim y Trump.
“Si bien existen canales de comunicación entre ambas partes, no podemos verificar el contenido específico de los intercambios”, afirmó un portavoz.
Trump volvió a poner en duda el lunes el apoyo de Estados Unidos tanto a Corea del Sur como a los aliados de la OTAN, que se han negado a contribuir a la guerra contra Irán.
“Un momento. Tenemos 39.000 soldados allá, protegiéndolos de Kim Jong Un, su vecino de al lado, y ustedes no nos van a ayudar en una operación militar muy sencilla en Irán. Eso es extraño”, dijo el gobernante republicano en el Despacho Oval.

Cada año, EE.UU. y Corea del Sur realizan ejercicios militares conjuntos en suelo surcoreano.
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“No podemos andar por ahí protegiendo a todos estos países, especialmente cuando ellos no están ahí para ayudarnos”, añadió.
Estados Unidos tiene desplegados unos 28.500 soldados en Corea del Sur para reforzar las defensas del país, un legado de la Guerra de Corea de 1950-1953, que terminó con un armisticio en lugar de un tratado de paz.
Sin embargo, las repetidas críticas de Trump a las alianzas de larga data han puesto en duda los compromisos de Estados Unidos con la seguridad en Asia Oriental.
El anuncio de la reducción de las maniobras se produjo justo cuando el único portaviones estadounidense que opera en la región del Pacífico, el USS George Washington, está siendo reasignado a Oriente Medio para relevar al USS Lincoln.
El Lincoln ha sido motivo de preocupación por la salud mental de la tripulación y por problemas de abastecimiento tras un prolongado despliegue.

