La economía peruana creció en el 2025 impulsada por la inversión privada y el consumo de los hogares. Por regiones, los resultados fueron mixtos: 21 de las 24 regiones crecieron, 12 se desaceleraron y tres mostraron caídas. Sostener el dinamismo en las regiones será clave para promover más empleo formal y reducir la pobreza, sobre todo en una coyuntura que presenta diversos riesgos.
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En tanto, el centro fue la segunda zona que menos avanzó (2,9%); aunque en mayor magnitud frente al 2024 (2,3%) por el avance de la minería en Junín, y del agro y la manufactura en Ica. Finalmente, el sur tuvo la menor alza en el 2025 (2,3%), con resultados mixtos: Apurímac y Tacna lideraron el crecimiento nacional, por las mayores leyes de mineral en Las Bambas y Toquepala; mientras que Moquegua y Cusco retrocedieron ante menores leyes en Quellaveco, Constancia y Antapaccay.
En ese contexto, el IPE estima que al menos 18 regiones habrían reducido su pobreza en el 2025, producto de un mayor crecimiento. En tanto, las estimaciones son menos concluyentes en Ica, Moquegua, Cusco, Piura, Junín y Lambayeque. Por ejemplo, Ica tiene una tasa de pobreza de un dígito, lo que hace más difícil seguir reduciéndola; mientras que Cusco y Moquegua registraron caídas en sus PBI.

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—Avance 2026—
A inicios del 2026, la economía mantuvo su ritmo y creció 3,5% en enero. Además, el dinamismo del consumo habría continuado en los dos primeros meses del año, reflejado en una mayor demanda de electricidad (3,8%, frente al 2,5% promedio del 2025). No obstante, existen avances mixtos entre las regiones.
De un lado, la minería creció 3,3% en enero, principalmente por la mayor producción de cobre en Apurímac (15,1%) y oro en Cajamarca (56,2%). Se registraron caídas en Moquegua, Arequipa y Tacna. En tanto, la inversión pública tuvo un retroceso en los dos primeros meses del año (5,3%), debido a la menor ejecución de obras del Gobierno Nacional por el ANIN en las regiones de la zona norte.
Hacia marzo, el dinamismo se moderaría. Pese al restablecimiento de operaciones del gasoducto, según Perú-Petro la producción de gas natural y líquidos de gas al 18 de marzo se había reducido 70% debido al incidente. A esto se suma el impacto negativo en la manufactura de derivados en Cusco e Ica (Pisco), y en el sector transporte por el aumento de los precios de los combustibles.
—Desafíos—
Las perspectivas de crecimiento del 2026 presentan múltiples riesgos: la incertidumbre política, el lento avance de grandes inversiones, los riesgos climáticos y las presiones inflacionarias sobre los combustibles ante la coyuntura internacional del petróleo.
Las obras de Reposición Antamina (Áncash) y Tía María (Arequipa) mantendrían el dinamismo en el sector construcción en esas regiones, pero otros grandes proyectos que impulsarían el dinamismo económico regional, por ejemplo, en Cajamarca, siguen paralizados. Además, el desempeño del agro estará sujeto a la magnitud de El Niño costero, sobre todo en la zona norte, que concentra casi la tercera parte de la producción agrícola nacional (27%) y fue afectada en episodios previos.
En las últimas dos décadas, las regiones con mayor dinamismo económico tuvieron mayores avances sociales. Un ejemplo claro es Apurímac: entre el 2004 y el 2024, fue la región que más creció (8,1%, en promedio) y redujo su pobreza en promedio 2,3 puntos porcentuales cada año. Así, asegurar un crecimiento sostenido es condición indispensable para reducir la pobreza. Bien harían el Congreso y el Ejecutivo en recordar que con medidas populistas y silencios cómplices van en la dirección contraria.













