Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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La amplia victoria del domingo de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt no solo es su mejor resultado, sino una señal de alerta para la política alemana. El avance electoral de este partido de extrema derecha abre un escenario que hasta hace poco parecía difícil de imaginar: la posibilidad de que pueda formar por primera vez un gobierno regional. ¿Qué explica el ascenso? ¿Qué propone el partido que ha capitalizado el descontento con la inmigración, la economía y la política tradicional? ¿Hasta dónde puede llegar su crecimiento?
La AfD obtuvo 43,8 % de votos y derrotó a los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, que en Sajonia-Anhalt consiguió solo el 17,2% de los sufragios.
La extrema derecha quedó así a solo tres escaños de la mayoría absoluta para formar gobierno en Sajonia-Anhalt, por lo que desde el lunes comenzó a tantear a otros partidos para lograr ese objetivo.
¿Quién es líder de AfD?

Banderas alemanas y una pancarta en forma de corazón con la imagen de Ulrich Siegmund durante el acto final de campaña del partido AfD en Magdeburgo, Alemania, el 5 de septiembre de 2026. (EFE/EPA/CLEMENS BILAN).
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La Alternativa para Alemania fue fundada el 6 de febrero del 2013 en Oberursel, en el estado de Hesse. El partido nació inicialmente en medio de la crisis del euro y como una fuerza crítica de las políticas de rescate financiero y de una mayor integración europea.
Bernd Lucke, economista y profesor universitario, fue uno de los fundadores de la AfD y su primer gran líder.
Actualmente, la AfD no tiene un único líder, sino una dirección bicéfala, donde Alice Weidel y Tino Chrupalla son los dos copresidentes federales del partido.

Alice Weidel, copresidenta del grupo parlamentario y del partido Alternativa para Alemania (AfD), observa durante una rueda de prensa en Berlín, Alemania, el 7 de septiembre de 2026. (EFE/EPA/CLEMENS BILAN).
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Pero Weidel es la figura más visible del partido a nivel nacional. Además, en las elecciones federales del 2025 fue candidata a la cancillería.
En esos comicios, de la mano de Weidel la AfD logró un salto histórico al obtener el 20,8% de los votos y convertirse en la segunda fuerza del Bundestag. Prácticamente duplicó su votación con respecto al 2021, cuando había conseguido 10,4%.
Pero en las elecciones del domingo en Sajonia-Anhalt el gran protagonista fue su carismático líder regional Ulrich Siegmund, de 35 años.

Ulrich Siegmund, principal candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, interviene durante el acto final de campaña el 5 de septiembre de 2026.(EFE/EPA/CLEMENS BILAN).
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Nacido en Havelberg, en Sajonia-Anhalt, Siegmund estudió psicología económica y administración de empresas y trabajó en ventas antes de dedicarse a la política. Es diputado regional desde el 2016 y actualmente encabeza a la AfD en su región.
Su carrera política comenzó dentro de la CDU, pero terminó incorporándose a la AfD en el 2014, antes de obtener un escaño en el Parlamento regional. Durante la pandemia de COVID-19 ganó notoriedad por sus críticas a las restricciones sanitarias y posteriormente construyó una fuerte presencia en redes sociales.
Su estilo es una de las claves de su éxito: proyecta una imagen joven, cercana y menos confrontacional que otros dirigentes de la AfD, mientras defiende posiciones muy duras contra la inmigración y plantea cambios profundos en las políticas regionales.
¿Qué propone el AfD?

Ulrich Siegmund, principal candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, saluda junto a su esposa Julia Siegmund. (Foto de John MACDOUGALL / AFP).
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La AfD tiene como eje de sus propuestas una combinación de nacionalismo alemán, fuerte restricción de la inmigración, euroescepticismo, oposición a buena parte de la política climática, reducción de impuestos y un giro conservador en temas sociales.
En el asunto de la inmigración, propone reducirla drásticamente y endurecer las condiciones para solicitar asilo. También reforzar los controles fronterizos, acelerar las deportaciones de extranjeros que no tengan derecho a permanecer en Alemania, limitar las prestaciones sociales para determinados inmigrantes y favorecer una inmigración selectiva basada en las necesidades del mercado laboral.
Sobre la Unión Europea, propone devolver competencias de Bruselas a los Estados nacionales, rechaza una mayor integración política de la UE, se opone a una UE convertida en un Estado federal, busaca reducir las transferencias financieras entre países y plantea incluso la posibilidad de una reforma profunda de la UE que podría desembocar en una nueva organización europea.
La AfD rechaza buena parte de la política climática alemana. Propone recuperar y ampliar el uso de carbón, mantener o recuperar la energía nuclear, aumentar la explotación de gas, eliminar o reducir las restricciones a los motores de combustión y se opone a medidas como la prohibición progresiva de vehículos de gasolina y diésel.
En economía, la AfD se presenta como defensora de la empresa privada y de la economía social de mercado. Busca reducir impuestos, reducir la burocracia, aliviar la carga fiscal sobre empresas y trabajadores, incentivar la inversión, proteger la industria alemana, reducir determinadas regulaciones medioambientales y laborales que considera excesivas.
Defiende una concepción tradicional de la familia y propone mayores incentivos económicos para tener hijos, beneficios fiscales para familias, fortalecer el papel de los padres en la educación, se opone a determinadas políticas de igualdad y cuotas y rechaza lo que denomina “ideología de género”.
La AfD plantea un endurecimiento de la política de seguridad, con penas más severas para delincuentes reincidentes, mayor presencia policial, deportación de extranjeros condenados por determinados delitos, mayor énfasis en el control de fronteras y fortalecimiento del Estado y de la autoridad.
En cuanto a política exterior, su discurso gira principalmente en torno a la guerra de Ucrania y rechaza el apoyo militar de Berlín a ese país. También exige retirar las sanciones económicas impuestas a Rusia porque considera que dañan la economía de Alemania.
La AfD defiende una política exterior más orientada a los intereses nacionales alemanes.
¿Por qué creció la AfD?

TANGERMUENDE (Germany), 06/09/2026.- An election poster featuring the far-right Alternative for Germany (AfD) party’s lead candidate in Saxony-Anhalt, Ulrich Siegmund, stands in Tangermuende, Germany, 06 September 2026. Voters in Saxony-Anhalt are casting ballots to elect a new state parliament. (Elecciones, Alemania) EFE/EPA/CLEMENS BILAN
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Para Francesco Tucci, director de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), el resultado en Sajonia-Anhalt debe ser leído con cautela, porque no necesariamente significa que casi la mitad de los votantes de este estado se identifica ideológicamente con la derecha radical.
“Probablemente se trata más bien de un voto de malestar. Se quiso castigar a los partidos tradicionales”, explica Tucci. Sostiene que además del rechazo a los partidos tradicionales, otra clave es la percepción de que las élites políticas de Berlín están cada vez más alejadas de las preocupaciones de los ciudadanos, especialmente en las zonas industriales y periféricas del este del país.
Tucci agrega que la caída de la CDU es particularmente significativa porque revela que parte del electorado conservador está trasladando su respaldo hacia una opción mucho más radical.
El analista internacional manifiesta que la división entre el este y el oeste continúa siendo un factor fundamental para entender el fenómeno. “Tres décadas después de la reunificación, persisten desigualdades económicas, diferencias sociales y una menor confianza en las instituciones entre sectores de la población de la antigua Alemania Oriental. Hay una sensación de ciudadanía de segunda velocidad, se sienten discriminados. Y AfD pudo capitalizar esta brecha”, sostiene.
Ese descontento se combina con otros asuntos que la AfD ha conseguido colocar en el centro del debate político. Entre ellos están la inmigración, la seguridad y la defensa de la identidad nacional, recalca Tucci. Entonces, sostiene, el partido ha logrado presentarse ante una parte del electorado como una alternativa frente a lo que considera un frente político demasiado liberal y cosmopolita.
“El voto de protesta se ha transformado en un voto de adhesión a favor de este partido. Esto significa que la AfD estaría construyendo una base electoral propia, estable y creciente”, afirma. Pero remarca que el resultado de Sajonia-Anhalt no puede trasladarse directamente al conjunto de Alemania, aunque sí muestra que existe una tendencia que los partidos tradicionales no pueden ignorar.
El analista internacional Enrique Banús coincide en que detrás del resultado de la AfD hay voto de descontento con la política tradicional, pero también está la capacidad del partido para atraer a nuevos electores.
“Personas que no habían votado en las elecciones anteriores acudieron a las urnas esta vez para respaldar mayoritariamente a la AfD, y hubo un descalabro de la CDU”, indica Banús.
Considera que detrás de este comportamiento existe un creciente desengaño con la política del Gobierno Alemán, al que se suma el malestar acumulado durante años en la antigua Alemania Oriental. Aunque reconoce que las condiciones económicas del este siguen siendo menos favorables que las del oeste, sostiene que se ha instalado una percepción de agravio y abandono que la AfD ha sabido aprovechar.
Banús destaca la capacidad comunicativa de Ulrich Siegmund. Lo describe como un político “hábil” y “buen comunicador”, pero también lo califica de populista y demagógico. Esa combinación permitió a la formación capitalizar el descontento y alcanzar un resultado electoral que califica de “espectacular”.
¿Puede AfD ganar una elección nacional?

El canciller de Alemania y líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Friedrich Merz, reacciona durante una rueda de prensa en Berlín el 7 de septiembre de 2026, un día después de las elecciones en el estado de Sajonia-Anhalt. (Foto de RALF HIRSCHBERGER / AFP).
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Tucci indica que dependerá en gran medida de los partidos impedir que el avance de AfD se traduzca en una tendencia nacional.
“Veremos cómo reaccionan. Ellos necesitan analizar por qué parte de su electorado, especialmente el conservador, está migrando hacia la AfD y responder a las preocupaciones que están impulsando ese desplazamiento”, precisa.
Advierte que si los partidos tradicionales no hacen autocrítica y no modifican sus propuestas para responder a las preocupaciones de los ciudadanos, podrían terminar facilitando el crecimiento de la extrema derecha.
Tucci remarca que el camino de la AfD hacia el poder todavía enfrenta un obstáculo importante: el llamado cordón sanitario o Brandmauer, por el cual los principales partidos alemanes mantienen su rechazo a formar alianzas con la formación de extrema derecha. El resultado de Sajonia-Anhalt vuelve a poner este mecanismo bajo presión, especialmente porque la AfD quedó cerca de conseguir una mayoría suficiente para gobernar por sí sola.
Por ahora, Tucci considera prematuro afirmar que la AfD está cerca de gobernar Alemania a nivel federal. Pero cree que su crecimiento no debe ser minimizado.
Por su parte, Banús se muestra muy cauteloso ante la posibilidad de que la AfD pueda llegar a gobernar Alemania a nivel federal. “Eso es imposible predecirlo”, sostiene, y considera que actualmente el partido todavía está lejos de alcanzar ese objetivo.
Antes de hacer proyecciones nacionales, Banús plantea que habrá que observar qué ocurre en Sajonia-Anhalt: si la AfD consigue formar gobierno, con quién tendría que pactar y, sobre todo, cómo sería su gestión.
“Ese paso podría convertirse incluso en una prueba decisiva para la formación. Si llega al poder regional, dejará de ser evaluada únicamente por sus propuestas y deberá demostrar su capacidad para gobernar. Ya no sería solo decir: estos tienen ideas, sino ¿tienen un gobierno y qué están haciendo?”, señala.

