—Gremios empresariales y exministros de economía se han pronunciado sobre las primeras señales negativas respecto del gobierno de José Balcázar. ¿La visita de Julio Velarde el jueves podría dar alguna tranquilidad?
Julio Velarde no va a cambiar su política macroeconómica. Todavía hay instituciones como el BCR y la Superintendencia de Banca y Seguros, que no van a alterar las reglas de juego. A mí lo que me preocupa es el MEF. No sé a quién van a poner en el MEF, frente a un Congreso que ya está hablando de otro retiro de las AFP, lo que es quitarle más oxígeno a la inversión privada.
MIRA: Roberto Burneo, presidente del JNE: “Antes de cualquier coyuntura, el calendario electoral se respeta”
—Al asumir el cargo, Balcázar anunció que hablaría con Denisse Miralles (ministra de Economía), pero al mismo tiempo se reúne con la bancada de Perú Libre que le pide dejar sin efecto la reestructuración de Petro-Perú. Además, Balcázar firmó proyectos de ley en ese sentido. ¿Cree que Miralles continuará?
De parte de ella, no; pero algunos partidos están pidiendo que se queden Miralles y el canciller. Si se deja sin efecto la reestructuración de Petro-Perú, el mercado va a reaccionar; va a decir: ¿de dónde vas a sacar plata para financiar la inoperancia de esta institución, que es un drenaje permanente de gastos? Estamos en un momento crucial en el que el compromiso es manejarse con un déficit fiscal más bajo para regresar a la consolidación fiscal. Sin embargo, ya están hablando de más gasto, mayor distribución del gasto, más aumento salarial. El propio presidente ha hablado de la deuda social con los maestros.
“Estos políticos, en los próximos cinco meses, tendrán demasiado poder. No es un Congreso que le pone coto al Ejecutivo”.
—En su primer discurso, afirma: “Vamos a asegurar el tema monetario”, y luego dice: “El Ejecutivo tiene una deuda social con los maestros” y “Tengo que hablar con la ministra”. ¿Es un mensaje contradictorio?
Están en campaña, su partido está en campaña. Van a querer usar el presupuesto como una herramienta de gasto. Tengamos en cuenta que a partir de abril se prepara el presupuesto del 2027. ¿Cómo va a ser ese trabajo de preparación con un MEF que no tenga claridad de rumbo, de sostenibilidad fiscal, de mejora del gasto o de una de distribución adecuada?
“Estos políticos, en los próximos cinco meses, tendrán demasiado poder. No es un Congreso que le pone coto al Ejecutivo”. (Foto: HUGO PEREZ / GEC)
/ HUGO PEREZ
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
—Estamos hablando de gasto, populismo y el dólar sube en las primeras 48 horas de gobierno de Balcázar. ¿Ya se nota la incertidumbre?
La incertidumbre puede hacer que la gente diga: “Saco mi plata de acá, porque no tenemos claridad”, y si viene con los anuncios que hemos escuchado y el apoyo generalizado a un nuevo retiro de las AFP, la gente comienza a decir: “Nuestras opciones no son tan buenas, por lo menos en el corto plazo; veo dónde pongo mi dinero o saco mis ahorros”. Las familias y las personas son coherentes. Hacen inversiones mínimas hasta ver qué pasa en las elecciones.
—¿Hemos vuelto al escenario del 2021 donde primaba la incertidumbre y la gente sacó su dinero de los bancos?
El Congreso ha tomado una muy mala decisión mirando la campaña electoral y no han estado mirando el desarrollo del país. Es retroceder al momento de la elección de Pedro Castillo.
“Estamos en un momento crucial donde el compromiso es manejarse con un déficit fiscal más bajo para regresar a la consolidación fiscal”.
—Ahora, es el escenario 2021 con todas las implicancias políticas, pero en este caso económicas.
Hay un sentido económico grande porque la gente toma decisiones pensando que hay ciertos grados de certeza, pero hoy día estamos perdiendo la certeza. Por ejemplo, cómo serán las relaciones con EE.UU.
—El embajador de EE.UU. se ha reunido con el presidente Balcázar.
Nosotros debemos tener buenas relaciones con todos nuestros socios comerciales, basadas en acuerdos de respeto al Estado de derecho, de no cambiar las reglas de juego.
—Lo que más llama la atención es que estamos en el escenario 2021 promovido por este Congreso, evidentemente, y donde la derecha –que se supone debería tener la mayor responsabilidad en los términos económicos– está dividida.
Sí, porque, en medio del debate electoral previo estábamos viendo la rivalidad entre dos grupos, no sé si llamarlos plenamente derecha. En todo caso, una derecha mercantilista y la izquierda se está beneficiando de esta situación.
—Y la presencia de Perú Libre y el abogado de Vladimir Cerrón, quien sería nombrado secretario general de Palacio de Gobierno.
Vladimir Cerrón y su gente no han dejado de tener poder, han estado en el gobierno de Boluarte. Quizás bajó un poco con Jerí, pero ellos han estado presentes, todo el tiempo. El tema de Petro-Perú era agenda de Vladimir Cerrón, ¿no?

lima 21 de agosto del 2025
Mercedes Aráoz, presidenta de InPerú (Foto: Hugo Pérez / GEC)
/ HUGO PEREZ
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
—El directorio retira del cargo a la gerenta general Rita López Saavedra en pleno proceso de reestructuración.
Hasta hace poco, la ministra Miralles tenía todo el apoyo para hacer la reforma, estaba encaminada. En el directorio de Petro-Perú, el Ministerio de Economía tiene dos votos, es el accionista mayoritario y le había dado todo el soporte. Quizás hay algo que saben los que están en el directorio y le han dicho: “Bueno, no vas a poder continuar”.
—¿Qué podemos esperar de Balcázar respecto de Petro-Perú?
Creo que va a cambiarla. Todo el conglomerado de izquierda en el Congreso estaba en contra de la ministra Miralles y esta reforma, y querían censurarla. Si bien los otros partidos le han pedido que se quede Miralles para dar tranquilidad a la economía, me da la impresión de que él no la quiere. Ella ha seguido haciendo una política donde ha tratado de regresar al equilibrio fiscal y está tratando de promover más inversión privada, impulsar Pro Inversión para que sea capaz de desarrollar proyectos. Todo eso está parado otra vez. Tener a una ministra proempresa, prodesarrollo, resulta enemigo de un señor que viene de las raíces de Perú Libre, que es un partido comunista.
“Vladimir Cerrón y su gente no han dejado de tener poder, han estado en el gobierno de Boluarte. Quizás bajó un poco con Jerí”
—Analistas extranjeros coinciden en señalar que, pese a la inestabilidad y a haber tenido ocho presidentes en 10 años, esto no afecta la economía. ¿Crees que ese ciclo se puede terminar?
No hay cuerdas separadas. La política pública se hace con políticos y estos políticos, en los próximos cinco meses, tienen demasiado poder, porque este no es un Congreso que le pone coto a las malas acciones del Ejecutivo, sino más bien, está tomando ventaja con razones puramente electorales para decirle al señor presidente “tienes que dar el crédito suplementario” y toda una lista de proyectos pensados para ganar votos y ese riesgo lo estamos viendo en Petro-Perú, una empresa con miles de peruanos que votan. Ahora que no hay balance entre el Ejecutivo y Legislativo, la vigilancia ciudadana la tenemos que ejercer nosotros los ciudadanos, y ustedes, la prensa, que son nuestros agentes de vigilancia permanente.
—¿Cómo un partido como Alianza para el Progreso dice que van a estar vigilantes, cuando le han dado su voto y están en campaña electoral?
Los partidos están en campaña electoral y han puesto a un operador para ellos. Los que han dicho no, probablemente van a salir perjudicados, pues a ellos no les va a tocar un ministerio o un organismo descentralizado. Acá se ha negociado una agenda para ganar elecciones.
—¿Quién gana y quién pierde? Renovación Popular, Fuerza Popular y APP se acusan de la irresponsabilidad de haber permitido que Balcázar llegue al poder. ¿Quién va a capitalizar políticamente esto?
Los partidos de izquierda radical, porque van a decir: “Hemos regresado al poder porque ellos hicieron un golpe de Estado, ellos pusieron a la criminal de Boluarte”. Ese es su discurso. Decir, además, que son capaces de aumentar el salario. Entonces, plantean: ¿para qué necesitas a la empresa privada cuando el Estado te pueda dar un empleo, te puede dar un subsidio?
—Esta crisis no cesa desde el 2016. ¿Qué reflexión hacemos 10 años después?
Dios quiera que gane un candidato que establezca claridades. No se puede cerrar a diestra y siniestra el Congreso, porque me dio la gana o fácticamente, y menos utilizar un mecanismo como la censura, cuando los constitucionalistas señalan que el camino era la vacancia. Estamos aceptando el incumplimiento de la ley como si fuera algo fantástico que se puede hacer.
“El riesgo nos obliga a tener un paréntesis hasta el 12 de abril”
—¿Lo mejor que le podría pasar al país es esperar que, a partir del 28 de julio, el próximo presidente tome las decisiones en materia económica?
Me da temor que puedan tomar decisiones en contra como la de Petro-Perú. Saltarse la regla fiscal también es una decisión peligrosa. Parar las inversiones tiene un costo, todo lo que perdiste lo vas a tener que pagar tarde o temprano. Vamos a entrar en un paréntesis y a la espera de lo que suceda el 12 de abril. Ojalá tengamos candidatos que sean razonables y piensen en el país y no quieran cambiar todo, que sean personas de centroderecha; ojalá fueran ellos, que sean más razonables y puedan dialogar, porque en la actualidad es un diálogo más bien de intereses mercantilistas. Ese riesgo nos obliga a tener un paréntesis hasta el 12 de abril.
—Usted ha sido testigo de los “dame que te doy” en el Parlamento. ¿Cómo se negocia en el Congreso?
Lo que antes pasaba era más una tensión. Por ejemplo, con el fujimorismo éramos rivales, había una tensión de que si podíamos pasar normas, y si ellos nos dejaban pasar las normas que ayudaban a hacer alguna reforma, y si podíamos conciliar para llegar a ellas. Ha habido eso. Por supuesto que había un montón de pedidos, como proyectos para determinadas localidades, y lo podías manejar en una conversación. Se cuidaba el presupuesto público; el MEF no pasaba una sola ley que tuviera iniciativa de gasto. Pero hoy día no hay freno. Recuerdo que mi partido tenía la Comisión de Economía y la Comisión de Presupuesto la tenía Fuerza Popular. Y nosotros, dentro de nuestras tensiones políticas, conversábamos.
—Claro, es que eran de la misma tendencia.
En los gobiernos anteriores, la ventaja es que –en el gobierno de Alan [García]– había un presidente del Congreso que era del partido, pues eso ayudó a manejar mejor todavía el debate.
—Pareciera que no importa la trascendencia económica de estas últimas decisiones, porque creemos que el Perú vive en permanente bonanza y no es así, ¿no?
No es así. Y te diría una cosa: al contrario, hemos perdido la posibilidad de crecer el doble. Durante un período de bonanza como el que hay ahora en precios, podríamos estar creciendo como –no quiero ser tan ambiciosa–, pero como en el gobierno de Alan García, que crecíamos al 8%. O sea, hoy día tenemos mejores precios que en ese momento. Las condiciones del mercado son mejores y de más largo plazo, con el precio del cobre y otros minerales.




