Angelo Caro dio un nuevo paso en el World Skate Games Asunción 2026. El skater peruano se ubicó ayer, domingo, en el quinto lugar de las final de street. Hace seis años era un joven que soñaba con abrirle camino al skate peruano en unos Juegos Olímpicos. Ahora, a los 26 años, es quinto del mundo y compite con la élite de este deporte. Con Los Ángeles 2028 cada vez más cerca, el skater peruano conversa sobre la obsesión que todavía lo mueve: ser el mejor skater del planeta y consagrarse con una medalla olímpica.
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—Tu meta es Los Ángeles 2028. ¿Qué debería pasar para que clasifiques?
Si mañana mismo fuesen las Olimpiadas, ya estamos dentro. Ahora lo que yo me he enfocado es en priorizar los eventos importantes, como los mundiales, para poder llegar a mi 100%. Tengo un objetivo muy claro que es la medalla olímpica y priorizo los mundiales para poder hacer lo que hice ahora último en Brasil, de estar en un podio mundial, como el segundo lugar en San Paulo. No estamos lejos; las estadísticas con mi coach lo dicen: si llego a una final más en un mundial, es casi seguro que pueda entrar a los Juegos Olímpicos 2028. Consiguiendo un podio más, aseguro un puesto olímpico.
—Antes de Los Ángeles se viene Lima 2027. ¿Qué expectativas te genera competir en casa?
Todo está alineado para que ese día levantemos una medalla de oro juntos todos los peruanos. Va a ser en Lima, donde me crie; yo soy de Chiclayo, pero me crie aquí en Lima, en el distrito de San Miguel. Va a ser en el skatepark donde entreno todos los días, que es mi segunda casa.
—Llama la atención que escribas tus objetivos. ¿Has visualizado y escrito también la medalla de oro en Lima 2027? ¿Qué tan importante va a ser para tu carrera?
Es muy importante porque es el camino hacia los Juegos Olímpicos. Yo lo escribo y pienso en los momentos cómo van a suceder. A veces no suceden tal cual, pero lo escribo porque quiero que esté en mi cabeza y sé que ese momento va a ser muy importante para todos los peruanos.
—Haciendo un flashback, ¿qué piensas del Ángelo Caro de hace seis años, de aquel joven de 20 años que debutó en los Juegos Olímpicos Tokio 2020?
Siendo sincero, a veces veo fotos mías de pequeño y de hace seis años también; me miro mucho en el espejo y me hablo a mí mismo diciéndome: “Qué buen trabajo has hecho”. Reconozco mis errores y mis cualidades para ser la persona que soy, no solamente el skater. de todas esas caídas y volver a intentarlo.
—¿Estás trabajando con un psicólogo deportivo o un coach?
Desde antes de Tokio trabajé con una coach deportiva; la parte de psicología es diferente. Hoy en día tengo un equipo muy bueno gracias a Red Bull, que me ayuda con un centro de alto rendimiento en Austria y en Estados Unidos, donde hay los mejores fisioterapeutas y psicólogos. Todo eso trato de aprovecharlo en mi carrera.
—¿En qué momento sientes que cambió tu carrera o hubo un punto de quiebre para mejorar?
Desde que se anunció que el skate iba a ser un deporte olímpico, supe que tenía que cambiar muchas rutinas. Antes yo montaba todo el día con mis amigos por diversión y no iba al gimnasio. Cuando supe lo de las Olimpiadas, me tomé la responsabilidad de abrir esas puertas para el Perú. Tuve que entrenar el doble, cambiar mi rutina y quemar etapas, y eso es lo que hoy me hace pensar en una medalla olímpica.
—A ojos del mundo, el skate es un pasatiempo. Quizá esté cambiando ese concepto. ¿Pero qué tan importantes son el entrenamiento y la disciplina?
Creo que ha ido cambiando en el mundo. El skate ha pasado por muchos prejuicios porque viene de lo urbano, pero para mí es una cultura y un arte. Cuando se anunció que sería olímpico, cambió mundialmente la perspectiva. Ahora vemos a padres llevando a sus hijos a escuelas de skate; el skate enseña a mejorarte a ti mismo y demuestra amistad. Se vio en mi reacción cuando el brasileño Kelvin Hoefler ganó una medalla en Tokio, porque que un amigo lo consiga te alegra. Siento que estoy terminando de construir un puente que muchos skaters antiguos empezaron.

Ángelo Caro es subcampeón mundial de skate y figura de adidas. (Crédito: adidas).
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Empiezo mi día preparando mi desayuno a las 8:00 a.m. A las 9:30 a.m. ya estoy entrenando en el skatepark de la Costa Verde hasta la 1:00 p.m. o 1:30 p.m. Luego nos volvemos a encontrar en la Videna por la tarde para entrenar la parte física los lunes, miércoles y viernes. La parte mental la llevo generalmente una vez a la semana. También tengo un plan alimenticio con un nutricionista. El talento y el esfuerzo van complementados.
Estoy muy agradecido con las marcas y con el IPD, pero en comparación con otros países nos falta mucho. A veces bromeamos con mis amigos porque vemos que Japón tiene delegaciones de 20 personas, con médicos, fisioterapeutas y administrativos. Nosotros a veces tenemos a nuestro coach haciendo de todo. A pesar de eso, hemos logrado grandes puestos y ahora somos dos peruanos en el top 20 que irían a unos Juegos Olímpicos.
—¿Cómo fueron tus inicios cuando todavía no tenías marcas apoyándote? ¿Cómo era sobrevivir haciendo lo que amas en un contexto complicado?
Gracias a patrocinadores como Red Bull y Adidas, puedo sustentar muchos gastos. Recuerdo con mi mamá lo difícil que era conseguirme unas zapatillas para montar o intercambiar tablas con amigos porque no nos alcanzaba. Por eso hoy trato de apoyar en lo que puedo a otros chicos con talento que no tienen posibilidades, para que no dejen de montar y no se pierda ese talento.

