Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Los ataques de los hutíes contra el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, la capital de Arabia Saudita, han sembrado dudas sobre la capacidad de las defensas antiaéreas del reino para proteger sus infraestructuras estratégicas. Los impactos, que dejaron muertos y cientos de heridos, plantean interrogantes sobre cómo proyectiles lanzados desde Yemen pudieron alcanzar el principal centro de transporte aéreo saudí, pese a que el país cuenta con sofisticados sistemas de defensa.
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Esta combinación de imágenes, creada el 12 de octubre de 2026, muestra capturas de pantalla de las grabaciones de las cámaras de seguridad del Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad en el momento de los ataques hutíes. (Foto del Ministerio de Medios de Comunicación de Arabia Saudita / AFP).
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El Aeropuerto Internacional Rey Fahd de Dammam también fue atacado, aunque las autoridades no ofrecieron mayores detalles.
Los hutíes reivindicaron el ataque del sábado y afirmaron haber ejecutado varias operaciones contra el aeropuerto de Riad. El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, también confirmó ataques contra el aeropuerto Rey Fahd de Dammam y dos instalaciones petroleras de Aramco, la empresa de energía más grande e influyente del mundo.
Con sus ataques, los hutíes buscan presionar a Arabia Saudita para que abandone su respaldo militar al Gobierno yemení, levante las restricciones sobre los puertos y aeropuertos bajo control hutí y atienda otras demandas políticas y económicas de los rebeldes.
Los hutíes acusan a Arabia Saudita de haber efectuado más de 2.000 bombardeos aéreos desde principios de setiembre en apoyo a la contraofensiva de las tropas gubernamentales para recuperar el control de la costa del mar Rojo y la capital de Yemen, Saná.
¿Cómo los hutíes pueden golpear a una potencia regional como Arabia Saudita?

Un sistema de misiles Patriot de Alemania es disparado en una instalación de la OTAN en Chania, Grecia. (Sebastian Apel / AP).
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Arabia Saudita ha invertido miles de millones de dólares en sistemas de defensa aérea, principalmente estadounidenses. Posee armas diseñadas para interceptar misiles balísticos a gran altura y sistemas destinados a derribar otras amenazas aéreas.
Entre sus más sofisticados sistemas está el Patriot estadounidense, uno de los pilares de su defensa. Esta arma puede interceptar, en la fase final de su trayectoria, determinados misiles balísticos, misiles de crucero, drones y aviones de combate.

El sistema THAAD de Estados Unidos durante una prueba exitosa de intercepción de misiles. (Dominio Público).
/ Ralph Scott
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Otro es el sistema THAAD, especializado en interceptar misiles balísticos a mayor altitud y distancia, incluso fuera de la atmósfera, durante la fase final de su vuelo.
En el 2017, Estados Unidos aprobó una venta a Riad de hasta siete baterías THAAD por US$15.000 millones; los contratos posteriores contemplaron radares, interceptores y equipos asociados. El reino recibió el primer THAAD en el 2025.
La Agencia de Defensa Antimisiles de Estados Unidos sostiene que los sistemas Patriot y THAAD están diseñados para operar de forma integrada, para que sus capacidades de interceptación se complementen y refuercen la defensa frente a distintas amenazas.
¿Pero por qué Arabia Saudita es vulnerable a los ataques hutíes?
Arabia Saudita afronta una presión creciente sobre sus defensas antiaéreas. Según la agencia AP, el reino se está quedando sin interceptores de misiles y ha solicitado a Francia, Reino Unido, Pakistán y Egipto apoyo para reforzar su defensa aérea.
Esta situación se produce mientras Estados Unidos, principal aliado militar y proveedor de armas de Riad, también enfrenta una reducción de sus reservas de interceptores debido a la guerra con Irán, informó AP. La disponibilidad de munición se convierte así en un factor clave para sostener la defensa frente a ataques sucesivos.
La investigación saudí sobre los ataques del fin de semana apunta, de manera preliminar, a una ofensiva coordinada: los hutíes habrían lanzado primero varios drones y después una combinación de misiles de crucero y balísticos contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, según funcionarios citados por AP.
Uno de esos funcionarios, que habló bajo condición de anonimato, señaló que los proyectiles y drones recorrieron más de 1.000 kilómetros para alcanzar la capital saudí. Las pesquisas buscan establecer por qué los sistemas de defensa aérea no emitieron una alerta temprana que permitiera responder al ataque.
Los hutíes disponen de un arsenal que combina misiles balísticos, misiles de crucero y drones explosivos de largo alcance. Algunas de estas armas tienen alcances estimados de entre 1.000 y 2.000 kilómetros, o incluso superiores, aunque las cifras varían según el modelo y no todas han sido verificadas de forma independiente.

Una fotografía distribuida por el Centro de Medios Ansarullah de los hutíes de Yemen el 16 de septiembre de 2024 muestra el lanzamiento de un misil Palestina 2, como parte de un ataque contra el centro de Israel. (Foto de AFP).
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Uno de los misiles de mayor alcance de los hutíes, 2.000 km, es el Palestina 2, de origen iraní y usa combustible sólido. El grupo afirma que tiene capacidad hipersónica, pero ello no ha sido verificado de manera independiente.
El Wa’id es el dron de largo alcance de los hutíes, con 2.500 km de distancia. Se le atribuye una configuración similar al iraní Shahed-136.

Esta captura de pantalla, tomada de un video publicado el 9 de agosto de 2026 por el Centro de Medios Ansarullah de los hutíes, muestra un dron siendo lanzado hacia tropas saudíes. (Foto de ANSARULLAH MEDIA CENTRE / AFP).
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Arabia Saudita ha pedido a Estados Unidos que intervenga directamente en su ofensiva contra los hutíes mediante ataques, pero la administración de Donald Trump se ha resistido a dar ese paso. Por ahora, Washington se limita a proporcionar apoyo de inteligencia, identificar objetivos y colaborar en la planificación de la estrategia saudí.
La advertencia de los hutíes añade presión a ese dilema. El lunes, Mohamed Al Bukhaiti, miembro de la oficina política del grupo rebelde, declaró a la agencia AFP que Estados Unidos recibirá una “respuesta rápida y dolorosa” si entra directamente en la guerra de Yemen.
La amenaza de drones y misiles que desafía a Arabia Saudita

Una torre de control de tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad, Arabia Saudita, el 19 de septiembre de 2026. (Foto de AFP).
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Para Andrés Gómez de la Torre, especialista en defensa e inteligencia, la combinación de drones de largo alcance, vuelos a muy baja altura y posibles misiles balísticos representa un desafío incluso para un país como Arabia Saudita que dispone de un sistema antiaéreo sofisticado.
Indica que Arabia Saudita dispone de una fuerza aérea avanzada y en proceso de modernización. Según Gómez de la Torre, su inventario incluye cazas estadounidenses F-15 y aeronaves europeas Panavia Tornado, además de sistemas de defensa antiaérea de fabricación estadounidense y francesa, y misiles Stinger de corto alcance.
“Este conjunto de sistemas proporciona a Arabia Saudita distintas capacidades para hacer frente a las amenazas aéreas. Tienen una buena artillería antiaérea”, resume.
Sin embargo, aclara que la disponibilidad de sistemas avanzados no garantiza que todos los proyectiles puedan ser detectados e interceptados. “El desafío se vuelve mayor cuando el adversario combina distintas armas y perfiles de vuelo. En ese escenario, la cuestión central es cómo se detectan, identifican y neutralizan las amenazas antes de que alcancen sus objetivos”, señala.

Una persona observa una transmisión televisiva que muestra a combatientes hutíes alrededor de un misil durante los últimos acontecimientos en Yemen, el 5 de octubre de 2026. (EFE/EPA/YAHYA ARHAB).
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Sobre los últimos ataques, Gómez de la Torre indica que el hecho de que se hayan producido impactos por sí solo no permite determinar qué sistema falló. Para establecerlo se necesita conocer qué armas se utilizaron y cómo se desarrolló cada ataque, sostiene.
Para el especialista, uno de los aspectos más relevantes de la ofensiva hutí es su capacidad para emplear drones en ataques a larga distancia.
Gómez de la Torre considera probable que los drones utilizados sean fabricados en Yemen, pero incorporan componentes de origen iraní, especialmente en los sistemas de navegación y guía, y eventualmente en sus motores.

Un dron Samad de origen iraní que es utilizado por los hutíes de Yemen. (Dominio público).
El analista menciona los Samad —cuyo alcance depende de la variante y que, según su estimación, puede llegar a unos 1.500 kilómetros— y los Qasef, de menor alcance, a los que atribuye una carga explosiva de alrededor de 30 kilos. También destaca la presencia de drones de reconocimiento, que pueden contribuir a obtener información sobre los objetivos.
La posible influencia tecnológica iraní es un factor relevante para entender la evolución del arsenal hutí, indica.

Hutíes exhiben sus armas durante una protesta contra la intervención saudí en Yemen, en Saná, el 9 de octubre de 2026. (Foto de Mohammed HUWAIS / AFP).
/ MOHAMMED HUWAIS
Gómez de la Torre explica que los drones complican la defensa aérea porque pueden aproximarse a los objetivos a muy baja altura y, en determinadas circunstancias, reducir el tiempo disponible para detectarlos y responder. El problema aumenta cuando se emplean varios aparatos de manera coordinada, “en modalidad de enjambre”.
La combinación de plataformas relativamente económicas con defensas antiaéreas de alto costo plantea un problema operativo: “los defensores deben identificar y responder a múltiples amenazas, mientras que el atacante puede buscar saturar la capacidad de vigilancia e interceptación. Que una defensa sea sofisticada no significa que resulte impermeable a todos los escenarios de ataque”, advierte el analista.
A la capacidad de los drones se suma el desarrollo de misiles balísticos. Gómez de la Torre considera que los hutíes también han avanzado en esta tecnología, presumiblemente con apoyo de Irán.
Gómez de la Torre concluye que la amenaza hutí no depende de una sola arma, sino de la combinación de drones de ataque y reconocimiento, posibles misiles balísticos y tácticas diseñadas para complicar la respuesta saudí.
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