Un tenso altercado se registró ayer en la Comisión de Constitución, donde el senador Iber Maraví (Juntos por el Perú) y el ministro César Astudillo (Interior) protagonizaron uno de los primeros enfrentamientos verbales del Senado.
Todo comenzó a las 11:27 a. m., cuando la senadora Ruth Luque (Ahora Nación) cuestionó duramente la exposición de Astudillo, quien había acudido a sustentar las facultades que quedaron excluidas del dictamen aprobado por la Cámara de Diputados.
Desde su escaño, Luque afirmó que la intervención del ministro carecía de horizonte, era general e, incluso, parecía que tuviera “miedo” de impulsar una reforma policial.
Astudillo respondió a la crítica desde un extremo de la mesa, sin elevar la voz.
El episodio habría pasado desapercibido si no fuera porque Maraví, quien se mostró incómodo desde el inicio, pidió la palabra de forma desafiante y cuestionó la reacción del ministro, pese a que Luque pudo desarrollar su intervención con total normalidad.
“¿Quién es él [para interrumpir]?”, exclamó Maraví mientras apuntaba con la mano por encima de la frente de Astudillo.
El intercambio subió de tono y el ministro respondió al senador, hasta que el presidente de la Comisión de Constitución, Carlos Mesía, suspendió la sesión.
El incidente continuó durante el receso. Mesía se acercó a Maraví para intentar calmarlo, mientras Astudillo se levantó de su asiento y quedó a pocos centímetros del senador. Patricia Iturregui (Buen Gobierno) y Lourdes Alcorta (Renovación Popular) se interpusieron entre ambos. Iturregui colocó un fólder manila frente al rostro de Astudillo, mientras Alcorta se situó a su lado.
“¿Por qué me dices mentiroso?”, le preguntó Astudillo a Maraví. “¿Yo te he dicho mentiroso? Te he dicho que te calles y que no interrumpas”, respondió el senador.
La tensión persistió hasta que Francisco Calisto (Renovación Popular) se acercó a Maraví y le dijo: “Si tú quieres, podemos arreglarlo afuera”.
Calisto refirió que intervino porque Maraví también agredió a Alcorta y a otra senadora.
Mientras todo esto ocurría, el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa, quien también acudió al Senado con Ernesto Álvarez (Justicia), desapareció de la escena. Luego de varios minutos, la situación se calmó poco a poco.
En tanto, el senador Alejandro Muñante (Renovación Popular) pidió a la Comisión de Ética actuar de inmediato. “Invitar a alguien a una exposición para luego aprovechar el espacio para insultarlo es un acto de abuso y prepotencia inaceptable”, escribió en X.
Por la tarde, la presidenta Keiko Fujimori aprovechó una actividad pública para expresar su “total respaldo y gratitud” al titular del Interior. “He visto los lamentables sucesos en el Congreso. El ministro Astudillo fue agredido verbalmente […] Ministro, los perros ladran, esa es una señal de que estamos avanzando”, expresó.
Agradeció a los senadores de otras bancadas que expresaron su apoyo a Astudillo. Además, demandó al Congreso definir su posición respecto al combate a la delincuencia, indicando si está “del lado de la violencia o del lado de la paz”.
“Son momentos de definición, hay que pensar si estamos de lado de la violencia o del lado de la paz. Del lado de los agresores o protegemos a las víctimas. Del lado de Movadef (Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales), Sendero Luminoso o de las fuerzas armadas y Chavín de Huántar”, afirmó.
Antes de su llegada al Congreso, Maraví fue el primer ministro de Trabajo durante el gobierno del golpista Pedro Castillo. Poco después de su designación, se conoció que su nombre aparecía en atestados policiales relacionados con atentados terroristas perpetrados por Sendero Luminoso en Ayacucho. En aquel momento, Maraví rechazó cualquier vínculo con el Movadef.
Apenas días después de asumir el cargo de ministro, la Fenate Perú, gremio vinculado al Movadef, considerado el brazo político de Sendero Luminoso y surgido del sector más radical del magisterio, obtuvo su inscripción, que luego tuvo que ser anulada.

