Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Las provincias de Canchis, Chumbivilcas y Espinar en la región Cusco son presas del fuego de seis incendios forestales activos provocados por el factor humano producto de tradiciones agrícolas como la “quema de tierra”. Los bomberos avanzan en la labor de contener las llamas pese a tremendas limitaciones logísticas.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Pío Vásquez de Velasco, residente de Urubamba y propietario del restaurante El Huacatay, dice lo siguiente sobre dicha tradición: “todos los años empieza en setiembre (los incendios), muchos provocados por quemar la tierra para volver a sembrar. Si no tienen acceso (a maquinaria) es la forma más económica para hacerlo y la gente necesita la tierra para cultivar su chacra”.
Versión confirmada por Oscco: “el 100% de los incendios de este año, como del año pasado, han sido generados por la mano del hombre, todos por quemas agrícolas. Algunos quieren renovar el pasto porque se envejece, que no se degrada fácilmente, entonces lo queman para que vuelva a brotar. Nuestros ancestros agarraban la tierra, la volteaban y el pasto brotaba por el otro lado, nuevo, renovado, pero es un proceso más largo, ellos quieren algo más rápido, por eso lo queman, pero con el viento y el sol el fuego se propaga rápidamente y pierden el control”.
De hecho, Vásquez de Velasco agrega que no pocos de estos incidentes son provocados por personas de la tercera edad: “Al parecer, el señor murió en Yanahuara habría provocado el incendio, pero no se le quiere dar mucha visibilidad porque la comunidad protege su identidad”, palabras que fueron ratificadas por el funcionario de la región Cusco: “los 3 ancianos fallecidos realizaron quema de tierra”.
Villarrubia indica que esta práctica es generalizada en todo el Perú y que su persistencia tiene una explicación: “no se informa lo suficiente a los campesinos. Tiene que haber información constante, de acompañar a los agricultores, pues hay mecanismos para reemplazar estos procesos, pero no se implementan por falta de conocimiento o también porque chocan con métodos tradicionales, culturales que se pasan de generación en generación y ahí entran los gobiernos locales”.

Los bomberos cusqueños han conseguido controlar varios incendios pese a sus limitaciones de acceso, logísticas, equipamiento y personal disponible. Foto: Andina.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La labor de los bomberos
El Comercio también conversó con el David Taboada, comandante de la IX Comandancia Departamental de Cusco del Cuerpo de Bomberos del Perú (CBP), compañía que se está haciendo cargo de controlar los seis incendios, pero con diversas dificultades que van desde la geografía, el equipamiento y el apoyo del Estado para realizar las respectivas labores.
“Llegar al punto de incendio no es fácil porque no está a pie de carretera, sino encima de los cerros. Llega un punto donde la camioneta no puede avanzar más, entonces tenemos que caminar y el incendio no espera (…) Ahí hace falta articular esfuerzos con la Fuerza Aérea para que, con un helicóptero, nos movilicen hasta el punto”.
En cuatro al equipamiento con que cuentan, Taboada confirmó el apoyo del gobierno regional del Cusco en cuanto a la dotación de 15 camionetas y equipos; sin embargo, detalló que los vehículos no tienen el mantenimiento debido y los equipos tienen que renovarse constantemente.
“Estas herramientas ya están obsoletas porque se dañan en un solo incendio, urge renovarlas, lo mismo con los equipos de protección personal, las motobombas, las sopladoras que son vitales en incendios forestales. Nuestros recursos son insuficientes”.

Las camionetas llegan hasta cierto punto en lugares agrestes, tras lo cual los bomberos deben movilizarse a pie. Lo ideal sería que helicópteros de la FAP los movilizaran. Foto: Andina.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Asimismo, detalló que actualmente hay unos 30 bomberos haciendo los esfuerzos para controlar la situación, pero que este número es insuficiente: “se necesitan muchas cuadrillas, alrededor de 500 personas que estén entrenadas”, además apuntó a que, por lo general, los gobiernos locales no han conformado como se debe las respectivas brigadas: “no solo deben esperar a que lleguen los bomberos o la policía”, acotó.
La región Cusco también ha realizado trabajos coordinados con el cuerpo de bomberos que está realizando las acciones de contención de fuego originado desde la semana pasada. Al respecto, Miguel Oscco comenta:
“Hemos equipado a los bomberos con camionetas, equipos de extinción rápida, de extinción de forestales, hemos tenido hasta dos proyectos con ellos y apuntamos a un tercer proyecto para fortalecer las capacidades de respuesta, para dotarlos con lo que necesiten”.
Sin embargo, no solo los bomberos se han movilizado, también vecinos de la zona, así también organizaciones como es el caso de Vidawasi, una organización sin fines de lucro ubicada en el Valle Sagrado de los Incas, la cual realizó coordinaciones con la Fuerza Aérea del Perú (FAP) para gestionar la llegada a la zona de un helicóptero que se encargue de transportar agua desde el río Vilcanota para ayudar a controlar el avance del fuego.
El papel de la región Cusco
Oscco comenta que es el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) el encargado del control de incendios forestales, el cual posee un plan de acción nacional aprobado en 2025. pero que al no contar con brigadistas el trabajo de esta se ve muy limitado, por lo que termina siendo la región Cusco la responsable de realizar dichas acciones.
“Hemos avanzado bastante a nivel de inversión de prevención de incendios forestales logrando capacitar a las municipalidades, adoptar equipamiento, la formación de brigadistas. Pese a que somos gobierno regional tenemos trabajo como gobierno local trabajando y fortaleciendo a las comunidades. Pero, lo más importante es buscar la prevención”.
En ese sentido, detalló que cuando se producen este tipo de emergencias cuentan con un comité regional donde también participa SERFOR, pero también el Ministerio Público y la Policía Nacional, estableciendo mecanismos de sanción, por ejemplo, para aquellas personas que provoquen incendios forestales, tal y como dice la Ley N° 29263 artículo 310 del Código Penal Delito Contra los Bosques que condena entre 4 a 6 años y prestación de servicios comunitarios de 40 a 80 jornadas a quien “destruye, quema, daña o tala, bosques u otras formaciones boscosas”.

Hasta el momento, los incendios han dejado un número importante de ganado afectado, muchas casas quemadas, así como vegetación que ha sido borrada del mapa por el descuido humano. Foto: Andina.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Villarrubia asegura que el gobierno puede y debe llevar a cabo acciones de prevención para evitar que situaciones como esta se les escape de las manos: “ellos saben en qué época del año se da la quema de cultivos, debe haber una campaña progresiva de sensibilizar, capacitar para migrar a otros mecanismos (de cultivo), con monitoreo permanente y no esperar a que las cosas se salgan de control para recién intervenir”.
Otro factor que no debemos dejar de lado es el tema ambiental, el impacto que tiene sobre la población local, pero también el ecosistema como las actividades productivas que se realizan en la zona afectada por este cúmulo de incendios.
“Hay ovinos muertos, recién se están evaluando los daños para cuantificarlos. Cerca de 12 viviendas han sido quemadas por varios incendios forestales, pérdidas de cultivos. Hay que consolidar todo esto para tener un registro de qué tipos de cultivos son los que se han perdido”, acota Miguel Oscco, quien menciona que el efecto invernadero tiene repercusión en la deglaciación, la pérdida de agua como consecuencia directa de los incendios forestales.
En ese sentido, la directora de Perú Resiliente propone como opción las fajas cortafuegos que, en los hechos, son pequeñas zanjas que se construyen para hacer las quemas, las cuales son claves para evitar que el fuego se expanda evitando que crezca: “esa es una manera para cortar los incendios forestales. Falta un acompañamiento técnico a los agricultores e insistir con campañas en medios de comunicación. Hay que llevar al personal de las instituciones públicas a estas zonas”.
De acuerdo a lo expuesto por el director regional de la oficina de gestión de riesgo de desastres y seguridad, en lo que va del 2026, la región Cusco viene reportando unos 278 incendios forestales, casi a la par que en 2025, pero mucho menor que en 2020 o 2022. Asimismo, acota que este año se han visto afectadas alrededor de 8 mil hectáreas, pero con un total de 15 mil desde hace cuatro años.
“En 2022 casi llegamos a 40 mil, pero nuestro trabajo está teniendo resultados reduciendo la tasa de hectáreas afectadas, pero también hemos sincerado la información”, detalló, además de insistir que el 100 por ciento de los incendios forestales reportados en 2026 en Cusco son producto de la intervención humana.


