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En 2025, a los 17 años, Piero Cari parecía tener el futuro a sus pies. Debutó con Alianza Lima, empezó a ganarse minutos en el primer equipo y hasta llegó a vestir la camiseta de la selección peruana absoluta. Su talento llamó la atención de Néstor ‘Pipo’ Gorosito, el entrenador que le abrió las puertas del plantel profesional y encontró en su manera de jugar un parecido con uno de los grandes nombres del fútbol argentino: el mismísimo Juan Román Riquelme. Sin embargo, apenas un año después, la historia de la joven promesa blanquiazul es otra: tiene 19 años, solo ha disputado 85 minutos en la Liga 1 durante 2026 y ya no aparece en las convocatorias de Pablo Guede hace cuatro meses. Mientras tanto, con la selección peruana Sub 20 de Thiago Kosloski, vuelve a demostrar por qué alguna vez fue considerado un futbolista distinto.
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El 2025 fue el año de su despegue. Con apenas 17 años, Cari disputó 15 partidos oficiales, acumuló 600 minutos, fue titular en seis ocasiones, marcó un gol y entregó una asistencia. No eran cifras extraordinarias, pero sí una señal de que Alianza Lima tenía entre manos a un futbolista al que debía darle espacio para crecer.
Su proyección incluso lo llevó a la selección mayor. Óscar Ibáñez lo hizo debutar ante Paraguay, en el Estadio Nacional, por las Eliminatorias, en septiembre. El entonces entrenador había quedado sorprendido con su rendimiento cuando participaba como sparring de la Bicolor y decidió convocarlo para que empezara a convivir con un vestuario que podía convertirse en su entorno habitual en los siguientes años.

Piero Cari se sumó a la Selección Peruana luego de comenzar siendo sparring. (Foto: FPF)
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El presente, sin embargo, contrasta con aquellas expectativas. En lo que va de 2026, Cari disputó apenas cuatro partidos de Liga 1, ninguno como titular. Sumó tres minutos ante Los Chankas, 12 frente a Melgar, 27 contra UTC y 45 ante FC Cajamarca, el 31 de mayo, en el empate 1-1 que significó su última aparición con el primer equipo. Desde entonces, no volvió a ser convocado por Guede.
¿Qué pasó con Cari? Según pudo conocer este Diario, su ausencia responde exclusivamente a una decisión técnica de Pablo Guede. El entrenador argentino considera que el volante todavía no alcanza el nivel físico que pretende para su equipo.
Guede exige que sus atacantes participen activamente en la recuperación, presionen la salida rival y recorran grandes distancias durante los partidos. En ese modelo, el talento con la pelota no basta: también se necesita intensidad sin ella. Y es precisamente en ese aspecto donde Cari todavía no habría convencido al comando técnico durante los entrenamientos.
El problema es que sus principales virtudes responden a otro perfil. Como describió Gorosito, se trata de un futbolista de pausa, con características de un ’10′ clásico, más cercano al estilo de Christian Cueva que al de un mediocampista de recorrido constante. Eso no significa que no pueda desarrollar otras capacidades, pero sí plantea una interrogante: ¿cómo encontrar su mejor versión si no tiene minutos para competir?
Ante la falta de oportunidades, Cari pasó a jugar con el equipo íntimo en la Liga 3. Allí acumuló 216 minutos en tres partidos, aunque todavía no consiguió marcar. La medida le permite mantenerse en actividad, pero está lejos de reemplazar la experiencia que supone competir regularmente en la máxima categoría.
Mientras su situación en Alianza Lima permanece estancada, la selección Sub 20 se ha convertido en el escenario donde Cari recupera protagonismo. En los Juegos Suramericanos, fue una de las figuras del equipo peruano que consiguió una medalla en fútbol después de 32 años. Marcó dos goles en el torneo y contribuyó a la campaña que terminó con la victoria ante Chile por el tercer puesto.
Su buen momento también quedó reflejado en el reciente amistoso frente a Ecuador, en el que firmó un doblete bajo la dirección de Thiago Kosloski. En la selección, Cari encuentra continuidad, confianza y un contexto en el que sus condiciones técnicas pueden marcar diferencias.
El propio Kosloski había advertido sobre el riesgo de que los jóvenes talentos se queden sin competir. “En el caso de jugadores como Piero Cari, si no tienen una secuencia de juego, es difícil evaluarlos”, declaró en una entrevista exclusiva con este Diario. Para explicar su postura, mencionó el caso de Andrey Santos, quien necesitó salir cedido para madurar antes de consolidarse en el Chelsea. “No se puede desistir de un activo del club. La Federación puede ayudar cambiando reglas, pero la responsabilidad total es de los clubes”, añadió el entrenador brasileño.
El caso de Cari plantea una discusión que va más allá de Alianza Lima. Un futbolista de 18 años necesita competir para desarrollar su potencial, pero también debe adaptarse a las exigencias del entrenador que decide su participación. La solución no pasa necesariamente por exigirle a Guede que lo ponga ni por asumir que su talento garantiza un lugar en el equipo.
La pregunta es qué camino le permitirá crecer. Alianza tiene la responsabilidad de encontrarlo, ya sea mediante una oportunidad en el primer equipo o una alternativa que le asegure continuidad. Porque el talento que Gorosito comparó con el de Riquelme sigue ahí. Lo que hoy le falta a Piero Cari es aquello que ningún doblete con la selección puede sustituir: minutos para demostrar que también puede brillar en su propio club.
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