El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y su rival conservador Flávio Bolsonaro se echan en cara todo tipo de acusaciones para ganar las elecciones del domingo en Brasil, donde Estados Unidos suspendió este viernes sus servicios consulares en una medida inédita tomada por motivos de seguridad.
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Favorito entre católicos, Lula se hizo eco de una información falsa según la cual Bolsonaro pretendía retirar el título de patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida, en un supuesto guiño a los evangélicos que no veneran a esta virgen.
El voto religioso es codiciado en Brasil, uno de los países con más cristianos del mundo.
De su lado, Flávio Bolsonaro acusó a Lula de “machista” por haber dicho que los hombres son “cobardes” para examinarse la próstata, mientras “las mujeres aprenden a recibir tacto desde pequeñas” en el ginecólogo.
“Brasil se volvió una payasada, cuando empieza el horario electoral apago el televisor”, comentó a la AFP Gisele Sousa, una empleada comercial de 45 años en Juiz de Fora.
Ambos candidatos creen en la victoria desde la primera vuelta.
“Las elecciones se definirán el domingo. Y si no, paciencia”, dijo Lula.
Flávio Bolsonaro afirmó que el izquierdista “será expulsado” de la presidencia. “Brasil ya no lo aguanta”.
El tercer mandato de Lula se cierra con un desempleo en mínimos, una inflación contenida, pero a la vez una economía que se desacelera y una inseguridad que alarma a los brasileños.
En la campaña buscó el apoyo de las clases populares: subió la dotación del programa de asistencia social Bolsa Familia y prohibió las apuestas en línea, una lacra que endeuda a millones.
También enarboló la bandera de la soberanía y repitió que Trump no debe “meterse” en los comicios.
Hasta ahora el republicano no apoyó explícitamente a Flávio Bolsonaro, si bien respaldó a su padre durante su juicio por golpismo tras perder la reelección contra Lula en 2022. Fue condenado a 27 años de cárcel.
Un respaldo activo de Trump “sería malo” para el senador, dice a la AFP una fuente del gobierno de Lula, debido a la impopularidad del republicano entre buena parte de los brasileños.

Banderas y toallas con las imágenes del presidente de Brasil y candidato presidencial Luiz Inácio Lula da Silva, y del senador de derecha y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, en una calle de Brasilia, el 30 de septiembre de 2026. (Evaristo Sa / AFP)
/ EVARISTO SA
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Del otro lado coinciden: una fuente de la campaña bolsonarista dijo a la AFP que unas palabras de Trump para Bolsonaro serían “innecesarias”.
Flávio Bolsonaro, apenas conocido hace unos meses a nivel nacional, le pisa los talones a Lula y su intención de voto no se resintió pese a ser investigado por posible corrupción, tras haberle pedido dinero a un banquero detenido por estafa para una película sobre su padre.
El senador, que se define más moderado que Jair Bolsonaro, promete mano dura contra la inseguridad, entre las principales preocupaciones sociales.
“En las últimas cuatro elecciones, la derecha brasileña tuvo 3% a 4% arriba de lo que decían las encuestas”, recuerda a la AFP el senador Rogério Marinho, jefe de campaña de Bolsonaro.

