Una mujer con osteogénesis imperfecta denunció que sufrió una fractura completa de la cadera izquierda durante un segundo procedimiento uterino realizado el 27 de septiembre en la Clínica San Juan Bautista, en San Juan de Lurigancho. La paciente, Carmela Romero Aguilar, sostiene que había advertido previamente al personal médico sobre su fragilidad ósea y la forma en que debían movilizarla.
Según el reclamo formal presentado por Romero Aguilar, antes del procedimiento solicitó que sus piernas fueran posicionadas hasta donde pudiera tolerarlas y que recién después se administrara la sedación. La denunciante afirma que, en esta segunda intervención, ocurrió lo contrario: primero fue sedada y posteriormente sus piernas fueron movilizadas y posicionadas.
Romero Aguilar sostiene que, debido a su osteogénesis imperfecta, cualquier movimiento brusco o manipulación inadecuada puede provocarle una fractura. También señala que había sido sometida previamente a seis procedimientos similares en otra clínica y a una primera intervención en la Clínica San Juan Bautista, el 8 de septiembre, sin presentar una lesión de este tipo.
La paciente señala que el segundo procedimiento fue realizado luego de que continuara presentando sangrado y expulsara coágulos de gran tamaño tras la primera intervención. Afirma que, antes de ingresar nuevamente a sala, comunicó al personal médico, de enfermería y de anestesiología el riesgo asociado con su condición.
Posteriormente, según la documentación presentada por la denunciante, se le diagnosticó una fractura en la base cervical del cuello femoral izquierdo. Un informe médico consignado en su reclamo registra el diagnóstico a las 21:53 horas, después del legrado uterino, mientras que una radiografía digital documenta la fractura.
Romero Aguilar afirma que actualmente permanece postrada y que la lesión ha limitado su movilidad, trabajo, estudios y autonomía. En su denuncia sostiene además que la clínica atribuye la fractura a su condición médica y que no estaría asumiendo integralmente las consecuencias del caso.
Ante ello, la paciente solicita una auditoría médica exhaustiva e imparcial para determinar cómo fue posicionada, cuándo se administró la sedación, qué profesionales participaron y qué indicaciones quedaron registradas durante el procedimiento. También pide una copia completa de su historia clínica y de los documentos relacionados con ambas intervenciones.
En su reclamo formal, Romero Aguilar solicita además que se garantice la continuidad de su atención médica, se investigue la actuación del personal que participó en el procedimiento y se cubran los gastos médicos, hospitalarios, medicamentos y rehabilitación derivados de la fractura. También pide una respuesta formal de la clínica dentro de los plazos correspondientes.
La paciente señala que cuenta con documentación médica que respalda su denuncia y solicita que se esclarezca lo ocurrido durante el procedimiento y se determinen las responsabilidades que correspondan.

