La derrota todavía pesa. Perú cayó 4-1 ante Estados Unidos en Orlando y, aunque Mano Menezes intentó rescatar algunos pasajes del partido, su mensaje después del encuentro tuvo un destinatario claro: el vestuario. El técnico brasileño entiende que la selección atraviesa un proceso de reconstrucción, pero también dejó establecido que una caída como la del sábado no puede convertirse en una costumbre.
“No se puede repetir. Todos sufren mucho, los chicos salen con la cabeza baja”, manifestó Menezes después del encuentro. El marcador, además, adquirió un significado especial porque en sus cuatro amistosos anteriores la Bicolor nunca había recibido cuatro goles. Su peor registro había sido el 3-1 ante España, actual campeón mundial.
La goleada también debe observarse en el contexto del rival. Estados Unidos, dirigido por Mauricio Pochettino, utilizó el partido para probar nombres pensando en su nuevo ciclo y llegó a darle minutos a once futbolistas, tres de ellos como titulares y otros ocho desde el banco. Aun así, Perú consiguió competir durante buena parte del primer tiempo y llegó al descanso con el 1-1 gracias al gol de Gianluca Lapadula.
El quiebre llegó en el complemento. Un penal sancionado a favor de Estados Unidos, en una acción que generó reclamos peruanos porque el contacto parecía haberse producido fuera del área, terminó con el 2-1. Sin VAR para revisar la jugada, Malik Tillman convirtió y, cinco minutos después, Julian Hall amplió la diferencia. Sebastian Berhalter puso el 4-1 definitivo en el tiempo añadido.
Para Menezes, sin embargo, el problema no fue únicamente el penal. Fue lo que ocurrió después. “Hay mucha diferencia de los otros equipos hacia nosotros, principalmente en cuestión de fuerza física. Si juntamos todas las disputas que ocurrieron en el juego, seguro perdemos la mayoría. Ahí está una diferencia que sabemos que existe y tenemos que trabajar para ir disminuyendo”, explicó.
El brasileño también fue crítico con la manera en que su equipo cerró el partido. “3-1 es diferente de 4-1. Los jugadores tienen que entender que a la hora de dificultad, cuando está acabando el partido y no hay chance de empatar o voltear, hay que saber cerrar”, sostuvo.
Ahí está una de las tareas inmediatas para el duelo ante México. La selección peruana ya se encuentra en Nueva Jersey, donde este martes enfrentará al equipo dirigido por Rafael Márquez en el Sports Illustrated Stadium. Será el segundo partido de una gira que continuará ante Canadá y Colombia.
Y todo apunta a que habrá movimientos en la defensa. Uno de los nombres que podría regresar al equipo titular es Erick Noriega. El defensor del Gremio no tuvo minutos frente a Estados Unidos, pero Menezes dejó claro que está dentro de sus planes. “Noriega va a ser usado en los otros partidos, él sabe que yo tengo un concepto muy claro sobre él y va a estar en los próximos partidos”, adelantó.
La idea del entrenador es utilizarlo como defensor central, por lo que podría reemplazar a Miguel Araujo y formar pareja con Renzo Garcés, su excompañero en Alianza Lima. No sería simplemente un cambio de nombres: también supondría seguir probando una estructura que Menezes considera necesaria para este nuevo proceso.
Otro jugador que podría reaparecer es André Carrillo. El extremo llegó a la convocatoria con algunas molestias físicas y no fue titular ante Estados Unidos. Si está recuperado, su ingreso podría producirse por Piero Magallanes, quien inició el encuentro y disputó 57 minutos en su debut oficial con la selección bajo el mando de Menezes.
El caso de Magallanes también forma parte de la lectura del técnico. Junto con Bassco Soyer, quien ingresó precisamente por él y jugó 33 minutos, fue uno de los aspectos que Menezes rescató del partido. Para el entrenador, ambos mostraron señales de que existen alternativas dentro del plantel.
| JUGADOR | Minutos | Toques | Pases claves | Remates | Dribleos exitosos | Pérdidas |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Piero Magallanes | 57 | 20 | 1 | – | 2 de 3 | 7 |
| Bassco Soyer | 33 | 12 | – | 1 | – | 1 |
| (Fuente: sofascore) |
Pero la reconstrucción necesita algo más que nombres nuevos. Menezes estableció diciembre como el plazo para tener definido el grupo que quiere trabajar. “Estamos en este momento procurando perfiles que entendemos tienen potencial para mejorar”, explicó.
Y luego dejó una frase que resume el momento de la Bicolor: “Jugadores hay, nos falta el trabajo, tenemos que trabajar, no hay otro camino”.
México será, entonces, la siguiente prueba. Después del golpe de Orlando, Menezes tendrá que demostrar cuánto puede corregir en apenas tres días. El resultado ante Estados Unidos ya quedó atrás. La advertencia, en cambio, quedó dentro del vestuario.
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