Para Credicorp Capital, la tasa de referencia peruana podría cerrar el año en 4,50% y recibir un nuevo ajuste al alza antes del cierre del primer semestre del 2027, en el marco del fenómeno El Niño.
Para Credicorp Capital, la tasa de referencia peruana podría cerrar el año en 4,50% y recibir un nuevo ajuste al alza antes del cierre del primer semestre del 2027, en el marco del fenómeno El Niño.
De acuerdo con Daniel Velandia, Managing Director Research de la compañía, además de los comentarios del presidente del BCR, Julio Velarde, hay otros factores que generan la sensación de que los tipos se incrementen al menos 25 puntos básicos a corto plazo.
“Entonces, estamos contandon con al menos una y llegar a 4.50 a fin de año, pero el otro año podrían subirla una vez más [en el primer semestre] sí, sería rápido porque es en medio del contexto de el Niño, como el pico en el verano peruano que que es donde vamos a ver la gravedad de la situación”, refirió en el marco del Investor Conferences realizado en Bogotá, Colombia.
Hay cuatro factores que confluyen en esta perspectiva: la inflación por encima del rango meta, el ciclo de alzas de la Reserva Federal estadounidense que genera presión sobre el BCR, la fuerte demanda interna y los choques inflacionarias generados por el Niño.
Para Credicorp Capital, la tasa de referencia peruana podría cerrar el año en 4,50% y recibir un nuevo ajuste al alza antes del cierre del primer semestre del 2027, en el marco del fenómeno El Niño. (Foto: Andina)
Los datos macroeconómicos también advierten una fortaleza del sol importante, al punto de conseguir un tipo de cambio de S/3.25 por dólar hasta el cierre de año.
“Perú va a acumular cinco años consecutivos de superávit en cuenta corriente. Entonces, cualquier dato le dice a uno que el dólar es para abajo en Perú. Lo que no lo deja bajar es el Banco Central y su intervención, y más recientemente la Fed”, comentó Velandia.
El experto destacó la economía semidolarizada peruana que le permite al BCR a realizar la llamada “flotación sucia”, mecanismo que no puede aplicarse en países como Chile o Colombia.