Una vez que se conocieron las identidades de los tres adultos – dos profesores y un chofer- que viajaban en la unidad vehicular donde se perpetró la violación sexual a un escolar del Liceo Naval Almirante Guise surge la pregunta sobre cuál será el futuro legal de dichas personas y de qué delitos se les puede acusar.
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“El Ministerio Público tiene que investigar y determinar si estas dos personas incurrieron en una omisión al no impedir el hecho o no auxiliar al menor porque es poco creíble de que no sabían lo que estaba pasando, ya que el menor ha estado gritando y pidiendo auxilio, lo cual, desde mi punto de vista, podría derivar en denuncias penales por los delitos de exposición al peligro, comisión por omisión y omisión criminal”, precisó.
“La exposición al peligro o abandono de persona al peligro es, desde mi punto de vista, el delito principal que el Ministerio Público debe investigar”, agregó.
No obstante, advirtió que no se les podría aplicar a los profesores una medida restrictiva, como la prisión preventiva, debido a que la pena de los delitos que se les imputaría no supera los cinco años.
“En el delito de exposición o abandono de persona en peligro y comisión por omisión están estipulados con penas de entre uno a cuatro años. La ley indica que para pedir una posible prisión preventiva los delitos tienen que superar los cinco años. Desde el punto de vista procesal penal, no corresponde pedir una prisión preventiva”, refirió.
La decisión del Tercer Juzgado de Familia de dictar internamiento preventivo de cuatro meses para seis de los menores implicados en un ataque sexual a un compañero en un bus del Liceo Naval Almirante Guise causó controversia, pues en un inicio se había intervenido a 10 escolares, por lo que muchos se preguntaron cuáles fueron los motivos para que los otros cuatro sean liberados.
De las declaraciones que dieron los adolescentes a las autoridades, se estableció que un grupo de menores se sentó en la parte delantera del bus, mientras que otros se ubicaron en zona posterior. Al lado del chofer viajó un profesor y el otro docente se situó detrás del asiento del piloto.
Uno de los escolares que fue liberado fue el arquero de la selección de futsal del Liceo Naval Almirante Guise, ya que durante el cotejo que disputaron en el colegio Santa Teresita recibió el impacto del balón en el rostro, lo que lo dejó aturdido, incluso recibió atención en el tópico. Él se sentó en la primera fila para estar alejado de sus compañeros
Durante el viaje de regreso al Liceo, uno de los amigos del arquero se le acercó y se sentó a su costado para consultarle por su estado de salud. Otro de los escolares indicó que no se percató de lo sucedido porque se colocó unos audífonos. Ambos también fueron entregados a sus padres.
El otro menor liberado había indicado que, cuando se inició el forcejeo entre sus compañeros que derivó en el ultraje a la víctima, estaba sentado en las últimas filas, pero luego se trasladó hacia los asientos delanteros debido a la trifulca que se armó y no tuvo ninguna participación.
Los cuatro menores permanecieron cerca de 48 horas en la Comisaría de Familia, ubicada en el Cercado de Lima, pero fueron liberados momentos antes de que sus seis compañeros fueran puestos a disposición del Poder Judicial. Ellos tienen la calidad de citados hasta que se culminen de realizar “los actos complementarios que descarten su participación” en la agresión sexual.

