El Liceo Naval Almirante Guise, en San Borja, se encuentra actualmente bajo el manejo del Ministerio de Educación luego que se designara el martes a Luis Alemán Nakamine, viceministro de Gestión Institucional del Minedu, como director interino de dicho colegio. Esto tras la denuncia de un caso de violación sexual a un escolar en un bus que trasladaba al equipo de futsal.
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Aleman se reunió con la subdirectora del Liceo Naval Almirante Guise, Jessica Ortega, y con otros directivos y docentes. A ellos les explicó que su nombramiento es provisional en tanto se toman las medidas correctivas para preservar el buen nivel académico del colegio.
“Nosotros haremos un corte de gestión para obtener información documentada y precisa de todas las áreas administrativas, manteniendo la continuidad del servicio educativo que se brinda a todos los estudiantes del liceo”, enfatizó el viceministro.
Aleman coordinó con la subdirectora del colegio para elaborar un rol de reuniones que mañana, miércoles, sostendrá con cada responsable de área que debe exponer en forma amplia los alcances de su trabajo, en especial lo relacionado con la disciplina y las acciones que se han ejecutado en respuesta a las denuncias que han sido divulgadas en los últimos días.
El viceministro Aleman afirmó, finalmente, que la gestión del Minedu al frente del Liceo Naval buscará fortalecer la unidad de la comunidad educativa, atender las inquietudes de los padres de familia, procurar un retorno progresivo y de manera coordinada a la normalidad institucional y, principalmente, observar estrictamente las resoluciones del Poder Judicial.
A su turno, la viceministra Miriam Ponce dijo que un comité de padres de familia del centro educativo ha solicitado una reunión con la alta dirección del Minedu y por eso requieren saber todo lo relacionado a la administración del colegio, como perfiles de los docentes, contratos, turnos, horarios de ingreso y de salida, ubicación de las cámaras de seguridad y protocolos vigentes.
Adecopa: «Debemos fortalecer la autoridad educativa del maestro»
La presidenta de Adecopa, Mónica Fuentes, se pronunció sobre el tema del Liceo Naval Almirante Guise y los resultados de la prueba PISA. A continuación sus respuestas:
1. PISA y el caso del Liceo Naval han puesto a la educación en el debate nacional. ¿Qué reflexión le merecen?
Ambos acontecimientos nos movilizan como país y muestran la urgencia de abordar la educación de manera integral: mejorando los aprendizajes en un ambiente escolar seguro.
Por un lado, los resultados de PISA 2025, revelan resultados que deben ser leídos no solo como indicadores de rendimiento, sino como una oportunidad para revisar la calidad de las experiencias de aprendizaje que estamos ofreciendo. Y hoy no debemos dejar de ver que los propios resultados de PISA demuestran que existe una relación directa entre el clima escolar, el apoyo docente, el sentido de pertenencia y las condiciones reales para aprender. Aprender requiere, sentirse seguro, reconocido y respetado en la escuela.
Por otro lado, lo ocurrido en el Liceo Naval es sumamente grave y debe ser investigado con absoluto rigor por las autoridades competentes. Este hecho debe llevarnos a reflexionar sobre la convivencia escolar, la formación del carácter, el restablecimiento de la autoridad educativa, el rol de la familia y nuestra capacidad para detectar tempranamente situaciones de riesgo.
Por ello, no debemos mirar PISA por un lado y la convivencia escolar por otro. Debemos enseñar a pensar y comprender, pero también a convivir, respetar al otro y actuar con responsabilidad y sentido del bien común.
2. ¿Qué puede proponer el sector educativo privado para prevenir la violencia y mejorar la enseñanza?
Es importante resaltar que la educación requiere una alianza firme entre el Estado, la escuela y las familias en:
En prevención de la violencia se debe fomentar una cultura de prevención permanente. Esto implica capacitar a docentes y directivos en la detección de señales de alerta, fortalecer la tutoría y desarrollar habilidades socioemocionales como la autorregulación, la empatía y la resolución pacífica de conflictos. Estas no son solo habilidades para convivir, sino también habilidades fundamentales para aprender. Asimismo, se requiere urgente un régimen suficientemente claro para la atención de situaciones graves en las que la permanencia de un estudiante puede resultar incompatible con la protección de la comunidad educativa.
En mejora de la enseñanza, el caso PISA nos recuerda que la mejora de los aprendizajes sucede, finalmente, en el aula y depende de la calidad de la práctica docente. El desafío no es saturar de contenidos, sino lograr que los estudiantes piensen mejor con lo que aprenden: que analicen, argumenten, formulen preguntas y resuelvan problemas complejos.
3. ¿Se debe empoderar a los profesores para prevenir cualquier tipo de violencia?
Definitivamente debemos fortalecer la autoridad educativa del maestro, entendiendo claramente que autoridad no es autoritarismo. Un docente tiene autoridad cuando cuenta con reglas claras, respaldo institucional, formación y herramientas para intervenir de manera oportuna, y cuando los estudiantes reconocen en él a un adulto referente que cuida y establece límites.
No se le puede exigir al profesor que prevenga la violencia si, al mismo tiempo, se le mantiene en la incertidumbre sobre cuándo puede intervenir o qué medidas respaldadas por las normativas puede adoptar.
Resaltando que la prevención no es una tarea solitaria del maestro, sino es una tarea que empieza en la familia. Colegio y familia deben actuar en unidad, comunicación y respaldo en la formación de los estudiantes.
4. ¿Tiene expectativas sobre la creación de una Oficina de Protección de la Comunidad Educativa?
Veo con expectativa cualquier iniciativa que fortalezca la protección de los estudiantes, maestros y directores, pero su valor dependerá de sus competencias operativas y de su articulación con los mecanismos vigentes.
El reto no es multiplicar las instancias burocráticas, sino lograr que la información derive en respuestas inmediatas, eficaces y sin dilaciones.
Una oficina de esta naturaleza será útil si acompaña a las instituciones y ayuda a prevenir el riesgo. Lo fundamental es evitar la burocratización y garantizar la capacidad de respuesta rápida frente a la violencia.
5. ¿Qué le parecen los cambios que está realizando el Minedu tras lo ocurrido en el Liceo Naval?
Es necesario que el Estado revise protocolos y mecanismos de supervisión ante hechos de esta gravedad. No obstante, la coyuntura debe movilizarnos para revisar y cambiar normativas claras que ayuden a mejorar la prevención y las acciones que se deben aplicar, garantizando que directores y docentes sepan exactamente cómo actuar y tengan el respaldo normativo.
6. ¿Se debe modificar la norma para permitir la expulsión de estudiantes involucrados en agresiones?
El derecho a la educación de un estudiante es fundamental, pero también lo es el derecho de toda la comunidad escolar a desenvolverse en un entorno seguro.
Ante faltas graves, no se puede actuar con tibieza. Tienen que existir consecuencias proporcionales, debido proceso, protección prioritaria a la víctima e intervención especializada con el estudiante agresor.
El marco normativo debe otorgar a los colegios herramientas claras para aplicar la separación inmediata en situaciones excepcionalmente graves. Ello no implica abandonar al menor del sistema formativo, sino derivarlo a modalidades de atención especializada, garantizando que su derecho a la educación no se ejerza a costa de la seguridad y estabilidad emocional de los demás estudiantes.
7. ¿Está de acuerdo con la reorganización del Liceo Naval y con que su gobernanza y gestión pedagógica pasen al Minedu?
Entendemos que, frente a una crisis de esta magnitud donde los mecanismos internos fallaron, el Estado adopte medidas extraordinarias para garantizar la protección de los estudiantes y la continuidad del servicio.
Esta reorganización debe enfocarse en restablecer la sana convivencia, garantizar un entorno seguro, mantener la calidad educativa para sus estudiantes y recuperar la confianza y apoyo de las familias.
Madre de víctima también propone fortalecer de profesores en el Liceo Naval Almirante Guise
La madre del adolescente de 16 años que denunció haber sido víctima de un ataque sexual por compañeros del Liceo Naval Almirante Guise pidió al Ministerio de Educación modificar la normativa para fortalecer la autoridad de los profedores y permitirles actuar con mayor firmeza ante situaciones graves de violencia escolar.
“Pido al Ministerio de Educación que modifique esa ley y permita a los profesores ser la autoridad en el colegio porque eso es lo que se ha perdido”, indicó la mujer al programa “Esta Noche con Milagros Leiva”.
La madre también consideró que, ante casos graves, los estudiantes implicados deberían ser separados del colegio. Por ello, consideró que los alumnos denunciados por el ataque sexual debieron ser expulsados. También propuso incorporar cursos de habilidades blandas en la currícula para prevenir casos de bullying.
Posición del comandante general de la Marina de Guerra del Perú
En medio de lo que había dispuesto el Minedu días atrás, el comandante general de la Marina, almirante Javier Bravo de Rueda Delgado señaló el lunes, en un comunicado, que los liceos navales desarrollan su labor “de acuerdo con las normas del Ministerio de Educación y las disposiciones aplicables a su organización y funcionamiento”.
Incluso, el oficial anunció que se ha dispuesto el análisis de las normas que regulan la “convivencia educativa”, pese a que el control del colegio iba a pasar al Minedu. “Se ha dispuesto acciones concretas para el análisis y revisión de las normas con el fin de implementar las medidas que permitan restaurar y fortalecer la convivencia educativa, reforzando la protección de los alumnos y asegurando entornos realmente seguros en los liceos navales”, refirió.
“Con total resolución vamos a tomar las medidas para evitar que actos individuales destruyan lo que esta comunidad ha construido ni los principios que nacen en el hogar, que se fortalecen en las aulas y se demuestran con el ejemplo”, agregó.
Incluso, el comandante general de la Marina pidió mantener en reserva la identidad de la víctima y de los adolescentes denunciados, ya que “los hechos son investigados y esclarecidos por las instancias competentes”.

