El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó este domingo un despliegue militar y el cierre de pueblos en Cisjordania ocupada tras la fuga del atacante palestino que abatió a tiros a un israelí cerca de un asentamiento.
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La Yihad Islámica Palestina y el grupo islamista Hamás celebraron los ataques en sus canales, y enviaron sus condolencias a la familia del palestino abatido durante el atropello frustrado.
En paralelo, el presidente israelí, Isaac Herzog, aseguró en otro comunicado que en vísperas de la festividad judía de Yom Kipur (que comienza este atardecer) el “terrorismo” no les amedrentará.
“En vísperas de esta festividad sagrada, que quede claro: el terrorismo no nos quebrantará ni socavará nuestro espíritu. Nos mantendremos firmes frente al terrorismo: unidos, resueltos y llenos de fe”, dijo.
Israel considera ataques “terroristas” a todos aquellos perpetrados por palestinos, quienes esporádicamente matan a uniformados o colonos que viven en Cisjordania ocupada. Se estima que 3,3 millones de palestinos viven junto a cientos de asentamientos -ilegales según el derecho internacional- donde residen unos 700.000 colonos.
Según datos de la ONG B’Tselem, las fuerzas israelíes y los colonos han matado desde el 7 de octubre de 2023 a más de 1.100 palestinos en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, incluidos más de 240 niños y adolescentes palestinos.
La ONU afirma que 41 israelíes, entre civiles y personal de seguridad, han muerto en ataques palestinos o durante incursiones militares israelíes en Cisjordania en ese mismo periodo.

