Luego de crecer 3,56% en julio, la economía peruana mantendría su dinamismo durante el segundo semestre apoyada en la construcción, el comercio y los servicios. Macroconsult y el Instituto Peruano de Economía (IPE) coinciden en que estos sectores compensarán parcialmente las caídas del agro, la pesca y la manufactura, actividades que ya reflejan los efectos del fenómeno de El Niño.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
En el sector agropecuario, el subsector agrícola cayó 2,72% por la menor producción de aceituna, arroz cáscara, papa, maíz amarillo duro, palta, maíz amiláceo y caña de azúcar. En la pesca, la captura de anchoveta se redujo 99,1% por la suspensión de la actividad en la zona norte-centro, mientras en la manufactura disminuyeron tanto la producción fabril primaria como la no primaria.
Herrera previó que el deterioro de los sectores primarios continuaría durante los próximos meses. La economista advirtió que las altas temperaturas podrían afectar la campaña de productos de agroexportación como el arándano y, posteriormente, la uva y el mango. Agregó que tampoco se observaban nuevas operaciones que pudieran impulsar de manera significativa la minería y los hidrocarburos.
Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR), adelantó el viernes que el impacto de El Niño sobre la actividad sería mayor al calculado en el Reporte de Inflación de junio. En ese documento, el BCR había estimado que el fenómeno restaría 0,7 puntos porcentuales al crecimiento de 2026 y 0,9 puntos al de 2027.
El IPE había calculado, bajo un escenario de El Niño fuerte, un impacto de 0,7 puntos porcentuales en 2026 y de 0,8 puntos en 2027. Ante la posibilidad de un evento extraordinario, Herrera estimó que el costo podría acercarse a un punto porcentual cada año. “Muy probablemente elevemos esa estimación del costo del fenómeno de El Niño en la siguiente revisión, que haremos el próximo mes”, señaló.
La proyección vigente del IPE contempla un crecimiento de 3,4% para 2027, pero Herrera precisó que esa cifra será evaluada junto con la nueva estimación del impacto climático.
Macroconsult ya redujo su proyección de crecimiento para 2027 de 3,7% –calculada bajo el supuesto de un Niño moderado– a 3%. Bernabé estimó que el fenómeno restaría hasta un punto porcentual al crecimiento del próximo año y al menos medio punto al de 2026.
Velarde también advirtió que El Niño podría elevar los precios de alimentos y granos, mientras el encarecimiento internacional del petróleo se transmitiría a los combustibles y fertilizantes. El presidente del BCR consideró que estos efectos serían temporales y estimó que la inflación comenzaría a descender después de marzo de 2027.
Macroconsult elevó su proyección de inflación para el cierre de 2026 a 4,5% y estimó que en 2027 permanecería por encima del rango meta del BCR. Bernabé explicó que su previsión incorporaba tanto el impacto de El Niño como el aumento internacional del petróleo, los mayores márgenes de las refinerías y las disrupciones ocasionadas por el conflicto en Irán.
Bernabé señaló que El Niño presionaría los precios mediante una menor producción agrícola y pesquera, además de los posibles daños en carreteras y otra infraestructura de transporte. Según la economista, estas afectaciones incrementarían los costos logísticos durante la temporada de lluvias de finales de 2026 y el verano de 2027.
El IPE proyecta que la inflación cerrará 2026 alrededor de 4,1% y retornará al rango meta aproximadamente durante el segundo trimestre de 2027. Herrera indicó que el encarecimiento internacional de los combustibles constituía hasta ahora el factor más persistente, debido a que el Perú importa productos finales y enfrenta tanto el alza del petróleo como los mayores márgenes de las refinerías internacionales.
Herrera añadió que la inflación interanual también aumentaría por la baja base de comparación de finales de 2025, cuando se encontraba entre 1% y 1,5%. Aunque consideró que el efecto directo de El Niño sobre algunos alimentos sería puntual, advirtió que los daños en la infraestructura durante febrero y marzo podrían prolongar las presiones mediante mayores costos de transporte y logística.
El INEI informó que la población ocupada de Lima Metropolitana aumentó 6,1% durante el trimestre junio-julio-agosto de 2026, equivalente a 343.000 personas, y alcanzó los 5,96 millones. El empleo creció 9,9% en la construcción, 7,8% en los servicios y 5,3% en el comercio, mientras disminuyó 0,4% en la manufactura.

La población ocupada de Lima Metropolitana aumentó 6,1% entre junio y agosto, aunque el subempleo también registró un incremento. (FOTO: GEC)
/ AndresPW
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La tasa de desempleo bajó de 6% a 4,8%, con aproximadamente 301.000 personas buscando trabajo. Por tamaño de empresa, la ocupación aumentó 11,3% en aquellas con 51 o más trabajadores, 5,9% en las unidades de 11 a 50 trabajadores y 3,6% en los negocios de hasta 10 trabajadores.
Según el INEI, la población con empleo adecuado aumentó 5,7% y alcanzó los 3,89 millones de personas. Herrera señaló que, aunque su crecimiento se había desacelerado frente a trimestres anteriores, la creación de empleo adecuado continuaba teniendo una mayor contribución.
El INEI reportó, sin embargo, que la población subempleada aumentó 6,9%, equivalente a 134.600 personas. El incremento se concentró en el subempleo por ingresos, que avanzó 8,6% y alcanzó a 1,69 millones de trabajadores.
Herrera explicó que el aumento podría responder parcialmente a un efecto rebote después de más de un año de reducción del subempleo y a la reincorporación de jóvenes al mercado laboral, quienes perciben ingresos relativamente menores. “Todavía el balance sigue siendo positivo”, sostuvo, debido a que los nuevos subempleos no superaban la cantidad de empleos adecuados generados y la tasa de empleo adecuado continuaba por encima de la registrada un año antes.
El ingreso promedio mensual proveniente del trabajo aumentó 2,6%, hasta los S/2.308,4, mientras la masa salarial (el total de remuneraciones acumuladas por los trabajadores dependientes e independientes durante el trimestre) avanzó 9,7%, según el INEI. Los ingresos de las mujeres crecieron 5,3%, hasta los S/1.976,3, y los de los hombres aumentaron 1,3%, hasta los S/2.585,4.
Bernabé advirtió que el crecimiento del empleo está acompañado por una desaceleración de los ingresos laborales. “Una hipótesis sobre ello sería que los nuevos puestos de trabajo generados son de bajos ingresos”, sostuvo. Según los cálculos de Macroconsult, los ingresos laborales habrían registrado en términos reales su primera contracción desde setiembre de 2022, en un contexto de aceleración de la inflación.
La economista indicó que el incremento del subempleo podría haber contribuido a ese resultado, aunque consideró necesario observar los datos de los próximos meses antes de confirmar la tendencia. Bernabé añadió que una pérdida de poder adquisitivo constituiría un riesgo para el avance del comercio y los servicios durante el resto del año.


