La situación de los peruanos que participan en la guerra entre Rusia y Ucrania es incierta. La reciente denuncia de la existencia de unos 150 cuerpos de compatriotas en una morgue de la ciudad de Rostov del Don ha desconcertado a los familiares. El caso se agrava debido a que la gran mayoría de ellos fueron llevados, según sus parientes, con engaños, ya que supuestamente les habían ofrecido elevados sueldos, trabajos en lugares que no están en la zona de guerra y en actividades distintas a las militares, pero finalmente terminaron como soldados en el Ejército ruso.
Los familiares de dichos peruanos han realizado protestas en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y la embajada de Rusia en Lima, incluso la última fue hace unos días. Por su parte, la Policía Nacional del Perú, a través de la Dirección de Trata de Personas, capturó a Vidal Isaac Lavado Zavala (54), alias ‘El Jaguar’, tras ser sindicado como presunto captador y facilitador del traslado de peruanos hacia Rusia.
La denuncia
Silvia Ramos fue quien denunció esta situación tras trasladarse a Rusia para recuperar el cuerpo de su esposo, quien había viajado a fines de enero pasado para supuestamente trabajar en Turquía como vigilante en unas plantas petroleras. Se trata de la primera peruana en llegar a la zona del conflicto para reconocer el cadáver de un peruano fallecido en la guerra.
En la morgue de Rostov del Don, ubicado en el interior de una base militar, los representantes del local le confirmaron que tenían almacenados cerca de 150 cuerpos de peruanos, por lo que necesitaban contactarlos para entregarles los restos.
Ramos remarcó que en dicha morgue no hay cámaras frigoríficas, por lo que los cuerpos se encuentran en avanzado estado de descomposición y es difícil el reconocimiento de manera visual, por lo que se está solicitando el envío de muestras de ADN para identificar a los peruanos fallecidos.
Piden el envío de una comisión de familiares a Rusia para identificar cuerpos
Norma Paredes, cuyo hijo se fue a Rusia para supuestamente trabajar como chef, señaló que no tiene información de él hace más de cinco meses, por lo que ha asistido en varias oportunidades a la Cancillería y a la Embajada de Rusia en Lima para solicitar apoyo, pero sin obtener resultados.
En conversación con El Comercio, planteó a las autoridades peruanas la creación y el envío de una comisión de familiares a Rusia para que constate en morgues y hospitales si hay peruanos heridos o fallecidos. Señaló que los familiares han recibido el reporte de que hay cinco peruanos que han sido tomados como prisioneros de guerra en Ucrania.
La cifra que maneja Paredes sobre la situación de los peruanos en Rusia genera impacto, pues señaló que más de 450 compatriotas viajaron con engaños, pero la mitad ya ha fallecido en la guerra. Instó al Gobierno peruano a apoyar a los familiares con el envío de muestras de ADN para facilitar la identificación, pues enfatizó que a las autoridades rusas no les conviene la identificación de las víctimas debido a que eso supone el pago de indemnizaciones.
“Esto es una tortura para nosotros, esto no es vida, son cinco meses de agonía. Hay muchas madres, padres, hijos, esposas que están sufriendo”, afirmó.
Norma Paredes señaló que ha recibido información de que las autoridades rusas están enviando los cadáveres de peruanos sin identificar a fosas comunes de la ciudad de Milovka. Afirmó que el Ministerio de Relaciones Exteriores peruano reportó que existen 114 compatriotas desaparecidos, pero aseguró que la cifra es mayor debido a las denuncias que llegan cada semana.
Recordó que las condiciones en las que se encuentran los peruanos son precarias, incluso cuatro de ellos lograron escapar de un hospital de Rusia y obtuvieron pasaportes gestionados por las autoridades peruanas para ser repatriados en un vuelo humanitario.
En el caso de su hijo, ella afirmó que el reclutador le ofreció un sueldo de 2500 dólares y un bono de 20 mil dólares por un contrato de seis meses para laborar como chef, pero esas condiciones nunca se cumplieron y su hijo ya lleva más de medio año en la zona de guerra.
Habría más morgues en Rusia con peruanos fallecidos en la guerra
Una fuente que ha estado investigando el tema de los peruanos llevados a Rusia contó a El Comercio que se trata de cinco morgues en los que podría haber más peruanos fallecidos y que incluso en el establecimiento de Rostov, según denunciaron los familiares de los desaparecidos, se estaban entregando cualquier cuerpo a los deudos que reclaman por la situación de su pariente debido a que el local está colapsado.
Además, hizo hincapié en que la Cancillería ha señalado que enviará a Rostov a funcionarios de la embajada de Perú en Rusia, pero no podrían ingresar a dicha ciudad por encontrarse en zona de guerra, al cual solo pueden ingresar civiles extranjeros que son familiares de soldados fallecidos en combate para recuperar los cuerpos, tal como ocurrió en el caso de Silvia Ramos.
“A la Cancillería, con el envío de estas personas a Rostov, tal vez no los van a dejar ingresar, ya que se trata de una zona militarizada”, refirió.
También señaló que existen peruanos que han sido tomados por el Ejército de Ucrania como prisiones de guerra, pero que las autoridades peruanas no han señalado el estado de dichas personas.
Funcionarios de embajada peruana en Rusia constatará si hay peruanos entre los fallecidos en la guerra
Tras la denuncia de Silvia Ramos, el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, indicó que se ha dispuesto que un grupo de funcionarios de la embajada de Perú en Rusia se desplace a la ciudad de Rostov y constate si hay peruanos entre los fallecidos a consecuencia de la guerra.
“He dispuesto que nuestros funcionarios de la Embajada de Perú en Rusia se desplacen a Rostov para determinar si hay peruanos entre los fallecidos”, afirmó el canciller.
Pidió a los ciudadanos peruanos a no dejarse sorprender por organizaciones criminales y rechazar las falsas propuestas de trabajo en otros países. “A pesar de nuestros esfuerzos por evitar que más peruanos caigan en las garras de organizaciones criminales, que los llevan a luchar guerras extrañas, sigue habiendo peruanos sorprendidos por estas organizaciones criminales”, expresó.
“Rechacemos las falsas propuestas de trabajo y denunciemos a las redes de organizaciones criminales”, agregó Espá.
Amnistía Internacional acusa a Rusia de “tráfico de personas” para reclutar a extranjeros en su Ejército
La organización Amnistía Internacional denunció, a través de un informe, que Rusia ha utilizado prácticas de explotación, coacción y engaño para reclutar a personas extranjeras en sus fuerzas militares y enviarlas a combatir en Ucrania.
“En muchos casos, estas prácticas constituyen violaciones de derechos humanos y pueden equivaler al delito de trata de personas, fenómeno que sigue siendo muy frecuente en Rusia y cuya erradicación requiere una repuesta urgente de la comunidad internacional”, indicó AI en su informe.
La entidad explica en el documento que agentes de reclutamiento inducen a personas de otros países a incorporarse a las fuerzas armadas rusas y se han aprovechado de la precariedad de la población migrante y refugiada ya presente en Rusia. Las personas afectadas son fundamentalmente de países de bajos ingresos del sur global.
“La investigación de Amnistía demuestra que las fuerzas armadas rusas refuerzan sus filas con personas extranjeras en situación de vulnerabilidad económica y las utilizan como carne de cañón en la guerra de agresión contra Ucrania. El grado de explotación y coacción que esto implica nos llevó a la conclusión de que, en muchos casos, esta práctica constituye trata de personas tal como se define en el Protocolo de Palermo de la ONU”, declaró Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.
“Basándose en las vías de explotación migratoria preexistentes y las prácticas abusivas contra la población migrante y refugiada que tienen lugar en Rusia, quienes se encargan del reclutamiento han creado un sistema de coacción, fraude y engaño, especialmente falsas promesas de empleo civil o no bélico, para alistar en las fuerzas armadas a personas extranjeras. En cuanto las víctimas firman los documentos, a menudo en un idioma que no comprenden, los altos mandos militares limitan su libertad de circulación, las envían al frente con una preparación mínima y amenazan a quienes buscan una salida”, agregó.
Amnistía Internacional denunció que a muchas personas reclutadas les habían prometido sueldos sustanciosos y primas de alistamiento que no se materializaron. Algunas recibieron pagos parciales antes de ser capturadas, pero muchas manifestaron no haber recibido nada en absoluto. Más allá de la remuneración económica, todas ellas describieron las promesas de acceso a la ciudadanía rusa como un incentivo especial.

