El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este jueves la implementación de mandatos limitados para los magistrados de la Corte Suprema, en medio de la crisis institucional a raíz de las investigaciones en torno al mayor fraude bancario de la historia del país.
Durante una entrevista al canal SBT Brasil, el mandatario cuestionó la permanencia vitalicia de los jueces en el Supremo Tribunal Federal (STF) y abogó por cambios estructurales en el Poder Judicial para evitar excesos de permanencia y eventuales conflictos de intereses.
“Creo que tenemos que discutir la fijación de mandatos para la Suprema Corte. Nadie puede quedarse 40 años en el mismo cargo. Nadie puede tener un bufete de abogados trabajando en la Suprema Corte. El otro día dije, en broma: ‘quien quiera estar en la Suprema Corte no puede pretender ser rico. Si quiere ser rico, que se vaya a trabajar a su bufete’”, afirmó.
En la misma entrevista, Lula se refirió a la crisis institucional derivada de las investigaciones por corrupción y defendió que la credibilidad de la justicia depende de investigar a cualquier autoridad sin excepciones.
“Todo el mundo tiene que ser investigado: desde el presidente de la Suprema Corte hasta el presidente de la República, desde el reciclador más humilde de este Brasil hasta el empresario más rico. Todos los que estén bajo sospecha de haber cometido cualquier falta tienen que ser investigados”, declaró.
En este marco, también cargó contra las “filtraciones selectivas” de la investigación e insistió en reclamar públicamente a la máxima corte que levante por completo el secreto de sumario en el caso del Banco Master, considerado el mayor fraude bancario en la historia del país.
“Es importante recuperar el prestigio de la institución de la Corte Suprema frente a los ojos de la sociedad brasileña”, expresó.
Las declaraciones del mandatario llegan en un momento de alta tensión institucional, con el Supremo en el ojo de la tormenta desde que hace una semana uno de los magistrados, André Mendonça, desclasificó un informe policial que muestra la proximidad entre su colega, el juez Alexandre de Moraes, y Daniel Vorcaro, dueño del banco Master.
En mensajes encontrados en el celular de Vorcaro, el banquero hoy encarcelado le pide al juez información sobre las operaciones policiales en curso en su contra, así como ayuda para tratar de retrasarlas.
La víspera, el mandatario progresista y candidato a reelección en octubre dijo en un mensaje publicado en redes sociales que es “urgente” tener acceso a las investigaciones sobre todos los involucrados en el caso del banco Master “sea quien sea y duela a quien duela”.
La crisis del tribunal ha sido aprovechada discursivamente en los últimos días por el senador Flávio Bolsonaro, el candidato más convocante de la oposición, para reclamar, entre otras cosas, la destitución de De Moraes.
Este magistrado es considerado próximo a Lula desde que lideró hace un año la condena por golpismo contra el exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, padre de Flávio y máximo rival del actual presidente en las presidenciales de 2022.
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