El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que México no tiene nada que ofrecer a su país, más que “tamales picantes y tomates”, aunque advirtió que no piensa interrumpir la relación comercial porque se lleva muy bien con su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum.
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El republicano aludió además a la tensión entre EE.UU. y Canadá, avivada por la ruptura del diálogo comercial bilateral, la imposición de gravámenes estadounidenses del 50 % sobre 20.000 millones de dólares en productos canadienses y la respuesta de Ottawa con aranceles similares, que entrarán en vigor la semana próxima.
Esta situación pone en entredicho el futuro del tratado de libre comercio T-MEC firmado por los tres países norteamericanos en 2018, uno de los principales marcos de la relación económica bilateral entre México y EE.UU.
El pasado martes la presidenta mexicana aseguró que, aunque la relación con Washington ha tenido “sus dificultades”, confía en alcanzar un “entendimiento” en las áreas de seguridad y comercio.
“En materia comercial tenemos diálogo permanente con el Gobierno de los Estados Unidos y esperamos llegar a un entendimiento”, afirmó Sheinbaum desde el Palacio Nacional.
La ronda comercial más reciente de revisión del T-MEC se celebró en julio en Ciudad de México, donde representantes comerciales de ambas naciones abordaron temas como los aranceles a la industria automotriz, acero y aluminio, además de la agricultura y otros temas como seguridad económica.
Tras ese encuentro, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, acordaron continuar las conversaciones en septiembre.

