La laguna Parón es uno de los sitios más atractivos de la región Áncash, pero su actual situación pone en riesgo a sus visitantes, ya que, de acuerdo con un reporte del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) del 2024, dicha laguna es una de las que presenta “mayor riesgo” de desborde en todo el país. Un hecho que empeora el tema es que la comunidad Cruz de Mayo no permite el ingreso de los especialistas a medir el nivel de agua. Lo ocurrido en Nepal es una muestra de lo que podría suceder en el Perú si no se toman medidas urgentes.
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Precisó que actualmente la comunidad Cruz de Mayo es la que “administra de facto” la laguna, ya que las autoridades han preferido obviar el tema. Recordó que diversas entidades e instancias estatales, como la Presidencia del Consejo de Ministros y Ministerio del Ambiente, trataron de resolver el conflicto social, pero no llegaron a ningún acuerdo con los ciudadanos de esa zona. Solo se permite el ingreso al lugar de los técnicos de la ANA para medir el nivel del agua.
La fuente indicó que son los miembros de la comunidad los que manejan las compuertas del sistema de drenaje de la laguna, pero advirtió que los equipos de control se encuentran en mal estado por la cantidad de años que no han recibido mantenimiento.
Remarcó que algunos vecinos de la zona se dedican a ofrecer paseos turísticos a los visitantes que llegan a la laguna, pese a la prohibición de las autoridades, por ello se oponen al descenso del agua. Además, recordó que rechazaron la instalación de sensores de un sistema que alertaría sobre posibles desbordes o aluviones.
Alertan que dique de la laguna Parón presenta fisuras
Una persona que lleva trabajando varios años en una zona del Parque Nacional Huascarán alertó a El Comercio que el dique construido en la laguna Parón presenta fisuras, lo cual se evidencia cuando el nivel del agua alcanza o sobrepasa su cota máxima. Esta situación se ha presentado debido, según dijo, a que la estructura no ha recibido mantenimiento hace 17 años.
Alertó que, en caso ocurra un desborde de la laguna Parón, los principales afectados serían los 35 mil habitantes de la ciudad de Caraz, ubicada en la parte baja de la laguna.
“El peligro no es solamente por el desprendimiento de rocas o deslizamiento de glacial, ya que también está el tema de la infraestructura hidráulica que hace 17 años no recibe mantenimiento, se trata de un túnel de un kilómetro y medio que drena la laguna cuando alcanza la cota máxima. Incluso, hay fisuras. Cuando la cota llega a su máximo nivel, por algunas partes fuera de la laguna está saliendo el agua”, refirió.
“Cuando hay mayor precipitación, la cota máxima de embalse de la laguna sobrepasa el volumen de 189 mil metros cúbicos y llega hasta 196, y se tiene un mayor riesgo. Debido al retroceso glacial por el cambio climático puede suceder lo que ocurrió en Nepal. Un desprendimiento de hielo o rocas, cae a la laguna, te genera una ola y te rompe el dique”, agregó.

Es la estructura por donde se drena el agua de la Laguna Parón.
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Afirmó que la comunidad Cruz de Mayo no deja ingresar a ninguna autoridad a la laguna y se han instalado en el campamento que usó la empresa Duke Energy Egenor. En ese lugar ofrecen a los turistas alimentos y paseos en bote o kayak, pero sin ninguna medida de seguridad. Dichas actividades están restringidas desde el 2023 tras ocurrir algunos deslizamientos.
Cuestionó que el Gobierno Regional de Áncash promueva el desarrollo de mesas de diálogo entre las autoridades, pero sin tener resultados concretos. En ese contexto, recordó que, pese a las restricciones, unos 300 visitantes llegan a la laguna Parón un fin de semana y la cifra sube a 700 en un feriado largo.
Advirtió que las agencias de turismo ofrecen los viajes a la laguna Parón de manera pública y abierta en las plazas de las ciudades ante la permisividad de las autoridades. Además, aseguró que no hay despliegue de policías o personal de Sernanp para fiscalizar a los turistas en el acceso al sitio turístico.
Dirigente de comunidad niega que laguna Parón se encuentre en peligro
Pese a la situación de peligro que las autoridades han reportado sobre la laguna Parón, el presidente de la comunidad Cruz de Mayo, Miguel Capra, afirmó a El Comercio que no hay ningún peligro y que el nivel del agua está por debajo de su cota mínima.
“Solita se regula la laguna. En época de lluvia sí aumenta, pero en época de estiaje baja solo su nivel. La temporada de lluvia es en febrero, marzo y a veces en abril. Actualmente no hay peligro en la laguna Parón, no hay de qué preocuparse”, aseveró el dirigente.
Capra cuestionó las alertas lanzadas por las autoridades sobre la laguna Parón, pues eso impacta en la llegada de los turistas. Incluso, indicó que no se puede comparar lo ocurrido en Nepal con la situación de Parón. Pidió a las autoridades capacitar a los emprendedores en atención a los turistas en vez de “poner trabas”.

Laguna Parón está en riesgo de desbordarse.
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“Las circunstancias son muy diferentes, así como el territorio y el lugar geográfico. Respecto a la laguna Parón, no se puede alarmar a la gente diciendo que la laguna está en peligro, ya que el nivel del agua está muy bajo y está tranquilo”, manifestó.
Consultado por la negativa de la comunidad en permitir la instalación de un sistema de alerta temprana ante casos de desborde, el dirigente afirmó que las autoridades deben “sensibilizar” el proyecto de sistema de alerta temprana, ya que existe desconfianza entre los habitantes de la comunidad Cruz de Mayo, pues temen que reabran las compuertas del dique.
Capra indicó que las compuertas de la laguna Parón se encuentran en buen estado, pero reconoció que no ha recibido mantenimiento. Señaló que en la comunidad habitan entre 5500 a 6000 personas, los cuales se dedican en su mayoría a la ganadería y el turismo.
Sobre la laguna Parón
La laguna Parón se encuentra ubicada a una altitud de 4182 m s. n. m. en la cordillera Blanca, en el distrito de Caraz, en la provincia de Huaylas. Se formó, de acuerdo con el Inaigem, por el proceso de represamiento natural en el periodo de avance del glaciar Hatunraju, así como por el deshielo de las masas glaciares de los nevados circundantes, como el Huandoy, Pisco, Chacraraju, Pirámide de Garcilaso, Paria, Artesonraju, Caraz y Agujas. Cuenta con un túnel de 1157 metros construido en el marco del Programa Nacional de Control de Lagunas Glaciares.
Según el estudio del Inaigem, el mayor peligro de la laguna Parón es que presenta taludes laterales pronunciados, con pendientes de hasta 35,6°, lo que favorece un eventual deslizamiento. Además, su cercanía al glaciar cubierto Hatunraju aumenta la posibilidad de avalanchas de hielo y/o rocas.
“Con un volumen de 73 348 526,98 m3 de agua (abril 2024) y con una evolución geomorfológica acelerada, la laguna presenta una alta susceptibilidad a procesos GLOF (Glacial Lake Outburst Flood, traducido como Inundación por desborde violento de lago glaciar). El dique de esta laguna es de tipo morrénico (MO), con una pendiente aguas abajo de 12,8°. Aunque debajo del área glaciar hay roca intrusiva, la presencia de este material no la exime de posibles avalanchas mixtas, dada la existencia de un glaciar cubierto en el entorno”, indicó el Inaigem.
Los poblados que se encuentran expuestos a un posible desborde violento de la laguna son los que están situados aguas abajo, como Cono, Cumpayhuara (Santa Rosa), Caraz, y otros asentamientos a lo largo del río Llullán. Unas 545 viviendas están expuestas ante un desborde. En el caso de un aluvión, según la evaluación hecha por Inaigem en el 2020 en Caraz, identifica que se encuentran expuestos a este peligro 22,303 habitantes, 7738 viviendas y 27 estructuras de importancia.


