Luis Valdez, secretario ejecutivo nacional de Alianza para el Progreso (APP), niega que exista una cuota política o un acuerdo con el gobierno de Keiko Fujimori para colocar a dirigentes o militantes en cargos públicos. Además, defiende el papel que tuvo el partido durante el último quinquenio y explica la estrategia de la agrupación con miras a un inminente proceso de reinscripción y a las próximas Elecciones Regionales y Municipales (ERM 2026), previstas para este 4 de octubre.
— Hemos identificado afiliados y personas vinculadas a Alianza para el Progreso que actualmente ocupan cargos de responsabilidad en distintas entidades del Estado. ¿Alguno de ellos fue propuesto, recomendado o respaldado por APP o por César Acuña para ocupar su actual cargo?
Voy a responder de la manera más honesta, genuina y real. César Acuña y APP jamás, ni en este gobierno ni en gobiernos anteriores, ha propuesto o ha recomendado a funcionarios, ministros, técnicos para que trabajen en los distintos gobiernos. Siempre se ha cuestionado que algunos apepistas trabajen en los gobiernos de turno, pero yo descarto categóricamente que eso haya sido una propuesta, iniciativa, recomendación, injerencia de APP o de su fundador. Claro, también entendemos, y eso sí quiero dejarlo en relieve, que hay técnicos que trabajan en la administración pública muchos años y que, por su trayectoria, por su desempeño, por su capacidad, son llamados en los distintos gobiernos. Y claro, nosotros no podemos oponernos ni negarles esa posibilidad. Es más, mostramos una actitud neutral, no opinamos ni a favor ni en contra. Cada gobierno será finalmente responsable por las designaciones de sus funcionarios. Así que nosotros nos mantenemos siempre al margen.
— ¿Existe algún acuerdo político, formal o informal, entre APP y el nuevo gobierno de Keiko Fujimori para incorporar militantes, dirigentes o cuadros vinculados al partido en cargos del Estado? ¿Cuál es la relación de APP con el nuevo gobierno?
La única vinculación que tiene César Acuña o APP para con los gobiernos de turno es esa actitud democrática que siempre ha tenido. De, por lo menos, darles el espacio, la posibilidad de que puedan ejercer sus funciones en virtud a lo que ha elegido la población. Creo que es una actitud eminentemente democrática. No significa que haya algún tipo de condicionamiento. La posición de APP y de César Acuña es la posición que siempre ha tenido, democrática, de permitir, por lo menos, la gobernabilidad, aunque eso signifique un costo político.
«Fuimos un partido que marcamos un equilibrio, una balanza. Y eso de todas maneras nos iba a significar un costo; lo asumimos desde el primer momento».
— ¿Pero APP sí reconoce que actualmente existe la presencia de afiliados o personas vinculadas al partido dentro del gobierno de Keiko Fujimori?
Mira, APP hoy por hoy tiene 450.000 militantes. Y muchos de ellos, personas calificadas, con experiencia, que pueden servir en el desarrollo del país. Y tampoco es que estemos detrás del casi medio millón de militantes de APP. Ellos responden por sus actos, responden por su desempeño, responden en cuanto a la responsabilidad que asumen.
— ¿Pero existe una cuota política? Este, ciertamente, es el primer reportaje periodístico que sale respecto a personas vinculadas a APP en el gobierno.
No, en lo absoluto. Y siempre nos han, digamos, atribuido esa responsabilidad. No solamente hoy con un partido como Fuerza Popular, con la presidenta Keiko Fujimori; lo hicieron también con la presidenta Dina Boluarte; lo hicieron también con el presidente Pedro Castillo; lo hicieron también con el presidente Martín Vizcarra, y así. Creo que César Acuña ni APP necesita, digamos, de componendas, condicionamientos o propuestas para ser lo que somos. Creo que, si hacemos una evaluación política de lo que ha sido APP en los últimos años, podemos ver claramente que fue el partido sensato, que permitió que los presidentes, por lo menos, digamos, vayan de una manera lineal, correcta, y por lo menos terminen de una manera aceptable sus mandatos. Hemos sido, creo, muy responsables con el país. Y si vale la pena decirlo ahora, el presidente [del partido César Acuña] sabía, APP sabía, que eso nos iba a significar un pasivo y un costo político, que decidimos aceptarlo. Y creo que la decisión popular ahí está; y creo que ganó el Perú al final. Porque, sin APP que marque ese equilibrio dentro del Parlamento y de la política nacional, no me imagino lo que hubiera sido el país. El país hubiera sido, hoy, no viable.
— Antes de pasar respecto a la situación del partido actualmente, quería consultarle particularmente por uno de los casos que más ha llamado la atención en los últimos días. El del señor Juan Carlos Gonzales Hidalgo, quien ha sido designado como secretario general del Ministerio de Salud y ha sido señalado como el sobrino político de César Acuña. ¿El líder de APP conversó con el Ejecutivo sobre su designación?
Debemos partir de que hoy por hoy no es su sobrino político. Yo tengo que decir que hoy no es esposo, pareja, de ninguna sobrina del presidente. Yo sé que tuvo en el pasado una relación de parentesco con un familiar de César Acuña, pero hoy por hoy no mantiene ningún tipo de relación. Y eso no es figurativo; es un hecho real. Entonces, que él pues haya podido en todo caso mostrar algo que le permita al gobierno designarlo, ya él tendrá que asumir su responsabilidad y también el gobierno. Pero no APP.
— Y respecto a la situación actual de APP tras no haber superado la valla electoral en las elecciones generales del 12 de abril. ¿Por qué cree usted que APP obtuvo ese resultado? ¿Qué errores se reconocen, si es que lo hacen, desde la dirigencia de APP?
Somos conscientes de ello, absolutamente. Y fuimos conscientes antes del proceso electoral. Nosotros políticamente, durante el periodo 2021-2026, adoptamos una posición política que era pro gobernabilidad, pro estabilidad, y eso significaba ponernos, digamos, en medio de dos facciones ideológicas políticas que tentaban por el poder. Entonces, fuimos un partido que marcamos un equilibrio, una balanza. Y eso de todas maneras nos iba a significar un costo; lo asumimos desde el primer momento.
— ¿Se refiere a que el haber adoptado una postura de “centro” les pasó la factura?
Por supuesto. Había un sector de la población que estaba en contra de Castillo, y nosotros decidimos apostar por la gobernabilidad, por la estabilidad. En su momento hubo un sector importante que estuvo en contra de Dina Boluarte, y decidimos nosotros seguir apostando por la gobernabilidad, la estabilidad, la viabilidad, la democracia. Entonces, eso de todas maneras iba a significar un costo político, porque la población no quería ni a Pedro Castillo ni a Dina Boluarte. Y APP entendió en ese momento que tenía que jugar un rol político, aun cuando éramos conscientes del costo que finalmente se dio. Y créeme que si volveríamos atrás, volveríamos a hacer lo mismo. Porque podemos demostrar que hoy tenemos un país, al cabo de este periodo 2021-2026, viable.
— ¿En qué situación se encuentra actualmente la inscripción de APP y cómo es que se va preparando el partido para afrontar las elecciones regionales y municipales?
Bueno, tenemos un presidente fundador de APP que ha decidido apoyar decididamente y firmemente a la reinscripción de APP, sin que eso signifique que él haya decidido ejercer algún tipo de cargo o responsabilidad política o pública. Creo que eso habla muy bien de él, y serán los 500.000 militantes que tiene APP quienes impulsen la reinscripción.
— Según un análisis del Instituto AKLLA Perú, APP es el partido que más postulaciones está teniendo para estas elecciones de octubre. ¿Cuál es la meta electoral? ¿En cuántas regiones o municipios aspiran a ganar? Por algo están apostando por esta enorme cantidad de candidaturas.
La apuesta proviene de las bases, de la esencia misma regional y local. Nuestra aspiración es ganar el mayor número de gobiernos regionales, el mayor número de municipalidades y creo que para eso estamos preparados. Y yo agradezco la confianza de la ciudadanía que aún confía en APP y que es consciente que, históricamente, le tocó cumplir un rol, que lo cumplió hidalgamente, que sabemos reconocer nuestros errores y que estamos dispuestos a corregirlos, enmendarlos, pero de ninguna manera tampoco a ponernos de costado cuando los intereses del país estén en juego.
— ¿Esta reinscripción va a implicar en alguna medida el cambio de nombre, del logo del partido? A partir de enero próximo es cuando ya se emita la resolución con la medida cancelatoria; y a partir de ahí surte efecto.
Como partido democrático que somos, eso dependerá de sus bases, de sus dirigencias distritales, provinciales, regionales, nacionales. Ellas son finalmente quienes tendrán que tomar esta decisión. APP no es un partido sectario, como se ha intentado hacer creer, o un partido de dueños. Es un partido eminentemente democrático.
— Pero no me descarta entonces que haya al menos un cambio de nombre…
Yo no puedo descartar un cambio de nombre, de dirigencia, de nada. Porque como partido político democrático, y nos jactamos de ello, pues serán las bases, serán las dirigencias de todos los niveles que tomen esa gran decisión.
— Y pensando hacia afuera, no solamente hacia las bases, ¿cuándo es que la ciudadanía va a poder conocer si es que el partido APP va a cambiar de nombre como parte del proceso de reinscripción?
Cuando se tomen esas decisiones. Yo creo que la decisión hay que dejarla madurar, hay que dejarla reflexionar. Hoy todavía es prematuro. Hoy estamos enfrentando como partido una contienda importante; y yo creo que después de la contienda, las bases y dirigencias de los distintos niveles se sentarán, reflexionarán, analizaremos y se tomarán las mejores decisiones. Lo que sí, César Acuña quiere dejar al país un partido político que sea un espacio y una oportunidad para los peruanos de servir al país.

