Los organismos de seguridad alemanes sospechan que agentes de los servicios secretos rusos podrían haber planeado atentados en Alemania, tras el hallazgo de un alijo subterráneo con varias armas de fuego y munición en un bosque cerca de Berlín.
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Ya el año pasado, las fuerzas de seguridad polacas detuvieron a varias personas que, en algunos casos desde Rumanía, debían enviar paquetes postales preparados con artefactos incendiarios o detonadores, que después habrían sido activados a distancia o por temporizador durante el envío y habrían podido causar graves daños en vehículos, aviones de carga o centros logísticos.
También en Alemania se registraron incidentes similares, como en el aeropuerto de Leipzig, donde en 2024 un paquete enviado desde los países bálticos que contenía un artefacto incendiario se incendió en un contenedor de carga en la pista.
Además, a principios de agosto fue detectado en el mismo aeropuerto un dron con explosivos cuyo objetivo habría sido un avión ucraniano cargado de munición.
La Fiscalía General de Varsovia anunció, por su parte, en octubre pasado que se estaba investigando a varios ucranianos que, supuestamente, habían preparado actos de sabotaje por encargo de los servicios secretos rusos siguiendo este esquema.
Dobrindt, no obstante, señaló que aunque este caso se inscribe en escenarios de amenazas híbridas, ello no significa que exista una relación clara con otros incidentes actuales en Alemania.
Al mismo tiempo, dijo que no se puede descartar la participación de potencias extranjeras también en este caso, algo que la investigación en curso podrá aclarar, añadió.
El hallazgo del alijo, según la información de Der Spiegel, fue objeto de intensas investigaciones encubiertas por parte de los servicios de seguridad del Estado y de contrainteligencia.
El depósito de armas, que fueron modificadas en secreto por especialistas de la policía para hacerlas inutilizables, fue vigilado durante meses, pero nadie acudió al lugar para recogerlas, señala la publicación.

