El sismo de magnitud 4.8 registrado esta madrugada frente a las costas de Lima y Callao no liberó una cantidad significativa de energía que reduzca la posibilidad de un futuro terremoto de gran magnitud, explicó Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El sismo de magnitud 4.8 registrado esta madrugada frente a las costas de Lima y Callao no liberó una cantidad significativa de energía que reduzca la posibilidad de un futuro terremoto de gran magnitud, explicó Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP).
En diálogo con Canal N, Tavera señaló que el epicentro del movimiento se ubicó en el mar y que su origen está relacionado con el contacto entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.
“En realidad el epicentro está en el mar, eso significa que ha tenido origen en lo que ya todos conocemos, en el choque, el contacto entre la placa de Nazca y la placa sudamericana”, explicó el especialista.
El jefe del IGP indicó que la zona frente a la costa peruana constituye la principal fuente sismogénica del país. Agregó que en esta área se registra un mayor número de sismos y también han ocurrido los movimientos de mayor magnitud.
Tavera explicó que la magnitud de un sismo está relacionada directamente con las dimensiones del área de ruptura. En el caso del movimiento de magnitud 4.8, estimó que la longitud de ruptura habría sido de aproximadamente cuatro o cinco kilómetros.
En contraste, señaló que los grandes terremotos pueden presentar longitudes de ruptura de entre 400 y 500 kilómetros. Por ello, descartó que el sismo registrado esta madrugada haya liberado una cantidad de energía comparable con la de un terremoto de gran magnitud.
“Realmente no podemos decir que tienen relación o que están ayudando a liberar energía. El sismo es nada con lo que representa la energía que liberan estos grandes sismos”, sostuvo.
Tavera también señaló que los sismos de mayor magnitud forman parte de procesos que se repiten en el tiempo. Sin embargo, indicó que no es posible determinar cuándo ocurrirá un evento de esas características y destacó la importancia de la preparación ante posibles movimientos telúricos.
“El sismo es cíclico, en algún momento tiene que ocurrir un evento de magnitud mayor, pero nosotros no tenemos control sobre la naturaleza, lo único que nos queda es prepararnos”, afirmó.

