Óscar Fernández volvió este lunes a la presidencia del Instituto Peruano del Deporte (IPD) ocho años después de haber dejado el cargo. El Gobierno central decidió la salida de Sergio Ludeña y oficializó a Fernández como su reemplazante, en un momento especialmente sensible para el deporte peruano.
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En conversación con El Comercio, Fernández explicó que recibe una institución diferente a la que encontró cuando asumió por primera vez. “Yo creo que el IPD no es el IPD en el cual yo asumí hace unos años. Este IPD tiene ahora una doble responsabilidad”, señaló.
El funcionario se refiere a las nuevas funciones que asumió el organismo luego de la integración de las responsabilidades que anteriormente correspondían al Proyecto Especial Legado. Según explicó, el IPD mantiene sus funciones vinculadas a la Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte, pero también asumió tareas que antes estaban bajo responsabilidad de Legado.
“Ahora el IPD tiene la problemática o la situación en funciones de la ley de promoción más las funciones que tenía Legado. Por eso es muy diferente ahora”, explicó.
El cambio también implica una responsabilidad directa sobre los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos. “El presidente del IPD a su vez es presidente de la Comisión de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos”, recordó.
Por ello, considera que el escenario es mucho más exigente que el que encontró durante su primera gestión. “La problemática es mucho más retadora para cualquiera que esté en esta situación”, afirmó.
Fernández, sin embargo, no considera que el tiempo sea un obstáculo. A un año de Lima 2027, confía en que todavía existe margen para realizar un buen trabajo. “Yo creo que a un año estamos a tiempo perfectamente de hacerlo muy bien, tan igual como el 2019 o mejor”, sostuvo.
El nuevo presidente del IPD también remarcó que su intención es rodearse de profesionales capaces de afrontar el desafío. “Los retos importantes que uno se plantea y planifica, los asumo con responsabilidad, con bastante entusiasmo, con bastante dedicación y rodeándome de un equipo profesional a la altura de esas circunstancias para dejar el nombre del país de la mejor manera”, manifestó.
Fernández no quiere que la gestión se limite a la organización de los Juegos Panamericanos. Para él, uno de los principales objetivos debe ser que el país consiga construir un sistema deportivo que continúe funcionando después de 2027.
“En cuanto a la comparación de 2019 con el 2027, creo que lo que tenemos que visualizar es un sistema deportivo que funcione después del 27, no quedarnos nuevamente con ‘una pata coja’”, afirmó.
El presidente del IPD destacó el nivel de la infraestructura deportiva que tiene el país, pero advirtió que todavía existen problemas en la formación y captación de deportistas. “Tenemos una infraestructura reconocida por cualquier dirigente internacional o por cualquier persona que sabe y entiende de sedes deportivas de primer orden. Pero en lo que sí estamos débiles y seguimos débiles es en que nuestro sistema deportivo en sí funcione”, sostuvo.
Para Fernández, esa tarea comienza desde las etapas formativas. “Tanto en la captación de talentos deportivos como en la formación de la base de los jóvenes, sobre todo estudiantes”, precisó.
Otro asunto que deberá resolver en sus primeros días es la polémica fumigación realizada en la Videna, donde deportistas fueron afectados mientras permanecían dentro del recinto. Fernández aseguró que ya tomó conocimiento del caso y que su prioridad es conocer el estado de salud de los atletas.
“Estuve con la Federación de Judo en el evento, con la presidenta, la señora María Martínez, y les he preguntado cómo están los chicos”, contó. “Quiero reunirme con ellos en este proceso de transferencia que estoy haciendo el día de hoy. Estoy abocado a saber la salud de ellos, que es lo que más me ha preocupado”, agregó.
Fernández calificó lo sucedido como “algo muy triste, muy lamentable” y aseguró que se deberán tomar medidas para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir. “Los procesos ya están en investigación para dar un resultado que tomaremos en cuenta. Pero la acción inmediata es cancelar el tema de estas inopinadas fumigaciones o desratizaciones sin coordinación previa; eso sí lo voy a tener bien mapeado”, afirmó.
Así comienza la segunda etapa de Fernández al frente del IPD. El desafío inmediato será Lima 2027, pero su apuesta, según sus propias palabras, apunta a construir un sistema deportivo que pueda sostenerse mucho después de que los Juegos Panamericanos hayan terminado.
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