Miles de evacuados aguardan ayuda el domingo en la isla de Flores, en el este de Indonesia, tras un potente terremoto que mató a 53 personas, hirió a decenas y dañó centenares de casas y edificios.
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Berton dijo que 101 residentes de Flores resultaron heridos.
“Además de la pérdida de vida, el terremoto en el mar causó daños materiales que paralizaron las actividades diarias de los pobladores”, indicó el domingo en un comunicado.
Los sobrevivientes tienen necesidades urgentes de carpas, comida, medicamentos, frazadas, camas de campaña, esteras, agua potable y generadores eléctricos, precisó Berton.
Fathur Rahman, un responsable de los servicios de rescate, dijo el domingo a la AFP que no se han reportado personas sepultadas o desaparecidas.
“Por ahora nos concentramos en los esfuerzos de búsqueda”, indicó Fathur.
El epicentro del sismo, poco profundo, se ubicó frente a la costa norte de la isla, indicaron las autoridades.
Las zonas afectadas no tienen edificios altos.
Berton precisó que al menos 914 casas presentan daños severos y centenares más daños menores.
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También se vieron afectados 93 escuelas, 36 centros de salud y 38 instalaciones gubernamentales.
La Cruz Roja Internacional señaló el sábado que hay preparativos en marcha para llevar ayuda a las personas instaladas en albergues temporales.
El gobierno envió 50.000 paquetes de ayuda por 275 toneladas a la zona, y la jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ofreció asistencia de los satélites de observación Copernicus para apoyar en las tareas de búsqueda y rescate.
Tras el sismo del sábado, los habitantes de Flores huyeron a las alturas ante el repliegue del mar, una posible señal de que se acerca un tsunami.
La alerta de tsunami fue levantada, pero las autoridades urgieron a los pobladores no volver a los edificios dañados por temor de que se caigan con nuevas réplicas.
Se reportaron olas de hasta 1,6 metros en algunas regiones costeras, según el servicio meteorológico indonesio.
El país tiene terremotos frecuentes por su ubicación en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, un arco de intensa actividad sísmica que abarca Japón, el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico.

