Mercedes López Romero, que fue diputada de Ciudadanos en el Parlamento andaluz y que padece una ceguera del 90 por ciento por haber mirado fijamente al sol durante un eclipse cuando solo tenía 8 años de edad, aconseja no mirar el eclipse ni con gafas de protección, y si son niños, menos todavía.
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Efectivamente, así fue cuando tenía ocho años y, en compañía de otros niños en el patio de su colegio en la localidad de Dalías (Almería), donde se reunían para jugar por las tardes, se escondieron para poder mirar al sol durante un eclipse sin que los adultos, que lo hacían a cierta distancia y con medidas de protección, se percataran de su travesura.
“Empezamos a decir que a ver quién era la que aguantaba más”, y fue ella la que lo hizo, en compañía de otros niños, entre ellos su hermana dos años menor, que no sostuvieron tanto la mirada y se libraron de las lesiones.
Pérdida de visión progresiva
La perdida de visión fue progresiva desde su juventud y todavía sigue acentuándose, de modo que también padece hipersensibilidad a la luz: “Los días nublados son mortales para mí, y los muy soleados también; y voy perdiendo visión con los años”.
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La televisión y la pantalla del teléfono móvil puede verlos sin ningún brillo ni contraste y sin desprenderse de las gafas de sol que emplea de manera casi constante, también en interiores.
“Veo como si hubiera mucha niebla siempre, y los colores ya no los distingo y los confundo constantemente”, ha añadido, al recordar que sus lesiones no se pueden operar por afectar al tejido nervioso, en plena mácula.
Mercedes López guarda muy buen recuerdo de los años que se dedicó a la política porque, ha dicho, “pude defender todo en lo que creía; por eso fueron tiempos muy felices”.
Así aludía a su paso por la Dirección General de Discapacidad, porque para gestionar los apoyos a los discapacitados ha asegurado que “se requiere empatía, pero una empatía vivida, de saber lo que sienten cada día cuando salen a la calle y se sienten vulnerados”.
De la desaparición de su partido, Ciudadanos, ha asegurado que fue “algo injusto” porque era «un partido que había dado tanto, de centro, que hacía unas políticas tan apreciadas por la sociedad, y de gente procedente de la sociedad civil, con valores, y honrados».














