El terremoto que golpeó a Colombia el lunes 10 de agosto no solo ha generado víctimas mortales, sino también una ardua labor de rescate, trabajo que requiere de un alto nivel de especialización.
Carlos Paredes, vocero del Cuerpo General de Bomberos del Perú, cuenta en diálogo con el programa “El Mundo Ahora” de “El Comercio” que lograr salvar con vida a las personas atrapadas entre los escombros apenas tres días después de un desastre de este tipo supone casi un “milagro”, debido a que la esperanza de supervivencia en ese rango de tiempo es bajísima.
No obstante, el portavoz de los bomberos peruanos señala que durante su labor como rescatista USAR ha tomado parte de operaciones que lograron esos difíciles objetivos, lo que hace vital la labor de estos equipos como asistencia extranjera durante eventos catastróficos.
Creados por las Naciones Unidas, los cuerpos USAR (Búsqueda y Rescate Urbano) son frecuentemente llamados en situaciones de desastre en el exterior para prestar ayuda. En entrevista con este medio, Paredes asegura que sus colegas del equipo especializado están listos para el llamado de las autoridades colombianas de cara a los trabajos de salvataje.
—¿Cuáles son sus impresiones con respecto a lo sucedido en Colombia (y el rol del rescate)?
En 1985 hubo un terremoto en México y hubo un desorden total (en la labor de rescate procedente del exterior), generando problemas adicionales. Cuando tuvo lugar el terremoto de la ciudad colombiana de Armenia en 1999 la ONU determinó que esto debía controlarse y por eso creó los equipos USAR.
Un equipo de rescate como los USAR —que existe en cada país— debe tener autonomía total. Es decir, nosotros vamos con nuestra propia comida, agua, herramientas, equipo tecnológico e incluso camionetas, porque viajamos en aviones militares.
Lo que ocurría antes era que un equipo iba buenamente a ayudar, pero necesitaba picos, carpas, comida y pasajes para regresar. Si el país afectado no podía atender a su población, que no tenía agua y otros recursos, esto aumentaba el caos y afectaba la capacidad de atención.
Es así como nacen a los equipos USAR y es justamente el equipo USAR Perú de nivel mediano, con el que salimos al terremoto de Ecuador hace unos años atrás y al de Venezuela hace mes y medio.
Ahora nos encontramos en el periodo de espera, preparando los equipos y monitoreando la situación mediante el sistema de las Naciones Unidas y la página del Centro de Coordinación de Operaciones en el Terreno (OSOCC). En este último colocamos todas las capacidades con las que contamos.
«Un equipo de rescate como los USAR debe tener autonomía total»
—¿Quién determina cómo viajan y cuándo lo hacen?
En el mundo, Perú y Chile son prácticamente los únicos países donde los cuerpos de bomberos son 100% voluntarios. En un país donde se les paga son como una unidad militar donde se movilizan quienes el mismo cuerpo decide y cuándo este lo considera.
En nuestro caso hay que esperar que buenamente los bomberos que tienen posibilidades o facilidades en sus trabajos puedan ponerse a disponibilidad. En este momento somos al menos 45 efectivos que estamos listos para viajar y estamos en la fase de coordinación con la ONU para informarle cuántos bomberos USAR tenemos en capacidad de movilizar (a Colombia) cuando lo decidan. Avisamos que contamos con una determinada cantidad de ingenieros, arquitectos, médicos, psicólogos, material de búsqueda, perros y algún equipo especial, con el fin de determinar exactamente qué es lo que se necesita.
Sin embargo, primero el país afectado debe solicitar la ayuda. Nadie puede cruzar la frontera simplemente y decir que va a ayudar.
—¿Se sabe si Colombia ya ha hecho este pedido?
Hasta el momento todavía no pide apoyo externo. De pedir el apoyo internacional, se hace mediante la cancillería del país que ofrece la ayuda y en este caso Perú ya dijo que está listo para apoyar. Si se diera esa llamada de ayuda, sería cuestión de coordinaciones para reunirnos, subir el equipamiento al avión y viajar al país afectado inmediatamente.
—¿Cuántos bomberos peruanos USAR viajaron a Venezuela en el reciente terremoto? ¿Cómo fue su labor ahí?
Fuimos 40 bomberos USAR. El terremoto se produjo a las 6:30 de la tarde del 24 de junio.
Inmediatamente mandamos al WhatsApp interno del equipo USAR un aviso como los que siempre hacemos, en este caso indicando “terremoto en La Guaira, Venezuela, personal en posibilidad de viajar apuntarse aquí”. Nos apuntamos inicialmente 45 personas y a las 9 de la noche nos encontramos en la Compañía Bomberos de San Martín de Porres.
El Perú tiene seis equipos USAR medianos, uno en Piura, dos en Lima y Callao, uno en Ica, otro en Arequipa y también en Tacna. Para el caso de Venezuela fue uno de los equipos de Lima el que acudió y nos reunimos finalmente 40 bomberos para tener listo el equipo para embarcarlo. A las 9 p.m. ya estábamos listos para viajar.
Hubo problemas porque Venezuela demoró un poco en solicitar la ayuda y hubo problemas con el gobierno, al que le faltó hacer más para poder ir a colaborar. Al final tuvimos que volar en un vuelo comercial y fue gracias a la ayuda de Latam, que nos dio 40 pasajes para rescatistas y un espacio para nuestra perra (de trabajo), que pudimos viajar. Lo hicimos el viernes 26, dos días después y llegamos casi empezando el tercer día tras el sismo.
Rescatistas trabajan en una zona con escombros de edificios afectados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en Venezuela. (Miguel Gutiérrez / EFE)













