Cuba prevé un domingo de largos apagones que dejarán sin corriente hasta un 70 % del país en la hora “pico”, el de la tarde-noche, al cierre de una semana en la que sufrió una doble caída total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
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Así, el déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 2.235 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.265 MW.
Actualmente, siete de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica del país están fuera de servicios por roturas o trabajos de mantenimiento. Esta fuente responsable de un 40 % del mix energético se nutre de crudo nacional y no está afectada por el bloqueo petrolero.
Otro 40 % del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía precisa diésel y fueloil importado. El 20 % restante del mix energético cubano se obtiene de gas y fuentes renovables, especialmente con el reciente impulso a la energía solar con apoyo chino.
El Gobierno cubano reconoce que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de la isla es “aguda”, “crítica” y “extremadamente tensa”, marcada tanto por el impacto del cerco petrolero y las sanciones de Washington, como por un sistema energético profundamente obsoleto.
De acuerdo con estimaciones, Cuba precisa unos 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades energéticas, de los que 40.000 provienen de su producción nacional.
La economía cubana se encuentra casi totalmente paralizada por los apagones, tras acumular una contracción de un 15 % entre 2020 y 2025, y que según pronósticos independientes podría registrar hasta un 6,5 % este año.













