El Gobierno de Keiko Fujimori buscaría obtener facultades legislativas por 120 días para impulsar una reforma orientada a las micro y pequeñas empresas (mypes). Entre las principales propuestas figurarían la creación de un régimen laboral progresivo, un nuevo esquema tributario con un impuesto a la renta empresarial único y progresivo, medidas para ampliar el acceso al financiamiento, promover la digitalización y reducir las barreras burocráticas.
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Fuentes destacó además la importancia de avanzar en simplificación administrativa y financiamiento, especialmente mediante un sistema único de trámites que reduzca la discrecionalidad de los funcionarios municipales.
Sin embargo, advirtió que la formalización no depende únicamente de reducir costos. “No hay que perder de vista que la formalidad también tiene que ver con los beneficios de ser formal. Hoy EsSalud presenta serias deficiencias y termina convirtiéndose en un desincentivo para muchos trabajadores”, señaló.
Desde la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Rodolfo Ojeda, sostuvo que la iniciativa genera expectativas, aunque remarcó que el reto está en que las medidas tengan un impacto real sobre las empresas.
“El éxito no se medirá por el número de decretos legislativos publicados, sino por lo que cambie en la operación diaria de un negocio pequeño: cuántos trámites deja de hacer, cuánto tiempo y dinero ahorra y si accede o no a un crédito en condiciones razonables”, afirmó el presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la CCL.
Añadió que la prioridad debe ser hacer que la formalidad resulte atractiva para las empresas. “Mientras formalizarse implique asumir una carga tributaria, laboral y administrativa superior a la capacidad real de una microempresa, la informalidad seguirá siendo la opción predominante.”

El Gobierno de Keiko Fujimori buscaría obtener facultades legislativas por 120 días para impulsar una reforma orientada a las micro y pequeñas empresas (mypes).
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Uno de los aspectos que más expectativa genera es la posibilidad de modificar el régimen laboral de las mypes, incluyendo la CTS, las gratificaciones, las vacaciones, los aportes a EsSalud y las pensiones.
Para Fuentes, existe margen para implementar un régimen laboral progresivo que reduzca los costos no salariales y favorezca la formalización. “Un rediseño integral tanto laboral como tributario tiene potencial para impulsar la formalización, siempre que se enfoque en proteger al ciudadano y no únicamente el puesto de trabajo.”
En la misma línea, Mauro Ugaz, socio del Área Laboral de EY Perú, sostuvo que el Ejecutivo podría evaluar unificar el régimen laboral de las micro y pequeñas empresas.

El Gobierno de Keiko Fujimori buscaría obtener facultades legislativas por 120 días para impulsar una reforma orientada a las micro y pequeñas empresas (mypes).
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“El régimen de la microempresa podría extenderse a la pequeña empresa y también podrían implementarse incentivos tributarios para las mypes que contraten jóvenes entre 18 y 24 años”, comentó.
No obstante, recordó que cualquier modificación requerirá cambios legales y no únicamente reglamentarios.
Por su parte, Germán Lora, docente de ESAN Business Law, señaló que la reforma laboral debe formar parte de una estrategia más amplia.
“La informalidad no pasa solamente por el aspecto laboral. Se requiere una revisión integral que incluya remuneración mínima, seguridad y salud en el trabajo, y simplificación de obligaciones”, precisó.
Respecto al planteamiento de un impuesto a la renta empresarial único con tasas progresivas, Ojeda indicó que la propuesta puede ser positiva siempre que el esquema incentive el crecimiento empresarial.
“Si hay saltos abruptos en las tasas, la norma terminará premiando a quien decide no crecer. La progresividad debe operar por tramos marginales y mantener una vía realmente simplificada para el microempresario.”

El Gobierno de Keiko Fujimori buscaría obtener facultades legislativas por 120 días para impulsar una reforma orientada a las micro y pequeñas empresas (mypes).
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Otro de los ejes contemplados en las facultades es la creación de nuevos mecanismos para facilitar el financiamiento de las mypes.
Fuentes sostuvo que el principal problema no es únicamente el costo del crédito, sino el acceso. “El problema de fondo está en las dificultades para demostrar formalidad. Los créditos informales terminan cobrando tasas superiores al 500%, por lo que el objetivo debe ser ampliar el acceso mediante mayor competencia y nuevos productos financieros.”
Desde la CCL coinciden con ese diagnóstico. “Hay negocios viables que no acceden al crédito porque carecen de historial financiero o garantías. Cuando el crédito no llega por la vía formal, llega por la informal, a tasas que ningún negocio puede sostener”, afirmó Ojeda.
El dirigente planteó fortalecer los fondos de garantía, impulsar el factoring y ampliar el uso de información alternativa para la evaluación crediticia.














