Miles de migrantes, en su mayoría jóvenes y varones, comenzaron a regresar este viernes a Marruecos tras pasar la noche a la intemperie en la ciudad autónoma de Ceuta después de confirmar que no podrán regularizar su situación en territorio español, según constató EFE.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
“Mantenemos el negocio cerrado por miedo a los actos de vandalismo y a la violencia que se pueda desencadenar por la tensión”, explicó a EFE un comerciante del centro de la localidad.
Exhaustos, descalzos, con la ropa mojada y abatidos por la travesía, los migrantes intentan abordar autobuses, camiones, taxis compartidos e incluso turismos particulares —en los que llegan a hacinarse hasta ocho personas ocupando los maleteros— en dirección a Tánger (norte) para retornar a sus hogares.
Frente a la resignación de muchos, otros buscan todavía flotadores o cámaras de neumáticos para lanzarse al agua y llegar a Ceuta.
Aunque en menor cantidad que en días anteriores, persiste la llegada a nado y el cruce a pie por el espigón que marca la frontera entre España y Marruecos sin que las fuerzas de seguridad marroquíes lo impidan.
LEE TAMBIÉN: Ceuta: Miles de personas mantienen la presión sobre la frontera del enclave español
Marruecos mantiene el hermetismo sobre las consecuencias de esta crisis migratoria que podría superar a la de 2021 -cuando 10.000 personas entraron en Ceuta- y que ha dejado al menos 24 fallecidos, según las autoridades españoles.
La ciudad española de Melilla también ha sufrido altercados y la entrada de decenas de migrantes en su frontera aunque de manera más controlada que en Ceuta.
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) informó de que cerca del punto fronterizo de Beni Nsar en Nador (norte) se produjeron violentos enfrentamientos entre las fuerzas del orden y cientos de jóvenes, entre ellos muchos menores, que trataron de acceder a Melilla tanto a través de la valla fronteriza como del puerto.
Según la organización, varios miembros de las fuerzas auxiliares y algunos jóvenes resultaron heridos, mientras que un gran número de personas fue detenido.














