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Para Sugeily Ardela Gutiérrez el 18 de noviembre de 2025 pasó a ser el peor día de su vida, pues lo que debía ser una operación a los ovarios de un par de horas en un hospital de Essalud de Lima, se convirtió en una pesadilla al enterarse que le hicieron perforaciones en el intestino producto de una aparente negligencia médica, error que cambió su vida para siempre.
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Cuando la operación termina y luego de ser dada de alta un par de día después comienza a presentar una serie de dolencias muy intensas, por lo que acude al Policlínico de Próceres (Surco) de Essalud en el cual le corresponde ser atendida, pero lo único que hicieron, según su versión, es suministrarle diclofenaco para el dolor, situación que se agrava el 11 de diciembre de 2025 cuando llega a emergencias del Hospital Rebagliati; para esa fecha presentaba serias complicaciones para caminar, incluso para comer.
“En plena sala de triaje (en emergencias del Rebagliati) se abre la herida y comienza a botar todo (materia fecal). Por ello me internaron, taparon la abertura con gasas porque era incontrolable, luego pasé por una tomografía y me hicieron exámenes, además de ponerme antibióticos. En ese momento no hubo tiempo para explicarme nada”, relata Suegeily.
Tras esto, se acercan 5 médicos para informarle que tiene una sepsis la cual, aparentemente, era producto de la operación de noviembre pasado ¿Qué sucedió?: “me perforaron los intestinos y no se dieron cuenta. Me dijeron que debían operarme de inmediato, pues de lo contrario iba a morir”, intervención que estuvo a cargo del doctor José Martín Mina Rivera. Sugeily estuvo hospitalizada hasta el 16 de enero de 2026.
Un error que no se comunicó hasta que fue demasiado tarde
Pero, ello no acabó con su calvario, simplemente fue la antesala para todo lo que vendría después. ya que durante su internamiento le aplicaron un procedimiento para extraer todo el material que le provocó la sepsis: “Fue muy doloroso, cada tiempo lo cambiaban y cuando lo hacían me aplicaban analgésicos en la vena. Luego, ingresé a sala para que lo cierren”.

Sugeily Ardela Gutiérrez durante su internamiento en el Hospital Rebagliati de Essalud. Tras ingresar a emergencias en diciembre pasado, fue dada de alta a mediados de enero de 2026. (Foto: Sugeily Ardela)
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Antes de continuar es importante tener en cuenta algo que, de acuerdo a la versión de la entrevistada, es que el médico que la operó en noviembre pasado, es decir, el doctor Jorge Vidal Olcese, no le comunicó que tras la intervención en el ovario izquierdo sufrió perforaciones en el intestino. Asegura que durante todo el proceso que vivió tras la segunda operación este galeno se apersonaba a su habitación todos los días: “No le correspondía ir a ver cómo estoy, pero me dijo que debía entender que la cicatrización interna es distinta a la externa. Nunca me dijeron que me sacaron algo, solo que removieron todo producto de la infección. También se lo dijo a mi familia”.
Es por eso que Ardela Gutiérrez regresa a casa con una molesta colostomía, que no es otra cosa que una intervención de carácter quirúrgico (estoma) en la pared abdominal, la misma que conecta el colon (intestino grueso) con el exterior, permitiendo que las heces salgan del cuerpo sin utilizar el recto para la evacuación, las mismas que se recolectan en una bolsa externa.
¿Negligencia o riesgo operatorio?
Días después asiste a consulta con la gineco oncóloga Silay Marleni Becerra Valenzuela, cita en la cual también estuvo presente el doctor Vidal: “él no tenía nada que hacer allí. No sé quién le avisó”. Sugeily relata que le consulta a la galena hasta cuándo estaría con la colostomia en el cuerpo, a lo que ella replicó: “¿Quién te ha dicho que eso va a regresar a su lugar? Te vas a quedar con eso de por vida”, recuerda la afectada, pero y de acuerdo a su versión, ocurrió algo que le llamo la atención. No solo señalo a Vidal Olcese como la persona que le dijo aquello, sino que ambos dirimieron unos momentos para luego decirle: “Está muy pronto para que la puedan ver en cirugía”.
A mediados de abril, aún sin saber qué es lo que había pasado en el interior de su cuerpo, Sugeily Ardela Gutiérrez pasa por interconsulta con el doctor Juan Nazario García, quien le explicó qué fue lo que paso: “me dijo, ‘todo está en tu historia. Te cortaron parte del intestino, luego lo volvieron a colocar para ponerte el estoma y con ello la colostomía. Es un intestino parchado porque está muy perforado y no se puede volver a conectar’”, relató.

El Hospital Rebagliati es uno de los nosocomios del Estado más reconocidos en el país. Hoy es administrado por Essalud. (Foto: gec)
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Tras pasar por una segunda interconsulta con un médico que prefirió no emitir opinión sobre su caso para evitar “malos entendidos”, volvió con el doctor Mina quien le reveló lo mismo que Nazario García: “me dijo que no hay posibilidades de una reconexión, pues tengo un 99.5% de chances de no sobrevivir si me someto a una nueva operación, que primero debían hacerse exámenes para ver cómo evoluciona todo”
Aquella noticia fue un balde de agua fría para Sugeily, quien ya tenía su vida limitada por la colostomía y enterarse que debía usarlo de por vida no hizo más que agravar su situación física, pero también emocional: “tengo dolor constante, no puedo echarme como antes, tengo que estar en una sola posición y me cuesta mucho levantarme. Mi esposo me ayuda pues no puedo hacerlo sola, sucede lo mismo en la calle. Trato de no estar despierta para no sentir nada”.
“Tengo una fuerte depresión. Me ha afectado laboral y económicamente, me bajaron el sueldo en mi trabajo, también de funciones. Antes era jefa de logística, ahora soy auxiliar de apoyo, me llaman muy pocas veces para hacer una o dos cosas que solo toman un par de minutos y nada más”, recordemos que, según la ley peruana, la remuneración mensual no se puede reducir si es que no hay consentimiento mutuo y con la firma de un acuerdo entre ambas partes.
La posición del Hospital Rebagliati
El diario El Comercio se comunicó con la oficina de comunicación del Hospital Rebagliati para buscar la versión de un vocero, esta no se concretó, pero durante la elaboración de este informe, accedimos a un pronunciamiento oficial del nosocomio, el mismo que ya se encuentra en redes sociales, donde indican:
“La paciente presentaba un diagnóstico previo de alta complejidad y múltiples comorbilidades que elevaban el riesgo quirúrgico y condicionaban su evolución. En ese sentido, la intervención fue planificada y realizada conforme a los protocolos y criterios médicos establecidos”, indica el comunicado.
Tras asegurar que la paciente sigue siendo atendida por un “equipo multidisciplinario especializado”, expresan lo siguiente en un párrafo posterior revelando que la Gerencia del hospital realizará la respectiva investigación para determinar con “objetividad las circunstancias de la intervención y la atención brindada”.
“Dicho análisis se realiza de manera rigurosa, transparente y con estricto respeto a los derechos de la paciente y del personal de salud. De determinarse alguna responsabilidad, se adoptarán las medidas correspondientes conforme a ley”, finaliza el comunicado.

Pronunciamiento oficial del Hospital Rebagliati sobre el caso de Sugeily Ardela. (Foto: Hospital Rebagliati)
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Tras la publicación del comunicado del nosocomio, conversamos con Sugeily al respecto, quien dijo lo siguiente: “en ningún momento se informó a mi familia ni a mi persona qué pasó, ni siquiera me indicaron que la colostomía era permanente. ¿De qué transparencia hablan? No soy la única que se queja, hay muchos pacientes molestos con la falta de información (del hospital de Essalud). Considero que el comunicado deja mucho que desear. Solo están tratando de limpiarse”.
Entre las acciones que ha llevado a cabo en busca de justicia, en abril pasado, se dirigió a Susalud para hacer la denuncia, pero en este organismo le informaron que si lo que buscaba era una conciliación debía hacerlo vía CECONAR, o, Centro de Conciliación y Arbitraje: “Me vio el representante y me dijo que Essalud no concilia con nadie y que si quería algo debía judicializar el tema o llevarlos a un arbitraje”. Recientemente, acudió a la Defensoría del Pueblo, pero se encuentra esperando una respuesta del organismo autónomo
“Quiero que me indemnicen para pagar las deudas que me ha causado todo esto, ver cómo soluciono mi vida y que me den un seguro de por vida sin pagar por el daño que me han hecho. He sido muy activa, de hacer muchas cosas, ahora me veo limitada y dependo de otros para hacer muchísimas cosas (…) mi vida cambió de un día para otro, no es fácil levantarse en la mañana y que alguien lo haga por ti. No puedo ir a ningún sitio, esta cosa funciona por si sola, hace sonidos y la gente voltea a mirarte. Siento que no tengo vida”, relató Sugeily Ardela Gutiérrez.














