Anthony García es el primer universitario de su familia. Pese a no contar recursos, y gracias al programa Beca18, consiguió estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Fue el primer puesto de su promoción y recibió los máximos honores académicos al titularse.
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Ya en su momento, tanto la Contraloría como la exdirectora del Pronabec, Alexandra Ames, habían advertido sobre la incapacidad de financiar los programas con dicho presupuesto aprobado en el Congreso.
El entonces gabinete de Ernesto Álvarez culpó de ello a la Administración de Dina Boluarte y su promesa de incrementar el número de becas sin un sustento aprobado previamente por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), mientras que Ames -quien para entonces ya había dejado la dirección de Pronabec- explicaría por su parte que un “error técnico” del MEF y una falta de compromiso del gobierno de José Jerí habían derivado en la crisis.
A la fecha, Pronabec necesita unos 13,5 millones de soles para que funcione la Beca Bicentenario del 2026. El Comercio se comunicó con el área de prensa de la institución, pero desde ahí indicaron que el tema lo estaban manejando entre el Minedu y el MEF.
– Esperanza o engaño –
El recorte presupuestal no solo dejó congelada a la Beca Bicentenario, sino que también limitó a que la Beca18 llegue apenas a 5.184 alumnos, un cuarto de las 20 mil plazas prometidas por Boluarte o las 10 mil anunciadas por el Minedu hacia finales del 2025.
Del lado bicentenario, mientras tanto, los postulantes siguieron exigiendo respuestas y soluciones a las autoridades. “La ministra (María Esther Cuadros) nunca nos dio una reunión presencial a pesar de que mandamos decenas de oficios. Básicamente dio la cara cuando el Congreso la citó a la Comisión de Educación y dijo que el Minedu estaba solicitando el crédito suplementario que incluiría los 13,5 millones de soles adicionales para la Beca Bicentenario”, narra Anthony.

La ministra de Educación, María Esther Cuadros, y el director de Pronabec, Enrique Chon Yamasato, anunciaron ante la Comisión de Educación del Congreso su intención de solicitar un presupuesto suplementario para cubrir las necesidades del sector.
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Sin embargo, en el Oficio N° 181-2026-PR firmado por el presidente José María Balcázar y el presidente del consejo de ministros Luis Enrique Arroyo, no se incluye ningún punto relacionado a la Beca del Bicentenario, según pudo constatar El Comercio tras revisar el documento.
Esto terminó de confirmarse el último martes, cuando el Congreso aprobó la incorporación de 9.500 millones de soles extra para diversos sectores sin hacer referencia a la Beca del Bicentenario.
Según Anthony, este ha sido un duro golpe a los ya desilusionados postulantes.
“Jorge Mori, exdirectivo del Minedu, comentó en una entrevista con Exitosa que el crédito suplementario fue una distracción para bajar la alarma y que nos calmemos. Según él, desde el Minedu y el Gobierno ven a la Beca18 y a la Beca Bicentenario como una política de gobiernos anteriores”, narra el joven.
El Comercio solicitó una entrevista con representantes del Minedu; sin embargo, al cierre de este artículo desde el ministerio solo respondieron que estaban a la espera de que el nuevo ministro Jorge Marticorena Mendoza designe a un vocero para el tema.

En su pedido de presupuesto suplementario, el gobierno de José María Balcázar no incluyó a las becas de Pronabec como había anunciado la exministra de Educación, María Esther Cuadros.
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En conversación con este Diario, la exdirectora de Pronabec Alexandra Ames alertó que durante su gestión pudo notar que existía una corriente de opinión en el entorno de las universidades públicas sobre la postura en contra de que el dinero del Estado vaya a parar a instituciones privadas antes que a sus arcas.
Sin embargo, los registros estadísticos del MEF demuestran que los problemas de las universidades nacionales no pasan por la falta de recursos sino por una deficiente gestión. Un informe de EC Data reveló en enero de este año que entre el 2020 y el 2025, los fondos asignados desde el Estado hacia las universidades públicas crecieron en 52%; sin embargo, sus niveles de ejecución presupuestal se mantenían entre el 72% y el 81%.
Lo más alarmante en ese sentido fue que, en plena crisis por la incertidumbre de los postulantes, el actual director de Pronabec, Enrique Chon Yamasato, aseguró al diario “El Peruano” que el 40% de beneficiados por la Beca Bicentenario no regresaba al país para ejercer su compromiso de servicio. Estas declaraciones fueron apoyadas por quien fuere ministro de Educación durante el gobierno de Boluarte, Óscar Becerra, quien dijo que “entre el 30% y 40% de estos habían abandonado al Perú después de aprovecharse de los fondos de un país como el nuestro“.
Ames califica esta narrativa como “incorrecta y anacrónica”, pues asegura que si se consultan las estadísticas desde que la Beca Bicentenario incluyó el compromiso de servicio al país “un 75% sí regresa y el otro 25% aún está dentro del plazo que tienen de hasta dos años después de terminar la maestría o al finalizar un eventual doctorado que pudieron obtener por mérito propio”.

Entre los círculos de administración de las universidades públicas peruanas habría una ideología creciente contra las becas que terminan en arcas de instituciones privadas nacionales o extranjeras.
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Por otro lado, la exdirectora de Pronabec consideró innecesario el pedido de un crédito suplementario para que el Minedu pueda cumplir con la ejecución de la Beca Bicentenario. “En este punto del año, el Minedu ya sabe qué obra no ha podido ejecutarse o se ha cancelado y esos fondos pueden redirigirse. Hablamos de 13,5 millones de soles que a este nivel de presupuesto no es una gran cantidad, desde el área de planificación se puede manejar. En caso se llegara a incluir en el crédito suplementario habría supuesto un gesto para querer ayudar a los postulantes. Pero al no verse traducido en el papel deja de ser un gesto y se convritió en un paseo que juega a favor de quienes no quieren ayudar a los estudiantes que tienen el tiempo en contra”, asevera para El Comercio.
Este Diario viene solicitando declaraciones del MEF sobre este tema desde hace una semana y media, pero al cierre de este informe no obtuvo respuesta oficial por parte del ministerio.
“Lo peor de esto es que el 20% de los posibles beneficiados de este año ya perdieron su vacante por los retrasos. Y el otro 80% ha tenido que sacar préstamos personales o rezar para que se resuelva en tiempo récord”, alerta Anthony.














