El Tribunal de la ciudad italiana de Génova (noroeste) ha dictado este jueves la primera sentencia por el trágico derrumbe del puente Morandi en 2018, en el que murieron 43 personas, y ha condenado a un total de 32 responsables de su gestión y mantenimiento.
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La lectura de la sentencia fue escuchada en la audiencia por los parientes de las víctimas, acompañados por la actual alcaldesa de Génova, Silvia Salis.
El juicio comenzó el 7 de julio de 2022 y ha constado de 284 audiencias. La Fiscalía de Génova ha solicitado penas que suman casi 400 años de prisión para 56 de los acusados y la absolución de uno de ellos.
Los fiscales creen que todos tienen algún grado de responsabilidad en el derrumbe ya que, según la acusación, se conocían desde hacía años los problemas estructurales del puente y la necesidad de realizar obras de mantenimiento, aplazadas reiteradamente.
Los acusados han tenido que responder de los delitos de homicidio múltiple, homicidio culposo, derrumbe culposo, incumplimiento de deberes oficiales, atentado contra la seguridad del transporte, falsedad documental y omisión dolosa de medidas de seguridad en el trabajo.
En vísperas de la sentencia, Autostrade per l’Italia, cuya cúpula directiva ha sido completamente renovada desde la tragedia, envió una carta de disculpa firmada por su actual consejero delegado, Arrigo Giana.
Autostrade per l’Italia y SPEA han abonado durante estos años cerca de 60 millones de euros en indemnizaciones a los familiares de las víctimas.














