El amistoso entre Universitario de Deportes y Millonarios, a una semana del inicio del Torneo Clausura, fue mucho más que un ensayo futbolístico. Fue una noche para cerrar heridas, abrir otras y dejar mensajes que trascendieron el resultado. El 2-0 terminó siendo apenas la consecuencia de una jornada que tuvo tres protagonistas: el nuevo sistema de Héctor Cúper, el perdón público de José Rivera y las explosivas declaraciones de Rodrigo Ureña sobre su salida del club.
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El segundo gol fue casi un espejo del primero. Otra vez Jesús Castillo inició la acción con un pase largo. Héctor Fértoli ganó la línea de fondo y envió un centro preciso al corazón del área. Allí apareció nuevamente Rivera para definir de primera. Esta vez sí celebró como siempre. Con el gesto del “Spiderman” que ya forma parte de su sello personal.
El doblete terminó de sellar una actuación que también puede interpretarse como una reconciliación con la hinchada. El perdón ya no fue únicamente un gesto. También fue una respuesta deportiva.
La primera prueba del nuevo sistema dejó una sensación positiva. El 4-4-2 mostró mayor equilibrio cuando Castillo tomó el control del mediocampo y cuando los extremos comenzaron a atacar con mayor decisión. Todavía quedan automatismos por construir, pero el estreno dejó más certezas que dudas.
Sin embargo, el momento más fuerte ocurrió cuando el árbitro ya había decretado el final. Rodrigo Ureña fue despedido con aplausos por la hinchada crema. Durante el partido, incluso, realizó un gesto hacia las tribunas que muchos interpretaron como una referencia al dinero que rodeó su salida del club.
Pero lo verdaderamente explosivo llegó en la zona mixta. El hoy volante de Millonarios sorprendió al revelar episodios inéditos de su despedida de Universitario.
“En la vida y en el fútbol no todo es dinero y uno en su trabajo espera que su jefe los trate bien. No podía aguantar ese tipo de amenazas y formas de tratarme a mí. Me pedía que por favor me fuera para no pagarme 2 días más”, afirmó.
El chileno evitó mencionar nombres, aunque dejó claro que sus cuestionamientos apuntaban hacia quienes manejaban las decisiones institucionales. “Me amenazaron para yo poder salir del club, los responsables saben de la forma que me trataron y como fue todo”, añadió.
Y luego dejó una frase que terminó llevándose la noche. “Universitario es su gente, no la persona que está a cargo de turno. Eso hay que entenderlo. El día de mañana la gente se va, llegan otros y el club tiene que salir adelante con garra y pundonor”.
Las declaraciones remecieron el ambiente crema. Sin señalar directamente a nadie, Ureña apuntó contra la dirigencia encabezada actualmente por Franco Velazco y también hacia el exdirector deportivo Álvaro Barco, con quien habría negociado los términos de su salida del club.
Paradójicamente, horas después llegó una imagen que pareció bajar la tensión. Jean Ferrari, exadministrador y bicampeón con la ‘U’ y hoy Director General de Fútbol de la FPF, visitó a Ureña, a Fabián Bustos y al comando técnico de Millonarios en el hotel de concentración. La fotografía fue publicada por el propio Ferrari en sus redes sociales junto a un mensaje cargado de nostalgia.
“Visitando a unos amigos con quienes vivimos momentos históricos, tricampeones y un título en los 100 años. Momentos inolvidables”.
El fútbol, al final, suele mezclar abrazos y heridas en una misma noche. Y el amistoso entre Universitario y Millonarios dejó suficientes historias para entender que, a veces, un 2-0 es apenas la parte menos importante del partido.
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