Cuando hablamos del futuro del Perú y de nuestra capacidad de mejorar la calidad de vida de los peruanos, solemos mirar con razón a ectores como la minería o la agricultura. En el 2025, por ejemplo, las exportaciones alcanzaron los US$62.848 millones y crecieron 27,2%, según el Minem, mientras que productos como el arándano registraron un aumento de 12,8%, de acuerdo con el Mincetur. Pero ese análisis queda incompleto si dejamos de lado lo más importante: las personas.
Cuando hablamos del futuro del Perú y de nuestra capacidad de mejorar la calidad de vida de los peruanos, solemos mirar con razón a ectores como la minería o la agricultura. En el 2025, por ejemplo, las exportaciones alcanzaron los US$62.848 millones y crecieron 27,2%, según el Minem, mientras que productos como el arándano registraron un aumento de 12,8%, de acuerdo con el Mincetur. Pero ese análisis queda incompleto si dejamos de lado lo más importante: las personas.
Desde el sistema financiero vemos esta realidad todos los días. Detrás de cada empresa que crece y de cada comunidad que avanza, hay historias que se repiten: hombres y mujeres que deciden apostar por un proyecto, dedicarle tiempo, esfuerzo y, muchas veces, una convicción que trasciende lo individual. Esa es la realidad que buscamos hacer visible y reconocer a través de Peruanos que Suman, iniciativa que impulsamos hace tres años junto con El Comercio.
Uno de los principales aportes de esta iniciativa es darnos perspectiva. Las historias que conocemos funcionan, al mismo tiempo, como diagnóstico y como evidencia de lo que es posible.
Una campaña que busca identificar y reconocer a peruanos que, desde distintos ámbitos y muchas veces en contextos adversos, generan cambios concretos en sus comunidades y en el país. Los mejores ejemplos están en sus propios ganadores: Óscar Aquino Ipanaqué, escultor de Catacaos que, tras más de tres décadas de trabajo y formación, ha llevado el arte tallán a museos en Europa; y Rodolfo Ortiz, inventor cajamarquino que durante la pandemia desarrolló un ventilador mecánico y, posteriormente, un purificador de agua que hoy llega a comunidades rurales sin acceso a este servicio.
Uno de los principales aportes de esta iniciativa es darnos perspectiva. Las historias que conocemos funcionan, al mismo tiempo, como diagnóstico y como evidencia de lo que es posible. Muestran con claridad las brechas que aún persisten, de infraestructura, acceso y oportunidades, pero también la capacidad de las personas para salir adelante y generar cambios concretos en sus entornos. Eso nos recuerda que, detrás de cualquier avance, siempre están el trabajo y la determinación. Y también nos lleva a preguntarnos cuánto más podríamos avanzar como país si esas oportunidades llegaran a más peruanos y comunidades, permitiéndoles aprovechar mejor su talento.
Peruanos que Suman apuesta por ese Perú: el que ya existe y el que todavía puede desarrollarse.