El papa León XIV pidió este viernes a EE.UU. realizar “un esfuerzo continuo por encontrar un terreno común para promover la causa de la paz y la reconciliación, en casa y en el extranjero”, y reclamó también un discurso público “de moderación y respeto por las opiniones de los demás”.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
“Como hijo de este gran país, fundado por hombres y mujeres valientes que soñaron con la libertad y con una vida mejor para sí mismos y sus hijos, me uno a ustedes para pedir las bendiciones de Dios sobre el futuro de América, para que los elevados ideales consagrados al principio de la Declaración de Independencia puedan continuar guiando el florecimiento de la nación en unidad, justicia y paz”, afirmó.
Al reflexionar sobre la identidad estadounidense, destacó que el país se convirtió en un referente de libertad “a medida que abría sus puertas a sucesivas oleadas de inmigrantes”, permitiendo que ellos y sus hijos participaran en la construcción del futuro nacional.
“Este mismo amor a la libertad inspiró a Estados Unidos, en las horas más oscuras del siglo pasado, en el momento de las dos guerras mundiales y, con gran sacrificio, a defender la causa de la libertad más allá de sus propias fronteras”, aseguró.
LEE TAMBIÉN: León XIV expulsa del clero a un sacerdote español por no reconocerle a él ni a Francisco
No obstante, el pontífice subrayó que la “auténtica libertad” no consiste simplemente en “la capacidad de actuar como a uno le gustaría”, sino que “va mucho más allá” y se fundamenta en “conocer la verdad y adherirse a lo que es bueno”.
En alusión al lema ‘E pluribus unum’ (de muchos, uno), concluyó que para que una nación florezca debe estar unida por ideales perdurables y no por “objetivos ligados a esfuerzos momentáneos”.
“Que los principios sobre los que hemos reflexionado hoy — una dignidad humana compartida, la igualdad y los derechos expuestos en la Declaración de Independencia — sean siempre una fuente de tal unidad y una luz guía para el momento presente y los años venideros”, añadió.













