Los precios del oro y la plata continúan ajustándose luego del fuerte repunte registrado durante los primeros meses del año. Este martes, el oro cotizaba alrededor de los US$4.030 por onza, mientras que la plata se ubicaba cerca de los US$59 por onza. Pese a la reciente corrección, este último metal mantiene un mejor desempeño relativo que el oro, impulsado por factores que van más allá de su condición de activo refugio.
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David Lizama, Head de Fixed Income de Renta4 SAB, coincidió en que el déficit mundial de plata es uno de los principales factores que sostienen su cotización. Explicó que gran parte de la producción de plata proviene como subproducto de la extracción de otros metales, como el zinc, por lo que la oferta no puede incrementarse rápidamente para responder a un aumento de la demanda. Añadió que la plata mantiene una demanda sólida por su uso en baterías y chips, donde se emplea como conductor de electricidad.
José Silva, asociado senior de Asset Management de Inteligo, coincidió en que la fortaleza de la plata responde a su creciente uso como insumo industrial. Explicó que la inversión en inteligencia artificial y en infraestructura tecnológica ha fortalecido la demanda por este metal, utilizado también en semiconductores, electrónica, centros de datos, energía solar y vehículos eléctricos. En contraste, señaló que el oro depende en mayor medida de la búsqueda de cobertura frente a la incertidumbre, por lo que perdió parte del impulso conforme disminuyó la prima de riesgo geopolítico tras el avance de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Respecto a las perspectivas, Salazar sostuvo que el principal factor que seguirá influyendo sobre ambos metales será la política monetaria de Estados Unidos. Una Reserva Federal más restrictiva, mayores rendimientos de los bonos del Tesoro y un dólar fortalecido reducen el atractivo de los metales preciosos, al no generar rendimientos. Sin embargo, consideró que el componente industrial y el déficit del mercado físico podrían permitir que la plata resista mejor las presiones bajistas.

La expansión de la inteligencia artificial y de la infraestructura tecnológica ha fortalecido la demanda industrial por plata. (Foto: Difusión)
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En la misma línea, Silva indicó que la plata podría seguir mostrando un desempeño relativamente mejor que el oro siempre que continúe el ciclo de inversión en inteligencia artificial y la economía mundial mantenga un crecimiento razonable. No obstante, advirtió que ambos metales seguirán siendo sensibles a la evolución de las tasas de interés, la inflación y el contexto geopolítico.
Lizama estimó que la plata debería mantenerse cerca de los niveles actuales durante el resto del año.














