La imagen de científico exitoso que proyecta en redes y entrevistas colisiona con los registros fiscales y judiciales. Jorge Gavidia, senador electo del Partido del Buen Gobierno, arrastra una sentencia por estafa, dos por alimentos, dos impedimentos de salida del país y una nueva reincidencia fiscal por estafa agravada por la que tuvo que llegar a un acuerdo el año pasado.
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Lámparas desde Corea
“Se presentó como un científico que había estado en el extranjero. Yo confié”, relata Julio Surco Hachiri, conocido empresario y presidente de PYME Perú. Según su testimonio, le depositó S/ 9.500 a Gavidia para la compra una lámpara infrarroja que nunca recibió. Aunque Gavidia se había ofrecido a traer rápido la maquina; pero, tras recibir el dinero, comenzó a postergar la entrega.
Gavidia inició sus estudios en San Marcos en 1986. Tras 13 años de pregrado, egresó en 1999, luego obtuvo su bachiller recién en el 2018. Tardó más de 32 años en total para completar su formación profesional.
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“Decía: ‘mañana te lo traigo, pasado mañana’. Así pasó más de un año. No daba la cara”, afirma. Cansado de la espera, el empresario acudió a un abogado y presentó la denuncia. El caso avanzó hasta que Gavidia, ante la Fiscalía aceptó su responsabilidad y se acogió al “principio de oportunidad” para evitar volver a ser sentenciado.
Como parte del acuerdo, el virtual senador se comprometió a pagar S/ 14.000 a la víctima. Sin embargo, no ha cumplido con la reparación a pesar de que se le dieron seis meses más de tolerancia.
Consultado por El Comercio, Gavidia reconoce el delito por el que ya fue sentenciado. “Yo tengo culpa. Lo acepto”, admite.
En relación al segundo caso, –registrado en Villa Rica– indica que se trata de una “falsa acusación” realizada por una dirigente indígena “deshonesta”. Mientras que consultado por su sanción más reciente, Gavidia minimiza el incumplimiento. “Falta pagar solo 2.000 soles… es un acuerdo anticipado, no hay condena”, sostiene.
Sin embargo, el acta fiscal establece que, de no cumplirse el pago, su proceso puede derivar en una nueva acusación, con una nueva sentencia.
De hecho, este Diario pudo conocer el denunciante ya envió un escrito para el caso sea reabierto. “Había quedado en que me esperen unos días, tuve que cambiar mi empresa por esto del Senado”, se justifica Gavidia.
La investigación en su contra se dio en la 2° Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Villa El Salvador. Al no cumplir con el pago de la reparación, el caso se puede revertir.
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Jorge Nieto lo sabía
El senador electo asegura que Jorge Nieto conoce sus antecedentes. “Totalmente. Tan transparente es nuestra relación que no solo los conoce; sino que yo le anticipé que tengo problemas privados”.
Y es que –además de los procesos por estafa– Gavidia tiene otras dos sentencias por alimentos y, en 2017, el sistema Esinpol reveló que tenía dos impedimentos de salida del país vigentes por el delito de omisión de asistencia familiar.
De hecho, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) lo increpó por omitir declarar sus sentencias. Gavidia explica que lo hizo porque los formatos no eran “amigables”.
El futuro senador admite que su situación fue solucionada gracias al personero legal del Partido del Buen Gobierno. “Él me ayudó y demostró que yo lo había puesto en otro lado. Luego el JNE me mandó un documento confirmando que ya estaba apto para candidatear”.
Unidad de Investigación













