Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Estados Unidos e Irán buscan la paz en Medio Oriente, y el memorando de entendimiento suscrito por ambas naciones el pasado domingo es prueba de ello. Así lo entienden también los mercados, que respondieron con animación el lunes y el martes, haciendo retroceder el precio del petróleo en casi 9%.
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El sentimiento generalizado es, por lo pronto, de esperanza, como se refleja en la “movilización de buques que empiezan a salir por el estrecho de Ormuz” con valiosas cargas que “ayudarán a paliar el déficit de suministro global de crudo”, manifiesta Diego Díaz, socio de Macroconsult.
PRECIOS DEL PETRÓLEO
Hablamos de un proceso que se avizora largo y tortuoso debido a lo difícil que será reponer los inventarios de petróleo y combustibles que los países han tenido que quemar para sostener el abastecimiento energético, señala el especialista en energía.
¿Qué significa esto para los precios del crudo?
A entender de Díaz, lo que va a ocurrir es que los precios mantendrán una tendencia de caída lenta, hasta quedar estacionados en un nivel por encima de lo que había antes de la guerra.
“No es que en una semana el precio del petróleo se va a normalizar, sino que va a tomar un período de ajuste. Eso significa que la sensación de que hay un mercado apretado de la energía se va a extender, todavía, hasta el próximo año”, puntualiza.
¿Y las consecuencias para el Perú? Díaz estima que el efecto positivo sobre los precios de los combustibles se verá luego de unos meses, pero no al extremo de que retrocedan por completo porque “eso será imposible”.

Los precios de los combustibles bajarán gradualmente en el Perú, pero no a los niveles previos al inicio de la guerra en Medio Oriente, señala Macroconsult. (Foto: Andina)
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“Hoy el precio de las gasolinas y el diésel se ha estabilizado. Tuvimos un pico entre marzo y abril, y una ligera caída en mayo y junio, en consonancia con lo que viene pasando en el mercado internacional. Que siga cayendo dependerá del resultado de las negociaciones [entre Estados Unidos e Irán], pero no se revertirá por completo”, señala.
Un punto clave a recordar es que durante la guerra, se dio la destrucción de infraestructura importante en Medio Oriente para la cadena de suministro de hidrocarburos a nivel global.
Aún así, el especialista indica que se va a disipar la amenaza desabastecimiento que pesaba sobre nuestro país debido a la merma de inventarios en Estados Unidos, nación que suministra la mayor parte del crudo, el diésel, las gasolinas y el GLP que importamos.
Y es que el cierre del estrecho de Ormuz venía ocasionando que muchos países de Asia dirijan sus barcos hacia territorio estadounidense, una dinámica que está a punto de acabar con sus reservas de hidrocarburos.
RIESGO DE DESABASTECIMIENTO
Díaz es claro al respecto: “El principal riesgo para el Perú es que la extensión del conflicto iba a llevarnos a un punto en donde ya no podríamos importar la totalidad de nuestras necesidades energéticas, al precio que fuera, y eso sí sería una verdadera catástrofe”.
De hecho, señala, la razón por la cual Estados Unidos se vio forzado a aceptar las condiciones impuestas por Irán es porque la ampliación de la guerra incrementaba el riesgo de una mayor disrupción en la oferta de hidrocarburos.
Eso y el hecho de que Donald Trump “estaba perdiendo muchísimos réditos políticos con la continuación del conflicto”, sobre todo, a la luz de las elecciones de medio término en Estados Unidos, anota Ramiro Escobar.

El fin de la guerra en el golfo Pérsico salva al Perú de la amenaza de desabastecimiento de combustibles, según Macroconsult. Foto: EFE/ Henry Chirinos
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El gran desafío para la consecución de la paz en este momento, manifiesta el internacionalista, es que Estados Unidos no logre controlar a Israel en caso de que este país decida seguir bombardeando el sur del Líbano.
Y es que el gobierno iraní ha exigido, como condición para llegar a un acuerdo definitivo, que se suspendan las hostilidades contra dicho país, donde opera su aliado Hezbollah.
Si esta condición no se cumple “el gran proyecto de paz que se firmaría con toda pompa en la reunión del G-7 en Ginebra (este fin de semana) patinaría o no tendría el efecto que se está buscando”, advierte Escobar.
El sector energético peruano mira con esperanza la ratificación del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán porque ya empiezan a haber señales de desabastecimiento de combustibles al interior del país.
Prueba de ello es la reciente disposición adoptada por el Minem (RD 093-2026-Minem/DGH) para exceptuar a productores y distribuidores mayoristas de combustibles “de la obligación de mantener inventarios mínimos de determinados combustibles líquidos en sus plantas de abastecimiento”.
Esto, debido a la concentración crítica de inventarios en terminales y plantas de abastecimiento, una situación asociada “al cierre prolongado de puertos por condiciones climáticas adversas, restricciones operativas en la refinería de Talara y retrasos en la descarga y traslado de combustibles”, explicó el Minem.
De acuerdo a los datos del Banco Central de Reserva, entre febrero y mayo de este año, el crudo WTI subió 32,8% y el Brent 28,6%. En el caso de los fertilizantes, oscilaron entre 5% y 8% y los fletes avanzaron más del 50%.















