Hace menos de un año, la historia parecía definida. Matteo Pérez Vinlöf, lateral izquierdo nacido en Suecia, formado en Europa y con raíces peruanas por parte de su padre, había tomado una decisión. Cuando se le consultó sobre la posibilidad de representar a la selección peruana, fue contundente: su intención era jugar por Suecia. La respuesta cayó como un balde de agua fría en la Videna, donde desde hacía varios años seguían atentamente la evolución de uno de los jóvenes más prometedores de su generación.
Hace menos de un año, la historia parecía definida. Matteo Pérez Vinlöf, lateral izquierdo nacido en Suecia, formado en Europa y con raíces peruanas por parte de su padre, había tomado una decisión. Cuando se le consultó sobre la posibilidad de representar a la selección peruana, fue contundente: su intención era jugar por Suecia. La respuesta cayó como un balde de agua fría en la Videna, donde desde hacía varios años seguían atentamente la evolución de uno de los jóvenes más prometedores de su generación.
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Hoy, sin embargo, el escenario parece distinto. A los 20 años, Pérez Vinlöf acaba de conquistar el título de la liga croata con Dinamo Zagreb, uno de los clubes más importantes del este europeo. Lo hizo siendo parte activa del plantel y consolidando un proceso de crecimiento que comenzó en las divisiones menores del Bayern Múnich, donde llamó la atención por sus condiciones físicas, capacidad ofensiva y versatilidad para desempeñarse por toda la banda izquierda.
Su llegada al fútbol croata respondió a una necesidad habitual en los jóvenes talentos europeos: encontrar continuidad. En Zagreb halló minutos, competencia internacional y un contexto ideal para madurar lejos de los reflectores de las grandes ligas. El resultado está a la vista. Pérez Vinlöf dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad emergente.
Pero el episodio que hoy lo coloca nuevamente en el radar peruano ocurrió lejos de la cancha. Tras consagrarse campeón con Dinamo Zagreb, el defensor apareció celebrando con una bandera peruana sobre los hombros. La imagen recorrió rápidamente las redes sociales y provocó una reacción inmediata entre los hinchas. También en la Videna, donde el gesto fue interpretado como una señal que hace apenas unos meses parecía imposible.
Porque si algo había quedado claro durante el último año era la distancia que existía entre Matteo y la selección peruana.
La FPF realizó múltiples acercamientos para intentar convencerlo. Hubo contactos constantes, conversaciones con su entorno e incluso una invitación formal para visitar la Videna en octubre pasado. Era el último gran intento para mostrarle el proyecto deportivo de la selección y fortalecer el vínculo emocional con el país de su padre. Pero no funcionó.
El jugador mantuvo su postura y reiteró que su prioridad era Suecia. La decisión tenía lógica. Había recorrido todas las categorías juveniles suecas y se encontraba dentro del ecosistema futbolístico que lo había formado desde niño. Para Perú, el caso parecía archivado.
Matteo Pérez Vinlöf fue presentado en Dinamo Zagreb de Croacia. (Foto: @GNKDinamo)
Sin embargo, el fútbol rara vez admite puntos finales. En las últimas semanas, Pérez Vinlöf no apareció en una prelista ampliada de Suecia para el Mundial. Y aunque eso no significa necesariamente un cambio de postura, sí representa un golpe para un futbolista que aspira a consolidarse en la selección absoluta.
Es allí donde aparece nuevamente Perú. La Bicolor atraviesa un momento de reconstrucción bajo el mando de Mano Menezes y una de las posiciones que continúa generando debate es precisamente el lateral izquierdo. Hoy el titular es Marcos López, pero la búsqueda de alternativas se mantiene abierta. Pérez Vinlöf encaja perfectamente en el perfil que busca la federación: joven, competitivo, con formación europea y margen de crecimiento.
Además, existe un detalle reglamentario que mantiene viva la esperanza. El defensor todavía no ha disputado partidos oficiales con la selección absoluta de Suecia. Mientras eso no ocurra, continúa habilitado para representar a Perú.
Por supuesto, una eventual convocatoria no depende únicamente de la voluntad de la FPF. También requiere que el jugador modifique una postura que durante mucho tiempo pareció inamovible. Pero el festejo con la bandera peruana cambió la percepción del escenario. No constituye una confirmación ni una promesa. Es apenas una fotografía. Aunque en el mundo de las selecciones, donde los símbolos suelen tener un enorme peso, las fotografías también cuentan historias.
En la Videna, por ahora, prefieren la prudencia. Nadie quiere repetir errores ni generar expectativas desmedidas. Sin embargo, puertas adentro existe una sensación distinta a la de hace algunos meses. La convicción de que quizá el caso todavía no está perdido.
Mientras tanto, Matteo sigue construyendo su carrera lejos de Sudamérica. Campeón en Croacia, formado en una de las mejores academias de Europa y con apenas 20 años, el lateral atraviesa el momento más importante de su joven trayectoria. Suecia sigue siendo su prioridad declarada. Pero el fútbol, como la vida, suele cambiar de dirección cuando menos se espera.
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SOBRE EL AUTOR
Periodista en Deporte Total de El Comercio desde 2018, el mismo año que Perú cumplió el sueño de volver a un Mundial. Siete años en el diario con coberturas de Eliminatorias, Copa América, Mundial, Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, en vivo y streaming. Ver más