El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, sostuvo este lunes que “los violentos no pueden ganar” y aseguró que “en los siguientes días” terminará el “sufrimiento” de las ciudades afectadas por los bloqueos de vías y protestas iniciadas hace cinco semanas por sectores que exigen su renuncia.
En un acto en la región central de Cochabamba, Paz afirmó que en la actual coyuntura, la “madurez democrática” tiene que ayudar “a generar un momento de tregua” para “pacificar” al país.
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“Este es el momento de la madurez de la democracia y eso significa que los violentos no nos pueden ganar. Es un momento de transformación del país”, manifestó.
El mandatario, que lleva poco más de seis meses de Gobierno, reconoció que hay sectores “que tienen justos reclamos”, pero que otros “quieren confrontarnos” y que ahí “hay que separar las aguas” entre “quienes realmente están reclamando de forma correcta, honrada y quiénes están queriendo hacer daño a la democracia”.
Paz aseguró que su “vocación democrática es reconciliar”, lo que supone “tener paciencia en ciertos aspectos que a veces no todos” entienden y confió en que “en los siguientes días, el sufrimiento” sobre todo del departamento de La Paz, el más afectado por los bloqueos, “se acabe”.
“Pero tiene que ser sobre acuerdos grandes, tiene que ser sobre reconciliación, sobre cómo vamos a trabajar todos los bolivianos”, agregó.
Las protestas contra Paz comenzaron a principios de mayo por demandas sectoriales que luego escalaron hasta exigir su renuncia, que es impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación de Campesinos de La Paz ‘Tupac Katari’ y grupos de seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019).
Estos sectores consideran que hubo un supuesto incumplimiento de las promesas del Gobierno, al que también acusan de querer privatizar empresas y servicios, lo que niegan las autoridades.
La Paz y la vecina ciudad de El Alto son las más afectadas por los bloqueos de carreteras que han provocado desabastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal, con pérdidas millonarias para la economía boliviana.
Los bloqueos de vías se extendieron desde hace dos semanas a las regiones de Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz.
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El Gobierno intentó el 16 y 23 de mayo abrir “corredores humanitarios” para el paso de los alimentos e insumos, pero estas operaciones, en las que intervinieron policías y militares, derivaron en enfrentamientos con los manifestantes y disturbios. Desde entonces, no hubo más intentos por desbloquear las carreteras.
Tampoco prosperaron los intentos de diálogo promovidos por una comisión del Legislativo, la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos, pues los manifestantes insisten en que Paz debe renunciar.
El expresidente y líder opositor Jorge Tuto Quiroga (2001-2002) sostuvo este lunes que “hay un vacío estatal y el país está trancado” desde hace un mes, por lo que pidió al Ejecutivo “gobernar”, “devolver la tranquilidad a los bolivianos” y “tomar decisiones” en torno al conflicto.
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