Millones de personas descargaron aplicaciones que prometían espiar llamadas y conversaciones de WhatsApp de terceros. Todo era falso. Investigadores de ESET detectaron una red de 28 apps fraudulentas distribuidas a través de Google Play que cobraban dinero a cambio de datos inventados.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Los investigadores detectaron cobros que iban desde los 5 euros en el nivel más bajo hasta suscripciones anuales de 80 dólares. Los cobros se realizaban mediante suscripciones oficiales de Google Play, plataformas de pago de terceros, e incluso formularios integrados para ingresar directamente tarjetas de crédito.
Las dos últimas modalidades deja a las víctimas en una posición vulnerable, ya que en esos casos Google no puede gestionar reembolsos.
“Los usuarios que se suscribieron a través del sistema oficial de facturación de Google Play pueden ser elegibles para reembolsos conforme a las políticas de reembolso de Google. Las compras realizadas mediante aplicaciones de pago de terceros o a través del ingreso directo de datos de tarjetas no pueden ser reembolsadas por Google, lo que deja a los usuarios dependientes de proveedores de pago externos o de los desarrolladores de las aplicaciones”, destacó el equipo de investigación de ESET.
Qué hacer si descargaste alguna de estas apps
La compañía recomienda actuar de inmediato si instalaste dichas herramientas:
1. Cancelar la suscripción:
Ingresar a: Play Store → Perfil → Pagos y suscripciones → Suscripciones
Si alguna suscripción sigue activa, cancelarla manualmente.
2. Solicitar un reembolso
Si el pago se realizó mediante Google Play, es posible pedir una devolución a través del soporte oficial de Google.
3. Contactar al banco
Si la tarjeta fue ingresada directamente dentro de la aplicación, se recomienda comunicarse inmediatamente con el banco para bloquear el medio de pago y desconocer cargos sospechosos.
“Es imposible que una aplicación legítima obtenga datos privados de otro número sin el consentimiento y acceso físico al dispositivo; cualquier promesa en sentido contrario es, por definición, una estafa”, concluyen los investigadores.













