— ¿El milagro peruano terminó?
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—Se habla de la inestabilidad política de estos últimos 10 años y siempre se dijo que en el Perú la política y la economía caminaban por cuerdas separadas. ¿Se acabaron las cuerdas separadas o nunca existieron?
En términos técnicos no hay cuerdas separadas. El sistema económico, el sistema político y el sistema social están integrados. Tú puedes mantener crecimiento durante un tiempo, pero si tu sistema político se va deteriorando, entonces eso al final afecta tu crecimiento. Si no mejoras las condiciones de vida de la población, si no logras que las clases medias empiecen a crecer, entonces al final puedes crecer durante un tiempo, pero vas generando condiciones para la conflictividad social.
—Colegas suyos, exministros de Economía, han dicho que el MEF ha abdicado de su función: no observa leyes, ha dejado pasar la CTS para el personal CAS, esta especie de cédula viva para los maestros. ¿Cuál es el impacto de esta actitud del MEF?
Lo que vemos es un crecimiento del gasto corriente y poco interés en mejorar la eficiencia del gasto público. Y ahí el MEF debe jugar un rol fundamental, no solamente en el control del gasto, sino en buscar la eficiencia en el gasto público. Y, efectivamente, se ha tenido que parar alguna de estas iniciativas que salieron desde el Congreso. Se ha debido continuar conversando con el Tribunal Constitucional para cerrar esa puerta que ha dejado abierta. Se ha tenido que tener un peso político desde el Gobierno Central, donde el MEF juega un rol fundamental. Es todo el Ejecutivo el que ha perdido la brújula de nuestro país en los últimos años.
—Se han criticado normas del actual Congreso, como la del CTS para personal CAS. Esa crítica le alcanza a Fuerza Popular, que también ha aprobado los retiros de AFP y la reforma. ¿Qué autocrítica hace?
El Congreso es un cuerpo representativo donde existen distintas presiones, de las regiones, de los sindicatos, de los grupos de interés, y tiene una dinámica propia. Cuando era ministro veía también presiones desde el Congreso y mi relación con los partidos, no solo con el Apra, sino partidos de la oposición, desde el lado derecho hasta la izquierda, era muy buena y muy franca. Se explicaban las cosas y se lograban encaminar. Si a ese Congreso no le pones una brújula –que la tiene que poner el Ejecutivo–, entonces tienes este desorden, este caos que hemos estado viviendo.
—Y se le está dejando un campo minado al próximo gobierno, que tiene que ejecutar estas medidas. Hay algunos ministerios que, por ejemplo, están cortando servicios de limpieza. ¿Cómo se puede corregir esto sin que haya un impacto social o un conflicto?
Tenemos una posición fiscal todavía muy sólida. Entonces, hay márgenes de maniobra. Lo que menos quiere cualquier gobierno que inicia es tener conflictividad social. Hay que analizar qué cosa puede recortarse, qué cosa hay que financiar. Hemos tenido un crecimiento desmedido de órdenes de servicio, más de 20.000 millones de soles en órdenes de servicio. ¿Cuántas son realmente necesarias? Hemos tenido un clientelismo político aberrante en los últimos años. Poner buenos funcionarios, capacitar a nuestros funcionarios para que realicen la provisión de bienes y servicios públicos que deben recibir nuestros ciudadanos es el principal mandato.
—Queda claro entonces que en el caso de la CTS no habría ningún cambio en un hipotético gobierno de Keiko Fujimori.
Así es, habría que buscar ahorros de otros lados para evitar estos problemas. Repito, hay que controlar el gasto. Las cosas que se pueden ahorrar se van a ahorrar, pero lo que no se va a hacer es buscar conflictividad social.
—Usted ha dicho que en el caso de Petro-Perú descarta una privatización, y cree en la reestructuración. ¿Cómo lograr la reestructuración cuando dentro de Petro-Perú se cambian gerentes para obstaculizar el plan que tiene Pro Inversión?
Esa es una decisión política. Estos señores hacen eso porque el gobierno se los permite. Si tú pones un directorio independiente con gente técnica buena, entonces empieza la reestructuración interna dentro de Petro-Perú sin ningún problema y ellos van a hacer los cambios que vean conveniente, pero si tu directorio está controlado por el sindicato, entonces, ¿qué cambios vas a hacer internamente? Privatizar no lo puedes hacer, no porque sea políticamente incorrecto, sino porque nadie la va a comprar. Petro-Perú está quebrada.
—Se le ha dado a Petro-Perú un crédito de 2.000 millones de dólares con aval del Estado, pero nadie asegura que va a pagar esa deuda y una vez más el Estado va a correr con ese pasivo.
Los peruanos le hemos puesto a Petro-Perú S/32.000 millones. El problema empieza con la refinería de Talara que nunca se debió hacer. Se tenía que hacer la reconversión de la refinería para reducir el contenido de azufre, ahí los montos estaban entre 800 y 1.000 millones de dólares, que era manejable, pero al final terminamos con una refinería totalmente nueva, que nadie sabe exactamente cuánto ha costado al final. Lo que sí sabemos es que el hueco en Petro-Perú es enorme y hasta ahora no lo han tapado.
Lima, 27 de mayo del 2026. Luis Carranza, exministro de Economía y miembro del equipo técnico económico de Fuerza Popular. (Foto: Hugo Pérez / GEC)
/ HUGO PEREZ
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—El plan de gobierno de Fuerza Popular contempla un ‘shock’ desregulatorio, reducir trámites. La minería es la que tiene más proyectos paralizados por unos 60.000 millones de dólares. ¿Qué sector será prioridad en este ‘shock’?
Hay temas sectoriales y temas transversales. En el gobierno del presidente García 2006 empezamos con el indicador de facilidad para hacer negocios del Banco Mundial. Armamos equipos y empezamos a trabajar, así logramos reducir significativamente días para obtener permisos, costos, número de trámites que realizan las personas, las empresas. Ahora es la misma metodología. Armar grupos por sectores y grupos para temas transversales. La prioridad es identificar qué es lo que afecta más a nuestras pequeñas y medianas empresas, esos son los temas transversales. A nivel sectorial todos los temas de minería, de agroexportación, todas las obras viales que están paralizadas. El 97% de nuestras carreteras vecinales no están asfaltadas. El 70% de nuestras carreteras departamentales no están asfaltadas. Todos estos proyectos hay que sacarlos adelante.
—¿Cuál va a ser la posición de Fuerza Popular respecto al Reinfo y la ampliación de la ley MAPE, teniendo en cuenta que como dice no se va a buscar conflictividad social?
Lo que se tiene que hacer es apoyar a la formalización. Hay la decisión política de ir contra la minería ilegal. La minería artesanal y la pequeña minería hay que canalizarla y ver los mecanismos de formalización de verdad. Esa es la decisión política. Lo importante es tener un plan. Evidentemente, al inicio de un gobierno, tú tienes que aprovechar el capital político para hacer las grandes reformas. Después de dos años de gobierno es mucho más difícil implementar información.
Como prioridad el cambio en la regla fiscal. La regla fiscal ahora es cualquier cosa. Se tiene que marcar claramente cuándo vas a llegar al 1% del déficit, poner un tope al crecimiento del gasto corriente y apostar por inversión pública. Esa regla fiscal funcionó muy bien a partir del año 99. Ahí se ponía la trayectoria de convergencia y se ponía a tope al gasto total. Con el presidente Alan García, el cambio que hicimos fue distinguir entre gasto corriente y gasto de capital y funcionó muy bien porque la inversión pública crecía a 15% por año. De 3% de PBI pasamos a 6% del PBI.
—La corrupción ha detenido muchos proyectos que benefician a la población. El ministerio más apetecido en el gobierno de Pedro Castillo fue el de Transportes. ¿Qué candados se van a poner en este aspecto?
Lo primero, y eso tiene que ver con la reforma del Estado en general, son los temas de digitalización. Entonces, el uso de inteligencia artificial te puede ayudar a detectar probabilidades de que algo esté mal, eso para empezar. Después, meritocracia. Lo que hemos visto en los últimos años es una destrucción del servicio civil. La gente que entra a los puestos claves es gente que entra por su relación con un partido político. Si tú pones a buenos profesionales al mando en las direcciones de los ministerios y las instituciones públicas, y tenemos muy buenos profesionales en el Perú, ya de por sí, la probabilidad de corrupción desaparece. Y ahí tienes que empoderar a estos funcionarios.
— Aunque Pedro Francke intente decir lo contrario, en el plan de gobierno de JP se habla de revisar los contratos ley y de que hay que buscar una “alternativa al capitalismo que ha traído destrucción y pobreza”. ¿Hay otra forma que no sea el capitalismo de generar riqueza?
Ese plan es calcado del plan en Bolivia. Ese plan es un relato ideologizado que no tiene ningún sentido, tanto así que el señor Francke retrocede, se contradice con el señor Sánchez, que cambian de discurso según las audiencias. Eso es el mejor reflejo del caos que tienen adentro y del caos que trasladarían a la sociedad peruana en un hipotético gobierno suyo.













