“Basuras repugnantes”, “ensobrados”, “sicarios con micrófono”, “mentirosos”, “delincuentes”, “lacras inmundas” y “corruptos” son algunos de los insultos que el presidente argentino, Javier Milei, dirige casi a diario a periodistas y medios de comunicación, en una escalada de agravios que ha intensificado en la últimas semanas la confrontación.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El ultimo señalamiento directo ocurrió el 14 de mayo, cuando el mandatario apuntó contra Débora Plager, del canal La Nación+, durante una entrevista que le hicieron en el canal de ‘streaming’ Carajo, afín al Gobierno. Allí, Milei acusó a la informadora de ser “cómplice de asesinato” por haber apoyado públicamente el aborto libre en Argentina, vigente por ley desde 2021.
La consultora argentina Zonda escaneó las palabras de Milei en esa entrevista y en otra que ofreció a continuación, esa misma noche, en Neura, otro canal de ‘streaming’ oficialista, y detectó que el presidente argentino emitió “73 insultos y agresiones verbales” entre las dos tertulias y los posteos que escribió después durante la madrugada del 15 de mayo.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) advirtió que el uso del insulto se ha instalado como estrategia política de Milei en X y detectó un patrón sistemático de descalificaciones contra periodistas: más de 113.000 publicaciones de la cuenta presidencial entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025.
El estudio realizado por FOPEA, una asociación que vela por la libertad de prensa en Argentina, revela que el 70 % de las publicaciones dirigidos a actores del ámbito mediático contienen términos “despectivos o estigmatizantes” y las redes sociales se han convertido en una herramienta de hostigamiento permanente contra las voces críticas.
Para las organizaciones de periodistas y de derechos humanos , el uso sistemático del insulto contra la prensa en Argentina excede la confrontación política tradicional.
LEE TAMBIÉN: Manuel Adorni: justicia argentina detecta operaciones con criptomonedas sin declarar del jefe de Gabinete de Milei
García Rey, de Amnistía Internacional, dijo que hay “casi una receta de prácticas autoritarias aplicada a Argentina”.
En la misma línea se expresó en declaraciones a EFE el presidente de FOPEA, Fernando Stanich: “El problema no es solamente la crítica presidencial, sino el insulto de la máxima autoridad del país, amplificado por una militancia digital dispuesta a potenciar ese mensaje de odio contra los periodistas”.
De acuerdo con el último informe anual sobre la libertad de expresión de esta organización, Javier Milei fue responsable del 85 % de los casos de “discurso estigmatizante” contra periodistas registrados en 2025, año en el que contabilizó la cifra más alta (728) desde el inicio de las investigaciones de FOPEA en 2006.
Tanto Amnistía Internacional como FOPEA alertaron también sobre un aumento de la intimidación judicial a periodistas, agresiones en coberturas callejeras y ataques de milicias digitales.
“Argentina históricamente había sido un faro en la región en relación a la libertad de expresión. Hoy estamos dando pasos hacia atrás agigantados”, afirmó García Rey.













