En los jardines de la residencia oficial de la Embajada de Canadá en Lima, el embajador Jean-Dominique Ieraci habla del Mundial 2026 con el entusiasmo de un hincha. A partir del próximo 11 de junio, su país será una de las sedes de la Copa del Mundo junto con Estados Unidos y México. Para el diplomático, el torneo representa mucho más que fútbol: es una oportunidad para mostrarle al planeta la diversidad cultural, la naturaleza y el espíritu acogedor de una nación que, asegura, tiene una larga tradición recibiendo visitantes de distintas partes.
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—¿Esta es la mejor generación del fútbol canadiense?
Creo que sí. Tenemos jugadores en grandes clubes europeos, como Alphonso Davies del Bayern Múnich, aunque lamentablemente se lesionó hace poco. El crecimiento del fútbol canadiense ha sido enorme y este Mundial también ayudará a consolidarlo.
—Mucha gente viajará a Canadá por el Mundial. ¿Qué lugares recomendaría conocer?
Vancouver y toda esa zona son espectaculares. Las Montañas Rocosas son impresionantes y las Cataratas del Niágara, cerca de Toronto, también. Pero Canadá tiene muchísimo más: ciudades históricas como Quebec y Montreal, que parecen pequeñas ciudades francesas, o el norte canadiense, donde puedes ver auroras boreales y sentir la inmensidad del Ártico.
—La mascota del Mundial en Canadá es un alce. ¿Qué representa este animal para ustedes?
Representa la fuerza de la naturaleza canadiense. Yo he visto alces durante viajes en canoa cuando era joven y son impresionantes. Son gigantescos, más grandes que un caballo. Creo que los canadienses sentimos mucho respeto por ellos y, en general, por la naturaleza.
Los paisajes naturales son uno de los grandes atractivos turísticos de Canadá, país anfitrión de la Copa del Mundo.
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—¿Cómo vivirá los partidos de su selección desde Lima?
Vamos a organizar algunas actividades en la embajada y seguramente veremos partidos con colegas de otros países. Y como hincha, espero que Canadá logre pasar la primera ronda por primera vez en su historia. Hay que tocar madera.
—¿Qué lugar ha tenido el fútbol en su vida personal?
Mi padre nació en Italia, así que crecí rodeado de fútbol. Mis mejores recuerdos son viendo los Mundiales con mi familia italiana en Montreal. Recuerdo especialmente el Mundial de España 82 y luego el de 2006, donde salieron campeones del mundo. Ver a mi padre y a mis tíos completamente emocionados era increíble.
—Esa mezcla cultural que menciona, ¿diría que también define la identidad canadiense?
Completamente. Canadá es un país de migrantes. Además, agregaría que los canadienses somos bastante humildes. No somos un país de grandes gritos patrióticos. Valoramos más la estabilidad, el respeto y resolver problemas. A veces los estadounidenses dicen que los canadienses somos aburridos, pero para nosotros eso significa que las cosas funcionan: hay seguridad, servicios públicos sólidos y una sociedad que se preocupa por los demás.
—¿Encuentra similitudes culturales entre peruanos y canadienses?
Perú y Canadá son países más parecidos de lo que uno imagina. Ambos tienen historias marcadas por la convivencia entre pueblos originarios y culturas europeas. Compartimos geografías enormes, montañas, naturaleza inmensa. Y también hay una idea de comunidad y de cuidar al vecino. Nosotros los francocanadienses somos bastante latinos: valoramos mucho la familia, la comida y el convivir.
—¿Cómo definiría hoy la relación entre Canadá y Perú?
La relación es excelente. Como embajador, muchas veces uno tiene que resolver tensiones entre países, pero aquí no tengo esos problemas. La relación está basada más bien en el potencial de crecimiento. Canadá ya es uno de los principales inversionistas en el Perú y tenemos cooperación en minería, infraestructura, tecnología y ahora también en asuntos aeroespaciales.
—¿Ha crecido el interés de los peruanos por visitar su país?
Sí, especialmente en turismo y educación. Canadá aparece todos los años entre los mejores países para estudiar. Nuestras universidades son excelentes, los costos son más asequibles que en otros países anglosajones y además es un país seguro y muy diverso. Cada vez más peruanos van, regresan hablando bien del país y eso genera más interés.
—¿Qué tal su experiencia viviendo aquí?
Me encanta. Todos dicen que en el Perú se come increíble y es totalmente cierto. Lo que más me sorprendió fue la enorme variedad gastronómica. Mi reto principal es entender los menús porque hay muchísimos ingredientes que no existen en Canadá. También he podido viajar a Cusco, Arequipa y San Martín, y la experiencia ha sido maravillosa. Espero tener el tiempo suficiente para conocer más lugares. //
—Un mundo por explorar
La embajada canadiense publicó un libro virtual con sus atractivos turísticos en el siguiente enlace: https://fcbn.pe/catalogo/canada/. Los peruanos que deseen viajar a Canadá por turismo necesitan una visa de visitante. El trámite se realiza de manera virtual a través de la web oficial del Gobierno canadiense, donde se deben presentar documentos personales, sustento económico y datos biométricos. Los tiempos de aprobación varían según la demanda.













