La discusión sobre bienestar laboral ha evolucionado en los últimos años. Hoy, cada vez más empresas reconocen que promover una mejor calidad de vida para sus colaboradores también implica contribuir al cierre de brechas que afectan a miles de hogares en el país. Acceder a salud, educación o vivienda no solo impacta en las familias, también influye directamente en el bienestar, la motivación y la capacidad de las personas para desarrollarse plenamente en el trabajo.
Diversos estudios, como Greenhaus y Powell (2006) y Medina-Garrido (2023) muestran que las condiciones de vida de los colaboradores tienen efectos concretos en variables como productividad, un enfoque que ya viene siendo incorporado por empresas como Microsoft, Walmart y Unilever.
En el Perú, esta discusión cobra relevancia por las brechas estructurales que enfrentan los hogares. Según la Enaho (2025), 34% de la población no cuenta con acceso adecuado a servicios básicos, 20% de personas entre 25 y 34 años no culminaron la secundaria y el 32% reporta necesidades de salud no cubiertas.
Uno de los principales desafíos es la falta de información sistemática sobre las condiciones de vida de los colaboradores. Frente a ello, algunas organizaciones han comenzado a adaptar metodologías de pobreza multidimensional al ámbito corporativo, utilizando censos para identificar brechas en dimensiones como educación, salud, vivienda y economía familiar.
Una experiencia orientada a esto es el programa Familias Saludables, impulsado en empresas de Breca con el acompañamiento de Aporta. El modelo incluye la implementación de un censo, la identificación de carencias en los hogares y el despliegue de intervenciones como programas de primera infancia, escolarización, campañas de aseguramiento en salud, fondos para el mejoramiento de viviendas y educación financiera. Las empresas participantes han evidenciado una reducción sostenida de las brechas de vulnerabilidad en colaboradores y sus familias.
Más allá de un caso específico, este enfoque evidencia cómo herramientas de política social pueden adaptarse al ámbito empresarial para desarrollar estrategias de bienestar más pertinentes, medibles y sostenibles.